¿Se acordó la jerarquía eclesial de que la Princesa Letizia también es divorciada?

Diez días después de la celebración en Madrid a favor de la familia cristiana en la que los obispos criticaron duramente al Gobierno de Rodríguez Zapatero y lamentaron lo que consideran una inminente ruptura de la familia a través de las leyes que permiten el aborto, el matrimonio homosexual o el divorcio, entre otras, el encuentro sigue teniendo repercusiones políticas y mediáticas.

Aún se están dedicando muchas páginas a ensalzar el encuentro y criticar estas leyes, que, en otras ocasiones, han sido pasadas por alto por la jerarquía eclesial. Tal vez no recuerda el arzobispo de Madrid los honores con los que celebró la boda de Letizia Ortiz con don Felipe a pesar de ser ella una mujer divorciada.

Alfa y Omega, el semanario católico dependiente del arzobispado de Rouco Varela que se reparte los jueves con el diario ABC, dedica esta semana la práctica totalidad de sus contenidos a la manifestación que se celebró el pasado 30 de enero a favor de la familia cristiana. Además de testimonios de algunos de los asistentes, los discursos del Papa, el cardenal arzobispo de Madrid y su obispo auxiliar, y el editorial de Gonzalo de Berceo, todos ellos alertando de los peligros a los que se enfrenta, la revista recoge una entrevista con Kiko Argüello, el propulsor del movimiento ultraconservador Camino Neocatecumenal.

La "preocupación" del Papa
Argüello, que también participó en el encuentro en la madrileña plaza de Colón, aseguró que “el Papa está muy preocupado y sufre mucho por lo que está pasando con la familia”. “La situación en Europa es muy difícil” explicó, y advirtió de que “la acción más grave que realiza el demonio en nuestra época es la que va dirigida contra la familia”, para pasar a hablar de los grandes males como son el divorcio, el aborto o los matrimonios homosexuales.

Un divorcio celebrado
Sin embargo, el propio Argüello preparó, con todos los honores y junto a Rouco Varela, la boda religiosa de una mujer divorciada. Se trata de la actual Princesa de Asturias, Letizia Ortiz, cuyo divorcio ha sido perfectamente aceptado por todos los sectores de la sociedad, incluso por aquellos que lo consideran un ataque directo a la familia.

Decoración de La Almudena
Argüello decoró las bóvedas de la Catedral de la Almudena, donde se celebró la boda de los Príncipes, gracias a su amistad con Rouco. La reforma del templo estuvo envuelta en una gran polémica, puesto que la Conferencia Episcopal nunca llegó a aclarar por qué no se había celebrado un concurso para adjudicar las obras de decoración. Además, se acusó a Argüello de copiar los frescos de otra iglesia en Latioamérica, también dirigida por miembros del movimiento Neocatecumenal.

Aceptación
En aquel momento, nadie, ni en la sociedad ni en las altas esferas de la Iglesia, dudó en aceptar a Letizia Ortiz como Princesa de Asturias y ni a Rouco, ni a Argüello ni a quienes se manifestaron el pasado día 30 se les ocurrió presentarla como una posible amenaza para la familia real. Un ejemplo por todos conocido de cómo la aplicación de las leyes que, según los sectores más conservadores del catolicismo, están minando la familia, no es tan peligrosa ni pone en riesgo ninguna institución.

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