Saquemos la religión de la escuela: asociaciones, sindicatos de enseñanza y partidos políticos se unen para lograrlo

Es necesario garantizar el imprescindible carácter laico que debe revestir la Escuela como institución pública, dejando la religión confesional fuera del sistema educativo oficial.

La Campaña que desde hace dos décadas promocionan algunas entidades organizadoras “Por una Escuela Pública y Laica: Religión fuera de la Escuela” surgió como un compromiso unitario y activo en torno al objetivo democrático de lograr la plena laicidad del sistema educativo. El resultado es que cerca de 60 asociaciones, sindicatos de enseñanza y partidos políticos se han unido para exigir que salga la religión de las escuelas.

En un comunicado firmado por Podemos, Izquierda Unida, ERC, el Partido Comunista, Comisiones Obreras, Europa Laica, el Sindicato de Estudiantes y las asociaciones Redes Cristianas así como algunas de madres y padres de alumnos, critican que las clases de «adoctrinamiento religioso» se financien con fondos públicos. Para evitarlo busca garantizar el imprescindible carácter laico que debe revestir la Escuela como institución pública, dejando la religión confesional fuera del sistema educativo oficial, es decir, del currículo y del ámbito escolar.

La iniciativa busca también denunciar y derogar los Acuerdos del Estado español con la Santa Sede, así como los suscritos en el mismo sentido con otras confesiones religiosas, obligando al gobierno a proceder para el cumplimiento de ese mandato.

Las asociaciones han enviado el documento a todas las formaciones políticas para que consideren que «la laicidad debe presidir el marco escolar para el desarrollo de la libertad de conciencia» y que esta debe respetarse siempre, sobre todo «cuando se trata de niños y jóvenes en su periodo de formación».

En España hay unos 20.000 profesores de religión, según datos del Ministerio de Educación. La actual ley educativa (LOMCE) cataloga dicha asignatura como optativa, por lo que las calificaciones de los alumnos en Religión cuentan para su nota media. Los profesores de esta materia, que no tienen por qué opositar para obtener una plaza docente, son seleccionados a dedo por los obispos, que también eligen el temario a impartir.

El texto presentado argumenta que «la política educativa está provocando graves consecuencias». Por un lado «a través de medidas de apoyo descarado al sector privado, en su mayoría bajo el control ideológico de la Iglesia católica» y por otro, «manteniendo en los centros escolares a personas designadas por obispos, con la misión, además de impartir clases de religión, de cristianizar a la comunidad educativa y hacer proselitismo religioso». El comunicado también hace referencia al resto de religiones minoritarias con competencias educativas, el islam, el judaísmo y el evangelicalismo.

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