Sinarcas, en guerra contra su párroco. Abuchean a Cañizares para exigir el cambio del prelado

El pueblo valenciano de Sinarcas, pueblo donde nació el cardenal Antonio Cañizares, vive nuevamente un enfrentamiento con el párroco Javier Abad Chismol. Los vecinos exigen su destitución, porque creen que hace «política».

Los vecinos aprovecharon la presencia de Cañizares este fin de semana en la localidad para concentrarse ante las puertas del templo y exigirle con abucheos la destitución de este cura por considerar que su labor responde a “intereses políticos y no religiosos”. Ni la Iglesia de Sinarcas ni el Arzobispado de Valencia han querido pronunciarse al respecto.

Contra los gays
Todo empezó durante las fiestas patronales del año pasado, cuando, según versión de los vecinos, el sacerdote Abad se situó en mitad de la calle, “bloqueando el paso de una carroza, en la que se simulaba una boda entre homosexuales, e insultando a las personas que había en la carroza”.

En deterioró
Desde ese momento las relaciones entre los vecinos y el párroco han ido deteriorándose rápidamente. Acusan al sacerdote de que en ocasiones no ha dispensado servicios religiosos cuando le fueron solicitados, “en varias ocasiones se ha negado a bautizar a niños, que luego han recibido el sacramento en Utiel (otro pueblo valenciano) sin ningún problema”.

Asimismo, los vecinos se quejan de que desde entonces ha buscado la confrontación con los vecinos, “escribe artículos criticando las costumbres de la gente y metiéndose con los jóvenes”. Una vez insinuó que Sinarcas “era un pueblo de borrachos”.

Piden el cambio
Ante este panorama, los vecinos de Sinarcas aprovecharon la visita este fin de semana del cardenal y arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, para manifestarse y exigirle con abucheos la destitución de este sacerdote.

Según informa Levante, los asistentes aseguraron que “queremos demostrarle de una vez por todas que estamos dispuestos a llegar hasta donde haga falta con tal de conseguir que este párroco se marche, porque ya estamos hartos de su actuación y su falta de respeto constante”.

El hijo predilecto
A la salida del templo, el cardenal Cañizares se enfrentó a los abucheos de los vecinos que al grito de “¡fuera, fuera!”, llegaron incluso a recriminarle “haber perdido una estupenda ocasión para demostrar que realmente merece ser hijo predilecto de la ciudad”, y por no hacer nada, cuando hace unos meses el Arzobispado de Valencia suspendió los servicios religiosos en Sinarcas por sentirse ofendido por una carroza en las fiestas de 2005.

Quieren un "cura verdadero"
Asimismo, los vecinos de Sinarcas aseveraron que instaron al arzobispo de Valencia, Agustín García Gaso, a “tomar cartas en el asunto y cumplir la palabra que nos dio hace unos meses tras reanudar los servicios religiosos, cuando se comprometió a que este cura sólo celebraría oficios cuando no hubiera otra alternativa. Le pedimos que nos remita un cura verdadero para que tengamos respaldo espiritual”.

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