Simat y Xixona cederán espacio para actos civiles que sustituyan los bautizos

Los Consistorios apelan a la «tradición republicana» para avanzar hacia un Estado laico

Los equipos de gobierno de los Ayuntamientos de Simat de la Valldigna (3.700 habitantes) y Xixona (7.516) reproducen a escala municipal el esquema institucional del Ejecutivo catalán: un tripartito encabezado por el PSOE y respaldado por las sensibilidades nacionalistas del Bloc y Esquerra Republicana de Cataluña.
 
En el caso de Simat, la pinza política propició que el socialista Eladi Mainar desalojara de la Alcaldía al Partido Popular en agosto de 2008 gracias a la entente de izquierdas. Una alianza que ha derivado en decisiones tan controvertidas como la implantación de tradiciones republicanas como el acto de bienvenida civil a los recién nacidos de la localidad.
 
Esta medida, que ya ha sido adoptada en Xixona, supone de facto remplazar los bautismos cristianos y es consecuencia de la solicitud explícita del grupo municipal de ERC. La moción fue aprobada por el pleno con los únicos votos en contra de los representantes del Partido Popular.
 
A partir de ahora, en virtud de la decisión del Consistorio, se organizará un acto, a costa del erario público, en el que los «padres y madres de los neonatos puedan presentar a sus hijos en el pueblo sin pasar por ningún templo».
 
La tesis que sostiene ERC defiende que «hemos de avanzar a una sociedad más libre y más laica», en la línea de la Ley de Libertad Religiosa que prepara el Gobierno central.
 
De 1790
Simat de la Valldigna recupera «una tradición republicana que data del año 1790, y como republicanos que somos queremos ir creando otras tradiciones, diferentes al típico bautizo religioso», de tal forma que los vecinos de la localidad de La Safor «puedan escoger libremente y sin presiones de ningún tipo la bienvenida de su hijo o hija». Con dicho objetivo, el Ayuntamiento se ha comprometido a ceder espacios públicos para desarrollar esas ceremonias de bienvenida. En la localidad de Simat de la Valldigna, la tradición católica se remonta al siglo XIII, cuando Jaime II el Justo fundo el Monasterio de Santa María. En la actualidad cuenta con una parroquia, la de San Miguel Arcángel, que data del año 1644.
 
Alberto Mestre es el párroco titular y ayer ofreció a este periódico datos que constrastan con la medida adoptada por el Ayuntamiento, de la que tuvo constancia por ABC. Así, el pasado año se bautizaron un total de 31 niños en la localidad, lo que representa «cerca del cien por cien de los nacidos».
 
Además, en algunos casos se imparte el Sacramento cuando los niños dan el paso para tomar la Comunión. De hecho, el pasado domingo veintiocho jóvenes recibieron por primera vez el cuerpo de Cristo en la parroquia de San Miguel.
 
Alberto Mestre evita entrar en controversia con los dirigentes políticos que rigen el destino del pueblo, pero indica que cuanta con quince catequistas para preparar a los niños ante la Primera Comunión, sobre una población que apenas supera los 3.700 habitantes.

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