Siete de cada diez catalanes prohibirían el burka en la calle

El 78% lo vetaría en edificios municipales como han decidido Lleida, El Vendrell, Tarragona y BCN Votantes de izquierda y de derecha coinciden en que la restricción del velo integral ayuda a las mujeres

Mayoría absoluta. Los ciudadanos catalanes no son solo abrumadoramente partidarios (en un 77,8% de los casos) de prohibir el velo integral en edificios municipales, sino que van más allá. Siete de cada diez impedirían también por ley el uso de esta prenda en la calle, según la encuesta realizada por Gesop para EL PERIÓDICO.

A menudo se acusa a los partidos de tomar sus decisiones influidos por las encuestas. En este caso, las fuerzas de la izquierda, las que más reparos han puesto a la carrera prohibicionista (aunque en algunas ciudades la han impulsado), topan con la opinión de sus votantes. La oposición al burka se impone entre los seguidores de todos los partidos. Incluso los de Iniciativa per Catalunya creen que la prohibición es una liberación para las mujeres y que impedir su uso en edificios municipales es positivo. Contrasta esta opinión con la dirección de ICV, contraria a restringirlo por ley.

También ERC, que oficialmente no apoya el veto pese a que ha votado por la prohibición en El Vendrell, constata en este sondeo que el 76% de sus votantes son partidarios del camino restrictivo emprendido en Lleida y seguido en El Vendrell, Tarragona y Barcelona. Siete de cada diez simpatizantes de ERC apoyarían también impedir el uso del velo integral en la vía pública.

AVAL AL VETO MUNICIPAL / Los alcaldes y concejales del PSC que han apoyado la regulación del burka tendrán en la encuesta un punto de apoyo adicional frente a la dirección de su partido y al propio president de la Generalitat, José Montilla, que han insistido en que el velo integral no representa hoy un problema que requiera una restricción legal. El 77% de los votantes del PSC aprueban el camino del veto fomentado o avalado por representantes locales del partido en Lleida, Tarragona y Barcelona, frente a los socialistas de El Ven-

drell o Girona, que se han opuesto vehementemente a la regulación.

La encuesta constata que los votantes del PP y de CiU, junto con los de Ciutadans, son los más partidarios de restringir el velo integral. Algo que coincide con el ímpetu con el que el PP catalán ha decidido llevar estas tesis a todas las instituciones, y que explicaría también la carta blanca otorgada por la cúpula de CiU a sus alcaldes y concejales para hacer lo propio. Al calor de la polémica, la federación nacionalista ha anunciado ya que en el programa electoral propondrá que el Parlament legisle sobre el velo integral.

El sondeo revela que el rechazo del burka es generalizado, y sube entre los entrevistados de mayor edad y menor nivel de estudios. Las mujeres son más partidarias que los hombres de restringirlo. El 81% de las consultadas la prohibirían en edificios municipales y el 73% extendería la medida a la vía pública.

LIBERTAD O LIBERACIÓN / Sin embargo, cuando se pregunta si impedir el uso del velo integral es una liberación para la mujer o, por el contrario, un atentado contra su libertad, los resultados no son tan rotundos. La mayoría de los que toman partido se inclinan por la primera opción –tanto los votantes de izquierda como los de derecha–, pero tres de cada diez creen que el veto vulnera la libertad individual femenina.

La encuesta se realizó los pasados 10 y 11 de junio, coincidiendo con la intensificación de la ola prohibicionista iniciada en Lleida, primer municipio de España que vetó el burka y el niqab en instalaciones municipales. El día 7 se supo que Vic también se planteaba seguir los pasos de la capital leridana y que el equipo de gobierno socialista de Tarragona había decidido cambiar de criterio e impulsar una moción restrictiva sobre el burka, pactada con CiU.

Las opiniones restrictivas sobre el fenómeno de la inmigración no son exclusivas de esta encuesta. En mayo, otro sondeo de Gesop constató que el 63% de los españoles rechazan el uso del pañuelo o hiyab en las escuelas públicas. En marzo, otro estudio de la misma empresa reveló que la mitad de los catalanes creen que la inmigración es mala para el país y el 64% no empadronaría a extranjeros en situación irregular.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...