Sí Se Puede pide liberar de signos religiosos espacios municipales Valladolid

La formación Sí Se Puede del Ayuntamiento de Valladolid llevará al pleno del próximo lunes, 10 de septiembre, una moción para liberar de signos religiosos los espacios municipales.

«Las creencias religiosas o de conciencia corresponden al ámbito de lo privado y no deben trascender al terreno de lo público», ha defendido la formación a través de un comunicado, donde además, han insistido en que según se recoge en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, se debe respetar la libertad de conciencia y por lo tanto, eliminar los símbolos acorde con el carácter laico del Ayuntamiento.

Sí Se Puede propone también que en el Consistorio no se promuevan celebraciones o ritos religiosos «a excepción de aquellos que constituyan un patrimonio cultural o artístico de interés reconocido, como la Semana Santa, por ejemplo, cuyo valor cultural, tradicional o artístico, su significado como patrimonio de la ciudad, trasciende al significado puramente religioso».

En esta línea, el pleno del próximo lunes debatirá la moción de Sí Se Puede, que pide la eliminación de estos símbolos con el fin de «garantizar el derecho a la libertad de conciencia y a la libertad de culto» y a su vez, proteger «el derecho individual a la libertad religiosa en cumplimiento de los principios constitucionales de igualdad, pluralismo y no confesionalidad».

Del mismo modo, se insta al Ayuntamiento a «evitar cualquier financiación y convenio con entidades que inviten al incumplimiento de leyes civiles democráticas o inciten al odio xenófobo, a la violencia machista, homofobia o transfobia, o al enfrentamiento entre comunidades culturales, sociales o religiosas».

Y proponen, por último, que se realicen campañas informativas dirigidas a toda la ciudadanía sobre el significado de la laicidad, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la tolerancia, la libertad de pensamiento y la libertad religiosa.


Información sobre la moción:

Desde Si se puede Valladolid propondremos en el próximo pleno del Ayuntamiento una moción para el impulso de la libertad de conciencia, una reivindicación histórica recogida ya en el artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y el carácter laico del Ayuntamiento de Valladolid.

Las creencias religiosas o de conciencia corresponden al ámbito de lo privado y no deben trascender al terreno de lo público. En una sociedad cada vez más diversa el papel de las Administraciones es garantizar el ejercicio de la libertad ideológica, religiosa y de conciencia, y no imponer una creencia determinada, sea cual sea, en la vida política, social, educativa o cultural de la ciudadanía.

Por eso empieza esta Moción planteando la necesidad de una nueva “Ley de Libertad de Conciencia” que garantice el derecho a la libertad de conciencia y a la libertad de culto, y que regule las relaciones con las diferentes confesiones con el fin de respetar y proteger el derecho individual a la libertad religiosa en cumplimiento de los principios constitucionales de igualdad, pluralismo y no confesionalidad.

En el ámbito de lo local, SÍ SE PUEDE VALLADOLID propone que en los espacios de titularidad pública que dependan del Ayuntamiento de Valladolid no exista simbología religiosa, salvo aquella que signifique un bien patrimonial e histórico especialmente contrastado, que será convenientemente protegido y conservado, o cuando los símbolos formen parte de los elementos estructurales o artísticos de la edificación.

Propone también que no se promuevan desde el Ayuntamiento ritos o celebraciones religiosas a excepción de aquellos que constituyan un patrimonio cultural o artístico de interés reconocido, como la Semana Santa de Valladolid, por ejemplo, cuyo valor cultural, tradicional o artístico, su significado como patrimonio de la ciudad, trasciende al significado puramente religioso.

En el tema de las propiedades adquiridas por instituciones religiosas mediante el sistema de inmatriculación desde 1946, que el Grupo Municipal ya planteó en agosto de 2016, se propone que el Ayuntamiento aborde la recuperación de propiedades inmatriculadas que pudieran ser consideradas patrimonio de la ciudad de Valladolid, si fuera el caso, a partir del censo que actualmente elabora el Ministerio de Justicia y que afecta a inmatriculaciones producidas después de 1998.

Como Administración, el Ayuntamiento deberá evitar cualquier financiación y convenio con entidades que inviten al incumplimiento de leyes civiles democráticas o inciten al odio xenófobo, a la violencia machista, homofobia o transfobia, o al enfrentamiento entre comunidades culturales, sociales o religiosas.

Por último, aunque no menos importante, SÍ SE PUEDE VALLADOLID plantea promover campañas informativas dirigidas a toda la ciudadanía sobre el significado de la Laicidad, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Tolerancia, la libertad de pensamiento y de conciencia y, por tanto, la libertad religiosa, basadas en el principio constitucional de que “ninguna confesión tendrá carácter estatal”.

La libertad de conciencia y la laicidad de las administraciones es un tema que va más allá de lo local y entra de lleno en las competencias de la Administración Central, por eso planteamos instar al Congreso de los Diputados y al Gobierno de España a cambiar una ley, La Ley de Libertad Religiosa, que en su versión actual se aprobó en 1980, en un momento en el que el Estado sólo mantenía relaciones con la Iglesia católica, y que básicamente reproduce el Concordato de 1979, negociado antes de la aprobación de la Constitución del 78.

En este sentido, y entrando en el terreno de lo concreto, se insta a la Administración Central a incorporar a la legislación criterios de actuación para las autoridades públicas en actos religiosos, también en los ámbitos autonómico y local, y elaborar protocolos para la organización de actos que hoy en día tienen un claro componente religioso (actos organizados con motivo de catástrofes, homenajes, fallecimiento de personalidades o atentados, por ejemplo) o para la asistencia a los mismos; establecer, de acuerdo con la Constitución, una escuela pública laica como garantía de los valores públicos y de respeto de las creencias privadas pero donde las enseñanzas confesionales no se incluyan ni en el currículum ni en el horario escolar; reformar la regulación actual de la LOMCE sobre valores sociales, culturales y éticos; reclamar la titularidad sobre los bienes que desde 1998 han sido inmatriculados a favor de la Iglesia Católica, si la inmatriculación se hizo sin la correspondiente documentación que justifique la titularidad del inmueble; conservar los símbolos religiosos institucionales de edificios públicos cuando se encuentren en espacios destinados al culto o cuando formen parte de los elementos estructurales de la edificación o del monumento, y retirar los restantes previa catalogación e inventario; denunciar los Acuerdos de 1979 entre España y la Santa Sede y, a su término, establecer un nuevo marco de relaciones de acuerdo con el principio de laicidad del Estado.

Finalmente, retirar cualquier financiación y convenio con entidades que inviten al incumplimiento de leyes civiles democráticas o inciten al odio xenófobo, a la violencia machista, homofobia o transfobia o al enfrentamiento entre comunidades culturales, sociales o religiosas.

Valladolid es una ciudad diversa y plural desde el punto de vista social, cultural y religioso y es fundamental, en un estado democrático, que las instituciones garanticen, desde la laicidad, la libertad de religión y de culto.

Texto de la moción AQUÍ

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