«Se veía venir. Tanta presión política, tanta misa en Colón, alguno tenía que saltar», denuncia un sacerdote

Los ataques del cura de Villanueva del Pardillo contra el Gobierno ponen al descubierto la estrategia de Rouco Varela

Cada día es más notoria la radicalización de la Iglesia y la asiduidad de sus injerencias en el ámbito político, a través de las arengas y las actuaciones de obispos que, de manera abierta, intentan inclinar la balanza del voto de sus fieles hacia la derecha. La Conferencia Episcopal, que ha marcado ese discurso, se cuida por el momento de molestar al Gobierno para no poner en peligro su colaboración ante la inminente visita de Benedicto XVI en agosto a Madrid, para clausurar la Jornada Mundial de la Juventud.

Las alarmas se han encendido tras el escándalo del domingo pasado en la iglesia de Villanueva del Pardillo, cuando el sacerdote Enrique Olmo durante la homilía acusó al Gobierno de “matar a los niños en el vientre de sus madres” y de “asesinar ancianos”, además de calificarle de “nazi”, tal y como recogió ELPLURAL.COM.

Graves injurias contra el Gobierno
Las acusaciones del cura chocaron con la protesta del catedrático Primitivo González López, que se encontraba escuchando la misa y que fue expulsado de la iglesia por varios feligreses. González López presentó una denuncia en el juzgado número 3 de San Lorenzo de El Escorial, en la que expuso que el “sacerdote oficiante pronunció en público graves injurias contra el Gobierno de España”.

“Se veía venir”
“Esto se veía venir. Tanta presión política, tanta misa en Colón, alguno tenía que saltar. Lo extraño es que nadie se haya quejado antes”. Es la reflexión que un veterano sacerdote que trabaja en la sede de la Conferencia Episcopal manifestó al diario Público.

No es la única injerencia en política
Según recoge el periódico de Mediapro, el incidente de Villanueva del Pardillo no es el único. Con motivo de las elecciones autonómicas y municipales del 22 de mayo, varios obispos han emitido cartas pastorales en las que han recomendado votar a partidos que defiendan la vida y la familia. Así, el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz, ha pedido abiertamente el voto para los partidos de derechas, y el obispo o de Ávila, Jesús García Burillo, ha llamado a votar en blanco.

La “preocupación” del Episcopado
El Episcopado no contempla tomar medidas contra el cura de Villanueva del Pardillo. Eso sí, está “preocupado” porque el Gobierno pueda sentirse ofendido. Su presidente, el cardenal Antonio María Rouco Varela, intenta evitar que el Ejecutivo disminuya su apoyo ante la Jornada Mundial de la Juventud y la visita del Papa en agosto.

Los nuevos curas, extremadamente conservadores
Un sacerdote del Episcopado al que ha tenido acceso Público, ha explicado que detrás de hechos como el de Villanueva del Pardillo está la realidad de que “los nuevos curas son extremadamente conservadores y están acabando con los restos de la Iglesia abierta y democrática del cardenal Tarancón”.

Rouco Varela marcó el discurso en marzo
La cautela de Rouco Varela en servicio de sus intereses ante la inminencia de la Jornada de la Juventud no tapa que fue precisamente el presidente de la Conferencia Episcopal quien estableció las pautas del discurso de sus sacerdotes. En marzo pasado, en la carta de la Conferencia Episcopal marcó como la principal preocupación de los fieles la defensa de la vida desde la concepción hasta su final natural. Una clara manifestación en contra de los políticos que defiendan el aborto, la eutanasia y el uso de anticonceptivos como la píldora del día después.

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