Un estudiante en lucha para retirar la simbología religiosa de su instituto público

Héctor ha denunciado la presencia de crucifijos en las aulas y una visita del Obispo a un centro público a pesar de que tanto la Constitución Española como el Estatuto de Autonomía establecen que la educación pública es laica

Un nuevo curso acaba de comenzar para Héctor, y de nuevo, se repite la misma historia. Como viene observando desde hace tres años, aunque probablemente se remonte más atrás en el tiempo, el IES San Roque, un instituto público dependiente de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía ubicado en la localidad de Dos Torres, mantiene en sus aulas y espacios diversos símbolos religiosos católicos contra los que este alumno lleva tres años protestando.

Según informan desde Andalucía Laica, el joven lleva tres años denunciando que estos crucifijos vulneran “los derechos fundamentales de igualdad, libertad religiosa y aconfesionalidad del estado” incluidos en la Constitución Española y el Estatuto de Andalucía, que recoge textualmente que “la enseñanza pública, conforme al carácter aconfesional del Estado, será laica”.

Así lo ha venido manifestando desde hace más de tres años ante el Consejo Escolar al que ha pedido que se retiren los símbolos religiosos católicos de las aulas y espacios públicos, dado que la religión católica parece gozar en este aspecto de “trato de favor respecto a otro tipo de creencias”. A esta petición, según indican desde Andalucía Laica, el Consejo Escolar le ha contestado con una negativa, atribuyéndose – en virtud de una circular de la Consejería- la facultad de decidir la permanencia o retirada de esta simbología, algo que Héctor niega porque así se lo ha confirmado el Defensor del Pueblo y del Menor en Andalucía.

El escrito del Defensor del Pueblo al que aluden los afectados señala textualmente que al mantener los símbolos religiosos, el Consejo Escolar, “se extralimitó de las competencias que le corresponden”, y entienden que es decisión del director del centro. El Defensor, de hecho, aprovecha este caso para pedir a la Consejería de Educación que elabore un nuevo informe que “establezca los criterios que habrán de ser aplicados por todos los centros docentes en cuanto al órgano al que correspondería la decisión sobre el mantenimiento o retirada de los símbolos religiosos cuando sea planteada por cualquier miembro de la comunidad educativa”.

Aquel documento llegó en 2017. No cambió nada. Es más, Héctor vio como el pasado curso el IES San Roque recibió una visita del obispo de Córdoba Demetrio Fernández, que se produjo fuera del horario de religión y haciendo que los alumnos perdieran “horas educativas”.

“No es algo puntual. Es una lucha para los que vienen detrás”, señala el estudiante en un comunicado en el que insiste en que no se va a callar porque “no se puede imponer una creencia religiosa” y porque “las mayorías y las minorías tienen los mismos derechos y que hay que cumplir la ley”.

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