¿Tenemos ya una política educativa de izquierdas en España?

Una educación laica. La enseñanza religiosa confesional , como opción privada, queda fuera de la escuela.

Lo único que debe enseñarse es una historia de las religiones que recoge este hecho cultural. En este sentido hay que excluir la enseñanza confesional ( católica, islámica…)

Al hombre público, muy especialmente al político, hay que exigirle que posea las virtudes públicas, todas las cuales se resumen en la fidelidad a la propia máscara. Decía mi maestro Abel Martín-  habla Mairena a sus alumnos de Sofística – que  un hombre público que queda mal en público es peor que una mujer pública que no queda bien en privado. Bromas aparte – añadía – reparad en que no hay lío político que no sea un trueque, una confusión de máscaras, un mal ensayo de comedia, en que nadie sabe su papel.

Procurad, sin embargo, los que vais para políticos, que vuestra máscara sea, en lo posible, obra vuestra; hacéosla vosotros mismos, para evitar que os la pongan – que os la impongan – vuestros enemigos a vuestros correligionarios; y no la hagáis tan rígida, tan imporosa e impermeable que os sofoque el rostro, porque , más tarde o más temprano, hay que dar la cara.

                                                                                                                                                                              Antonio Machado 

LO QUE ENTIENDO POR UNA POLÍTICA EDUCATIVA DE IZQUIERDAS 

Si nos preguntamos por si hay o no hay por parte del gobierno ( o gobiernos) una política educativa de izquierdas hay que empezar definiendo lo que entendemos como tal. Y en esto no pretendo ser original sino simplemente recuperar una serie de principios elementales que pueden recogerse de la tradición republicana socialista, es decir, de la versión más radical del ideal ilustrado. Podríamos recogerla en cuatro puntos :

1) Una educación laica. La enseñanza religiosa confesional , como opción privada, queda fuera de la escuela. Lo único que debe enseñarse es una historia de las religiones que recoge este hecho cultural. En este sentido hay que excluir la enseñanza confesional ( católica, islámica…)

2) Una educación gratuita y universal hasta la edad laboral. Esta educación gratuita debe ser impartida en centros públicos de manera autogestionada en el contexto de una planificación  democrática. Los enseñantes deben ser trabajadores seleccionados por sus méritos de una forma trasparente y que cumplen una función pública La existencia de centros concertados, es decir de centros privados financiadas con dinero público a de tener un carácter excepcional.

3) Una educación pública y de calidad que ha de ser eficiente y con una inversión pública prioritaria que pueda garantizar este objetivo.

4) Una educación que se enmarque en una legislación adecuada cuyo funcionamiento garantice                la igualdad de oportunidades y una enseñanza de calidad.

Desde este planteamiento analicemos el estado de la cuestión de la cuestión:

1) La política del PSOE ( igual que la  del PP  y de Convergencia i Unió y el PNV con sus responsabilidades históricas en Catalunya y el Pais Vasco) no es la de potenciar una educación laica. Todos están de acuerdo en que hay que enseñar religión confesional en las instituciones educativas y nadie plantea la auténtica opción laica : que la enseñanza confesional se ha de impartir fuera de las instituciones educativas.

2) La política del PSOE es la de crear un sistema público orientada a que uno de los pilares fundamentales sean los centros concertados.  En la práctica esta política conduce a lo mismo que defiende la derecha ( PP, CiU, PNV) : una enseñanza privada para los hijos de la  burguesía, enseñanza concertada para los hijos de la  pequeña burguesia y de la clase trabajadora asentada y enseñanza pública para los hijos de los nuevos proletarios : trabajadores precarios, inmigrantes, parados, familias monoparentales sin recursos. Y también, por supuesto, para los hijos del lumpen, es decir para todos aquellos que han nacido y crecido en los sectores más marginales de la sociedad.

3) La política económica de PSOE  ( igual que la del PP ) es insuficiente como  inversión pública  para garantizar una educación obligatoria, gratuita y de calidad.

4) La política legislativa del PSOE , que se concreta primero en la  LOGSE  y después en la LOE no plantea  un marco adecuado para una enseñanza pública de calidad.

Es cierto que  el PSOE y el PP ni dicen ni tampoco hacen  lo mismo.  Pero también lo es que no hay diferencias radicales entre ellos y que  hay una especie de confabulación, amparada por el sistema mediático, para polarizar el tema en los términos de bipartidismo. Evidentemente, los grandes ganadores son el PSOE y el PP ( y también los partidos nacionalistas) y el gran perdedor es el pensamiento crítico. Gana por tanto el pensamiento único, que en contra de lo que se nos ha dicho, siempre se desarrolla en una bifurcación que introduce una falsa polémica para ocultarnos la opción radicalmente alternativa  La opción del PP es absolutamente coherente con una opción de derechas que defiende unos intereses compartidos de la burguesía y  de la Iglesia.  Una parte de la inversión pública para financiar la enseñanza privada ( especialmente la religiosa)  y la otra parte para garantizar un control y vigilancia institucional de los hijos de obreros e inmigrantes. Y en este juego quiere ganarse también a la pequeña burguesía y a sectores de la clase trabajadora más conservadora  potenciando unos centros concertados baratos. El PSOE es mantiene una posición defensiva en el tema religioso, poco generosa en la inversión para los centros públicos y que además no apuesta por estos frente a la enseñanza concertada. Y elabora una ley muy pobre, la LOE que ignora los problemas reales generados por la enseñanza pública a partir de la LOGSE. Y es esta ley la que le permite sostener un discurso ideológicamente correcto en el peor de los sentidos, es decir, como ocultación de una situación real frente a la cual no tiene alternativas. 

LOGSE, LOE : MAS DE LO MISMO 

El  debate entre la LOGSE ( del que la LOE es continuadora) y la LOCE es aparentemente entre una opción educación laica e igualitaria ( progresista ) y entre una educación religiosa y clasista (conservadora). Entre una opción de izquierdas, que representaría el PSOE y una opción de derechas, que representara el PP Como ciudadano de izquierdas que trabaja en la enseñanza pública quiero decir que esto es falso. Y voy a exponer con claridad las razones:

Repasemos un poco el proceso. La LOGSE surge como la gran propuesta educativa de un partido que se dice de izquierda que es el PSOE. La ley pasó un complicado proceso desde su primera formulación hasta su definitiva aplicación. Uno de sus objetivos fue ampliar la escolarización hasta los 16 años., objetivo complejo y ambicioso  que necesitaba , de entrada, una ley de financiación que permitiera una aplicación en condiciones .El PSOE no lo hizo y lo único que se consiguió fue lo peor, que es  conseguir únicamente que todos los jóvenes hasta los 16 años estén encerrados obligatoriamente en los centros educativos. Por otra parte la ley tenía un discurso que era el acuñado por los psicopedagogos adscritos a la ideología de la educación comprensiva. El problema de base es que una cuestión tan compleja como la educación se dejaba en manos de unos supuestos expertos, sin experiencia en las aulas, que mantenían de forma prepotente tener la solución de los problemas educativos. Y que presentaban su discurso como el único posible de la izquierda : una misma educación para todos y atención a la diversidad específica para los que presenten  deficiencias cognitivas y/o  trastornos de conducta. Esta es la única diferencia que se contemplaba, lo demás es uniformidad. Coloreada los últimos años, por supuesto, con la ideología del multiculturalismo. Cualquier atención a las diferencias individuales, cualquier separación en función de intereses y capacidades se entendía dogmáticamente como un defensa de la discriminación. Un discurso tan cerrado no podía conducir, en sí mismo, a nada bueno. Y menos, por supuesto, si no tenemos los recursos suficientes.

La situación cada vez se hace más insostenible en los centros públicos : absentismo, conflictividad, la segregación invisible de quién continua dentro del sistema pero marginado en su interior. Y  con un fracaso escolar no lo es del alumno,  que es del sistema, ya que una cuarta parte de estos jóvenes acaba esta escolarización obligatoria sin ninguna titulación y en un estado de frustración y de desvalorización personal que oscila entre la depresión y la violencia. Sin ser alarmistas y matizando la afirmación podríamos hablar de una deriva de los centros públicos, empujados  hacia un estado de cosas que convierte a los centros públicos en centros asistenciales ( que es en realidad lo que defiende hoy la derecha política y religiosa). Porque por lo que sí hizo el PSOE es regular ( a través de  una ley de financiación de los centros concertados ) que los centros privados, subvencionados con dinero público, fueran el salvavidas de una amplia clase media o incluso trabajadora que podía llevar por muy poco dinero a centros seleccionados que excluían los sectores más marginales y conflictivos de la sociedad. Esta ley permitió a los gobiernos autonómicos de derecha ( PP, PNV, CDC) desarrollar una política clara de priorizar con dinero público estos centros concertados.

En los años sucesivos de gobierno del PP se plantea la necesidad de modificar la ley básica que es la LOGSE. ¿ Cuales son sus motivos?

1) Le interesa políticamente rentabilizar el fracaso de la política educativa del PSOE, 

2) Le molesta las limitaciones que pone la LOGSE a los centros privados de cara a una educación competitiva y a la formación de trabajadores cualificados que necesita el capitalismo. Por  otra parte quiere judicial izar los conflictos de la escuela pública a la manera de Francia : con soluciones policiales.

3) Le permite sustituir el discurso ideológicamente correcto del PSOE por otro muchos más comprensible por todos los sectores sociales basados en la reivindicación de la autoridad, la disciplina y el esfuerzo. El PP plantea que todos estos valores son patrimonio de la derecha y se enmarca en su discurso autoritario y jerárquico.

  La gran paradoja para los enseñantes de izquierda es ver que el PP es el único que formula problemas reales que se viven en las aulas y por tanto el único que se plantea como abordarlos. Lo que es evidente es que la LOE es globalmente una solución  desde la derecha, como le corresponde, pero la supuesta izquierda política y sindical se limitaba a defender la corrección político-ideológica con una defensa principista de la LOGSE y negando lo que era una realidad preocupante en las aulas y en los institutos. Negándolo hasta el punto de que Carmen Chacón, portavoz del PSOE en Educación, criticara la LOCE con uno de los discursos más demagógicos que se han oído en esta país.

La vuelta al poder del PSOE, con la LOE, ha significado un más de lo mismo, mantener la LOGSE con pocos matices que lo mejoren, y no plantearse los problemas reales que tiene la educación pública en este momento.

UN CASO PARADIGMÁTICO : EL PACTE NACIONAL D’EDUCACIÓ                                                                                                 

 

En Catalunya el gobierno PSC-ERC-IV, que se define como un gobierno de izquierdas , da como ejemplo de esta la aprobación del Pacto Nacional de Educación. Este Pacto, nos dice, desmiente a quienes dicen que este gobierno se preocupa solo por el Estatut. Y es precisamente este pacto el que presenta de manera más clara esta impostura de la que hablo. Dicho pacto lo presentan como la gran inversión económica del gobierno de la Generalitat en los próximos años para combatir el fracaso escolar y para crear un servicio público de educación que rompa la dualidad entre los centros públicos y los centros concertados. Las medidas básicas, donde se concentran el grueso de esta inversión, son dos.

Por una parte la sexta hora de primaria. Se trata de igualar el horario de los centros públicos con los de la concertada, que hace una hora más. Entre los maestros de primaria hay opiniones diferentes, algunos consideran que es una medida positiva y otros lo cuestionan. Sobre todo porque ni la calidad de la educación  depende del aumento de horas ni tampoco los resultados (como lo demuestra el informe PISA, donde los sistemas educativos en mejor posición no son los que tienen una jornada educativa más larga). Esta sexta hora tiene otra función encubierta que es la de permitir que los niños estén más horas en los centros. Esto, evidentemente, es una medida práctica favorable para las familias que no pueden conciliar la vida laboral con la familiar. En todo caso si lo que se trata es de esto hay otras medidas posibles como un servicio gratuito de actividades extraescolares que no implicarían tanta inversión. Pero evidentemente es más correcto para las conciencias de las familias y para la rentabilidad electoral decir que es para mejorar la educación y no para guardar a los niños.

La segunda gran inversión va dirigida a los centros concertados. Para que sean gratuitas en tres años, para pagarles las aulas de acogida y para complementos para los profesores de los centros concertados.

  Por una parte, el hecho de plantear que se les da dinero para que sean gratuitas ya nos sitúa en un punto de partida inaceptable. ¿ No se suponía que las concertadas ya lo eran ? Evidentemente todo el mundo sabía que las concertadas no  eran gratuitas y que Convergencia i Unió representaba los intereses de sectores de la Iglesia y que defendía, como partido de derechas, una enseñanza clasista. Todos sabíamos que su auténtico objetivo era utilizar un discurso político e ideológicamente correcto para esconder que quería reducir la enseñanza pública a un servicio asistencial para los sectores sociales más desfavorecidos, los que no podían acceder a la concertada o a la privada. La política de CiU llegó a niveles de extremo cinismo cuando en los últimos años, en contra de los informes de inspección y del simple sentido común, pasaba a dar el estatuto de concertados a centros del OPUS DEI o a otros de carácter igualmente elitista. Está claro que el gobierno tripartito, al llegar al poder, se encuentra con una situación que todos entendemos que es complicado modificar. Pero lo cierto, así lo ha manifestado más de una vez, es que la voluntad política de Pascual Maragall ( y de la tendencia nacionalista-liberal que representa en el PSC) es favorecer los centros concertados. Y que lo único que le preocupa a Esquerra Republicana, es llevar hasta sus últimas consecuencias la política nacionalista que ya había empezado CiU. La política de cohesión social, uno de los ejes básicos del Departament son les aules d’acollida , que surge de  la corrección política de preocuparse por los inmigrantes ( lo cual estaría muy bien si no fuera al precio de despreocuparse de los colectivos marginados también cada vez más numerosos que no vienen de la inmigración, a los que no se  contempla ni se les da un lugar ). Pero el objetivo central es catalanizar la escuela y hacernos creer que la cohesión social vienen del aprendizaje del catalán.

Por otro lado tenemos la gran inversión para igualar las condiciones laborales de los trabajadores de la enseñanza pública y la concertada. Esta la preocupación básica de CCOO de enseñanza en Catalunya, junto a la de mantener de forma principista la ideología de la LOGSE.

Esto quiere decir que lo que entiende CCOO es que los trabajadores de la concertada que han accedido por la selección arbitraria de un empresario a su puesto de trabajo, que muchas veces puede ser la condición de antiguo alumno o la afinidad ideológica tienen el mismo estatuto que los funcionarios que han accedido a través de un sistema público a su plaza o de los interinos que acceden a través de unas listas abiertas y que cada vez están más controlados por la administración. Y con esto no digo que los trabajadores de la concertada no tenga sus derechos pero en todo caso discuto que las condiciones laborales sean las mismas que las de los trabajadores que están sometidos a un estatuto laboral completamente diferente plantea interrogantes muy serios :¿Como hacer compatible esta exigencia con la de que los centros concertados han de estar sometidos a un control público?    ¿ Qué se hará si no los cumplen ?

¿ bajar sustancialmente el sueldo a sus trabajadores? ¿ Despedirlos? Está claro que la única opción de izquierdas es ofrecer a las escuelas concertadas que sus centros se transformen en públicos y dar entonces a sus trabajadores un estatuto laboral similar a los trabajadores interinos de la administración. Si no tendrán que negociar sus condiciones, como los de la privada no concertada, con su patronal.

CCOO se suma también al triunfalismo del gobierno diciendo que se ha eliminado el dualismo del servicio público de educación ( eufemismo con el que pretende eliminar la diferencia entre centros públicos y privados ). Lo que queda es lo siguiente : Centros privados pagados con dinero público para pagar a sus trabajadores y para mantener sus infraestructuras y servicios. Funcionamiento empresarial, es decir jerárquico, y sometido, como mínimo en una de sus variables, a la lógica del beneficio. Centros públicos con un funcionamiento democrático, con recursos humanos y materiales insuficientes y en muchos casos con problemas graves de infraestructuras. Esto es lo que hay, al margen de que los centros concertados ya encontrarán nuevas formas de selección mientras la  pública tendrá que sostener sin recursos a los alumnos más conflictivos.

El Pacto Nacional está orientado hacia la primaria ( en un punto que es cuanto menos discutible, porque también se podría exigir a la concertada que haga una hora menos, como plantea la USTEC)  y sobre todo hacia la concertada. Para los centros públicos de secundaria, calderilla. 

CONCLUSIONES 

La enseñanza pública, especialmente en el sector clave de la  secundaria, tiene problemas graves. Estos problemas en parte, pero solo en parte, podrían solucionarse dotando de una manera racional a los centros de más recursos humanos y materiales que los que tiene. Ningún gobierno lo ha hecho.

Pero la situación no es más fácil porque es el conjunto de la sociedad el que está implicado en esta crisis. Y hace falta plantearse muchas cosas, mirar de cara los problemas y buscar soluciones reales, sin concesiones a la galería.  Y quizás habría que volver a preguntarse por el deseo de los profesores de transmitir y el de los alumnos de aprender y como movilizar este deseo. Y no dejar en manos de la derecha, sino plantearlo de otra forma, la reivindicación de valores como la autoridad, la disciplina, el esfuerzo y la superación. Y lo que hay que hacer para formar ciudadanos críticos y preparados que asuman sus responsabilidades. Y muchas cosas más. Los problemas son radicales y ninguno de ellos se ha planteado con seriedad.

De otra forma algo tan aparentemente progresista como la educación obligatoria hasta los dieciséis años puede convertirse en una simple modalidad de encierro, una manera de garantizar el control por un nuevo cuerpo de guardianes, los profesores. Y un discurso que dice defender  la enseñanza sin discriminación puede llevar a formas de segregación invisible y a un sistema en el que ni los hijos de obreros con más capacidad puedan promocionarse socialmente.

Lo que hacen el PSOE-PSC y IU-IV y los aún llamados cínicamente sindicatos de clase no es defender una política educativa de izquierdas, no es lo que no se les puede exigir a los que pretenden representar esta tradición republicana y socialista a la que dicen pertenecer. Nos encontramos nuevamente frente a una aparente izquierda  que demuestra una vez su oportunismo y desorientación, y a una derecha que sabe lo que quiere y que utiliza la propia política de esta pseudoizquierda para cumplir sus objetivos.

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