Se ceden las instalaciones de un colegio público mostoleño a un centro privado ultracatólico de Arroyomolinos

El pasado 6 de septiembre un incendio destruyó parte de los barracones prefabricados del colegio Pasteur de Arroyomolinos, un centro concertado ultra católico propiedad de Chesterton Education S.L, una empresa administrada por Alejandro Sanz Peinado, ex alcalde de La Cabrera y exconsejero de Deportes, y José Javier Fernández Santamaría, exdirector de Medioambiente Natural y del Canal de Isabel II.

Los 560 niños y niñas del colegio Pasteur han sido distribuidos por diversas instalaciones públicas de Arroyomolinos y de Móstoles. Los más pequeños han sido realojados en un centro cultural y una cancha polideportiva de la ciudad vecina, mientras que el alumnado de secundaria ha sido trasladado a las instalaciones del colegio público Enrique Tierno Galván de Móstoles, un hecho celebrado por los empresarios del Pasteur, que se congratulan en la página web del centro de la decisión, afirmando que “Era un edificio [El CP Enrique Tierno Galván] que estaba totalmente en desuso, que ha requerido mucha reforma, hemos tenido que hacer mucha limpieza, porque había habido hasta okupas, con lo cual también es bueno para el edificio y el Ayuntamiento, porque es un edificio que tenían en desuso y está siendo usado como colegio, que es lo que era”. Una argumentación falsa en todos sus extremos, ya que el colegio mostoleño, que cesó su actividad en el año 2011 por decisión de la Consejería de Educación, había sido desafectado como instalación educativa hacía tan sólo unos meses, encontrándose en perfectas condiciones de uso.

La Comunidad de Madrid esgrimió la falta de alumnos como motivo para el cierre, pese a que este colegio era uno de los pocos existentes especializado en la educación de niños y niñas con trastornos generalizados de desarrollo. Tres meses después del cierre  una empresa educativa privada ofertó cursos de Formación Profesional y ESO  en sus instalaciones, en lo que fue el primer intento de poner en manos privadas un colegio propiedad del municipio; esta primera tentativa finalmente fue paralizada, siendo estos los okupas a los hace mención la empresa propietaria del colegio Pasteur en su comunicado. Tres años después vuelve a ocurrir lo mismo y una nueva empresa okupa se beneficia de una instalación de propiedad municipal.

Otro hecho relevante en este asunto, obviado por los propietarios del Pasteur, por los ayuntamientos de Móstoles y Arroyomolinos y por la Consejería de Educación, es que los niños y niñas que cursan estudios en este centro concertado podían haber sido reubicados en los centros privados de la localidad. Tanto el centro privado SolyNieve, como el concertado Arenales – propiedad del Opus Dei – ofrecieron sus instalaciones para albergar a los estudiantes, un ofrecimiento rechazado por Chesterton Education S.L. ya que conllevaba transferir a dichos centros parte de los ingresos que perciben de la Comunidad de Madrid y de las familias. Finalmente han optado por usar instalaciones públicas, que se les ceden de modo totalmente gratuito, y embolsarse íntegra la subvención de la Comunidad de Madrid, así como las cuotas voluntarias de las familias, todo ello a costa de escolarizar en condiciones lamentables a su alumnos.

El colegio Pasteur, un centro precedido por la polémica.

El espectacular crecimiento demográfico de Arroyomolinos en los últimos años no ha ido acompañado de un crecimiento similar en la oferta de plazas educativas en la localidad. En la actualidad existen cuatro colegios públicos, dos concertados, uno privado y dos institutos, uno de ellos poco más que un aulario.

La construcción de los colegios concertados siempre se ha antepuesto a la creación de plazas públicas, pese a  que la población demanda colegios públicos de modo mayoritario. Así ocurrió con el colegio Pasteur.

Desde el año 2012 se han producido movilizaciones exigiendo la construcción del quinto colegio público de Arroyomolinos y un segundo Instituto, ya que los centros existentes se encontraban completamente saturados. Los afectados por la falta de plazas escolares se organizaron en torno a una Plataforma por la Construcción del CEIP nº 5 y el IES nº 2, llegando a recaudar fondos para querellarse contra los responsables educativos de la Comunidad de Madrid ante la falta de soluciones.

La Administración optó por un nuevo centro privado – el colegio Pasteur – en lugar de construir el colegio demandado. La apertura de este centro concertado estaba prevista en el mismo año 2012 pero no llegó a producirse ya que tan sólo recibió nueve matrículas en toda la población.

En el año 2013 la absoluta carencia de plazas públicas en los cuatro colegios de Arroyomolinos obligó, finalmente, a que las familias tuviesen que matricular a sus hijos e hijas en un colegio que no era de su elección. La escolarización se producía, además, en unas condiciones pésimas, ya que Chesterton Education S.L., con la complacencia de los poderes públicos, tan sólo instaló unos barracones prefabricados para iniciar su negocio.

La empresa disponía de 18 meses para iniciar la construcción de un colegio en condiciones, un plazo que vencía precisamente en el momento que un incendio ha venido a trastocar los plazos administrativos, alargando la posibilidad de realizar negocio con una inversión mínima.

Colegio Tierno Galván Móstoles cedido a ultracatólicos

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