Un cargo del Ministerio de Educación asegura que sólo ha recibido un caso de objeción a la EpC

Pedro Uruñuela, subdirector general de la Alta Inspección del Ministerio de Educación y Ciencia, informó que hasta el pasado viernes el Ministerio sólo había recibido una sola objeción para la asignatura Educación para la Ciudadanía, y consideró que las críticas "responden a un desconocimiento de su contenido y a problemas de poder".

Uruñuela explicó en la sede del PSN en Pamplona su postura sobre la asignatura de Educación para la Ciudadanía. A la comparecencia también asistieron María Victoria Arraiza, portavoz del Grupo Socialista en la Comisión de Educación del Parlamento de Navarra; Concha Puyo, secretaria de Educación en la Comisión Ejecutiva Regional del PSN-PSOE, y Manuel Campillo, coordinador del Grupo Sectorial de Educación del PSN.

Durante su intervención, Uruñuela destacó la "oportunidad y necesidad" de implantar esta asignatura, "que lejos de lo que algunos quieren hacer ver no supone adoctrinamiento de ningún tipo, sólo pretende formar ciudadanos para vivir en sociedad desde el conocimiento a las personas e instituciones, educados en los valores que recoge la Constitución y la Carta de Derechos Humanos de Naciones Unidas".

Por todo ello, a juicio de Uruñuela, "si esta asignatura estuviera presente en toda la ciudadanía, hoy no tendríamos que lamentar un nuevo atentando como el ocurrido esta mañana".

En cuanto a las razones para introducir esta nueva materia en el sistema educativo, Uruñuela subrayó en primer lugar "la necesidad de educar en valores, desde el convencimiento de aprender a convivir". Sin duda, añadió, "es fundamental que los chicos aprendan a convivir y compartir el espacio y el tiempo con otros chicos completamente diferentes a ellos". 

La segunda razón alude "al déficit de ciudadanía que vivimos en las sociedades modernas" y la tercera, a que esta medida responde "a un compromiso de España con la Unión Europea".

Según Uruñuela, la implantación de la asignatura "no es una invención española del gobierno de turno, sino un compromiso de toda España con Europa". Ya en el 2000, recordó, "el Gobierno de Aznar consideró en Europa una prioridad todo lo relativo a la Educación para la Ciudadanía".
Según expuso Uruñuela, la primera característica de la materia responde al deber de ser "un compromiso de toda la comunidad educativa, profesores, alumnos y padres".

En segundo lugar, destacó que "debe servir para abrir el centro a su entorno y características del barrio donde se encuentra" y en tercer lugar, hacer hincapié en que "todos somos profesores de ciudadanía".

En cuanto a las críticas que está recibiendo la asignatura, Uruñuela consideró que éstas "responden a un desconocimiento del contenido y en otros casos a un problema de poder y control, ya que un sector de la comunidad eclesiástica ve que si se forma a personas en valores ellos lo tendrán más difícil".

Además, aseguró, "se ha creado una falsa disyuntiva entre religión y ciudadanía, por el temor de la Iglesia a perder las exclusividad de la educación en valores". Sin embargo, hasta el pasado viernes, el Ministerio de Educación y Ciencia sólo había recibido una objeción para la asignatura, según Uruñuela. 

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