Sectores religiosos se preparan para dar la batalla contra el aborto

El jueves comienza en el Senado un encuentro mundial de parlamentarios “pro vida”, alertados por el compromiso de la Comisión de Legislación Penal de tratar durante 2011 los proyectos de interrupción voluntaria del embarazo.

El período parlamentario 2010 cerró con un gesto prometedor para el movimiento de mujeres, que no pasó desapercibido entre los extremistas religiosos. Juan Carlos Vega, presidente de la Comisión de Legislación Penal, organizó en noviembre pasado, por pedido de las diputadas María Luisa Storani (UCR)  y Cecilia Merchán (Libres del Sur), una jornada pública en la que se trató, por primera vez en el ámbito del Congreso Nacional y con la promesa de continuar el debate, el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo de  la Campaña por el Aborto, Legal, Seguro y Gratuito. Ante ese panorama, la senadora Liliana Negre de Alonso, vinculada al Opus Dei, busca revertir esa tendencia, dándole al nuevo período parlamentario un signo contrario. Para ello, organizó en el seno del Senado de la Nación el III Encuentro Internacional de Acción Mundial de Parlamentarios y Gobernantes por la Vida y la Familia, que se llevará a cabo entre los días jueves y viernes de esta semana. El objetivo, anuncia el comunicado de la organización que preside pro tempore la legisladora puntana, es “rechazar todo proyecto de ley que acepte o suponga cualquier tipo de práctica abortiva”.

La Argentina es uno de los países que más preocupa a la  organización, y como forma parte de ella, contará con especial atención. Desde que la inclusión del aborto en la agenda aparece  como una posibilidad, los religiosos preparan una campaña en contra, que incluye por ejemplo la propuesta de la Conferencia Episcopal Argentina de considerar 2011 como el “Año de la vida”. 

“Como pastores y ciudadanos, queremos reafirmar, en este camino del Bicentenario y de modo especial durante el 2011, la necesidad imperiosa de priorizar en nuestra patria el derecho a la vida en todas sus manifestaciones, poniendo especial atención en los niños por nacer, como en nuestros hermanos que crecen en la pobreza y la marginalidad”, anunció la Conferencia en un comunicado del 14 de septiembre de 2010. 

En este mismo sentido y tal como adelantó Tiempo Argentino, los grupos religiosos vienen organizando desde ese mes una vasta red nacional, con organizaciones que trabajan “en defensa de la vida y la familia”, y que tiene como máxima aspiración armar “el partido político de los naranjas”, en referencia al color que utilizaron durante sus acciones contra el matrimonio igualitario. Una vez más, sus principales portavoces son la senadora Negre de Alonso y la diputada evangelista Cynthia Hotton. 

Estas acciones, sin embargo, no parecen condicionar a los que impulsan la discusión en el parlamento: “Mis palabras las mantengo hasta las ultimas consecuencias. Tenemos el compromiso moral y político de abrir el debate porque es una deuda con la sociedad. El tema está cruzado por la pobreza y por la muerte. En la Argentina se realizan 450 mil abortos al año. Terminemos con la hipocresía de que no existen. Se van a escuchar todas las posiciones pero no se van a permitir ultrismos”, aseguró Vega. 

Como integrante de la Coalición Cívica, Vega añadió: “No cuento con oxígeno en mi partido para tratar el tema. Todos saben que Lilita (por Elisa Carrió) tiene una posición contraria, pero yo no cumplo obediencia debida. Todo lo que se abre en esta Comisión, se cierra”, dijo el diputado, reiterando el compromiso asumido durante la jornada pública de noviembre. 

En la misma línea, la diputada Cecilia Merchán, impulsora del proyecto, comentó a este diario: “El debate ya se inició y se tiene que tratar en el primer período del año. En marzo o abril tiene que llegar al recinto. Nosotras vamos avanzar con nuestra estrategia: discutir en el Congreso a partir de la realidad. No se puede hablar desde la estratósfera.” También arremetió contra Negre de Alonso, argumentando que “su posición es lo más retrógrado y representa sólo a un grupo minúsculo en la sociedad”.

Por el momento resulta una intriga el peso que se le dará al tema del aborto en la campaña presidencial de este año, o si el oficialismo decidirá abordar esta problemática con la energía que desplegó en otras. Un dato a tener en cuenta es que Cristina Fernández sería una de las pocas aspirantes a la presidencia que no deberá fijar posición en el parlamento. Mientras siguen estas dudas, los dos sectores ya se preparan para un debate que, desde ahora, promete ser intenso.

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