Todas las fuerzas parlamentarias salvo el PP se unen para impulsar el laicismo

Constituyen una plataforma con el objetivo de hacer frente al «dogmatismo y la intolerancia»

El Congreso no permanecerá al margen de la difícil relación surgida entre el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y la alta jerarquía católica. Todas las fuerzas políticas con representación en la cámara baja, salvo el Partido Popular, acordaron ayer constituir un 'intergrupo sobre el laicismo' con el fin de remarcar la aconfesionalidad del Estado recogida en la Constitución. Su impulsor, el coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, explicó que su objetivo es trabajar en contra del «dogmatismo y la intolerancia» que algunos quieren imponer a la sociedad española.
   En su presentación, el también presidente del grupo Izquierda Verde afirmó que la creación de esta plataforma es ajena a la campaña informativa lanzada por la Iglesia para mostrar su disconformidad hacia algunas de las medidas sociales impulsadas recientemente por el Ejecutivo, como el matrimonio entre homosexuales o la investigación con células madre. Sin embargo, no eludió criticar a esta institución por poner en marcha una «cruzada dogmática» con la que, según él, ni siquiera están de acuerdo los propios creyentes católicos.
   El representante socialista en este grupo, Victorino Mayoral, insistió en que su propósito no es trabajar «contra nadie», sino defender el «desarrollo de las libertades» al que, dijo, se oponen «aquellos que descalifican la laicidad». Una idea con la que, en principio, estarían de acuerdo Ezquerra Republicana, PNV, Eusko Alkartasuna, el Bloque Nacionalista Galego, Chunta Aragonesista e incluso Coalición Canaria y Convergència i Unió.
   Únicamente el PP permanecerá al margen del 'intergrupo', que aún no ha diseñado su plan de trabajo. Llamazares y Mayoral obviaron esta ausencia, pero aprovecharon la ocasión para responder a las críticas de los populares hacia el 'bautismo civil', ceremonia que el secretario general del PP, Ángel Acebes, tildó de «payasada». «Son torpes, ruines y fanáticas», reprochó el diputado del PSOE. El líder de IU añadió que el PP está demostrando una «cierta nostalgia por el Estado confesional» y aseguró que su deseo sería «volver atrás al nacional catolicismo».  

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