Se buscan costaleros para las procesiones de Miranda (Burgos)

La Junta Coordinadora de la Semana Santa necesita una veintena de voluntarios para portar el Viernes Santo las imágenes de La Flagelación y El Nazareno

La falta de relevo generacional y el escaso compromiso de los feligreses ponen en peligro la salida en procesión de dos de los pasos que recorrerán las calles el próximo Viernes Santo. La Flagelación y El Nazareno corren el riesgo de quedarse en la iglesia de Santa María si no se presentan suficientes voluntarios para portar las imágenes. Y es que, aunque los mirandeses sí que acuden a las distintas procesiones, son muy pocos los que participan activamente asegurando la salida de todos los pasos.
Pese a que en varias ocasiones se ha pedido la colaboración de las parroquias, el llamamiento no ha tenido respuesta. «Quedó un poco en aguas, pero lo normal es que se ocupen las parroquias, si no de prepararlas, al menos responsabilizarse de sacarlas preparando una lista de personas», explican los voluntarios, que estos días dedican unas cuantas horas a colocar las imágenes encima de cada carro y preparar su salida.
El problema es que estas dos imágenes, a diferencia del resto, no están asociadas a ninguna cofradía, por lo que todo depende de que aparezcan personas voluntarias.  «Nosotros preparamos la imágenes como todos los años, pero siempre hay que esperar hasta el último momento para saber si salen o no», añaden. Al no tener que portarlas sobre los hombros, sino que se sitúan en una plataforma que solo hay que guiar, tampoco son necesarias demasiadas personas. Con quince, o como mucho veinte, sería suficiente.
Otros años se ha recurrido  de forma improvisada a cofrades de otras hermandades o incluso a cursillistas o personas de la comunidad latinoamericana. Pero no siempre las llamadas de auxilio a través de la megafonía han surtido efecto. Ha habido ocasiones en las que El Nazareno se ha quedado en la iglesia, sin salir. No había gente suficiente para acompañarlo.
Estos días previos a la Semana Santa alrededor de diez personas se encargan de poner las figuras a punto, unas imágenes de «gran valor artístico» y que «no tienen nada que envidiar a las que salen en las procesiones de mayor fama, como la de Sevilla», sostienen. La diferencia son las plataformas sobre las que se colocan, mucho más majestuosas que las que se ven en las procesiones de Miranda.
Si todo va bien, serán siete los pasos que procesionen por las calles el Viernes Santo, a las 12 en el Vía Crucis y a las 20.30 en la procesión del Santo Entierro. Ésta última llega además con novedades, ya que se podrá contemplar recién restaurada la imagen del Cristo Yacente, que data del siglo XVIII. Un trabajo que se encargó a un taller burgalés de cuya factura, que asciende a 1.800 euros, se ha hecho cargo la propia iglesia de Santa María. Además, la imagen de Nuestra Señora de la Soledad procesionará rodeada de varias velas, que a diferencia de las del año pasado serán eléctricas. Se quiere evitar que, con el traqueteo de la procesión, la cera manche los trajes de las Damas de la Soledad, el grupo de mujeres que se encarga de que esta imagen recorra en Semana Santa las calles de Miranda.

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