“San Valero Mhuelero: Por un ayuntamiento y unas instituciones laicas”

El colectivo MHUEL (Movimiento hacía un Estado laico) lleva convocando y organizando desde hace ya varios años una protesta para San Valero exigiendo respetuosamente y sin insultar que el Ayuntamiento zaragozano sea laico y no participe en ningún acto de carácter confesional. La cita es este jueves, 29 de enero, a las 10.00 horas en la plaza de La Seo.

Ese día una comitiva municipal formada por la policía local a caballo y con uniforme de gala, los timbaleros que tocan solemnemente la Marcha de los Reyes de Aragón y la Corporación sale del Ayuntamiento con las y los concejales luciendo una banda roja y el alcalde con el bastón de mando cerrando el cortejo. Son recibidos por el arzobispo en La Seo y allí asisten a una misa pontifical y al ritual del roscón bendecido, no como el de casa…

Las y los compañeros de MHUEL han denunciado el contenido del Reglamento de Protocolos del Ayuntamiento y han solicitado su modificación, aunque sin éxito. Por él se obliga el Consistorio a asistir a varios actos confesionales entre los que se encuentra éste de San Valero. Pero no ha podido ser pues el propio alcalde, Sr. Belloch, ha puesto todo su empeño en que todo siga igual que hace un montón de años.

En la actualidad los dos partidos mayoritarios, PP y PSOE, continúan erre que erre dando su aprobación a la asistencia institucional a este tipo de actos sin miramiento alguno, es más, deben pensar que cumplir con una tradición casposa, de escenografía antigua y obsoleta debe ser el no va más del respeto. Y de eso nada, el respeto se entiende desde una actitud aconfesional y laica de los representantes de la ciudadanía que, por cierto, es muy plural y compleja. Aun no les queda claro a estos dos partidos que las religiones, sus actos y rituales pertenecen al más estricto ámbito privado. Nadie les priva a los ediles de que en caso de practicar la religión católica participen a título personal en sus festividades y actos litúrgicos, pero nunca como políticos en funciones, esto sí es una falta de respeto…

Es evidente que en una democracia los cargos elegidos por el pueblo no deben pasar por el aro de la sumisión a la Iglesia, pues de esto estamos hablando, de que la Corporación se obliga a rendir una especie de pleitesía al arzobispo de Zaragoza, máxima jerarquía católica, de una forma pública y solemne. A menudo la excusa para seguir con estos ceremoniales tan vistosos y ruidosos, es la tradición y en este concepto cabe tanto un roto como un descosido. Las tradiciones que están obsoletas han de cambiarse y ésta de San Valero está muy atrasada. Hemos de avanzar en valores ciudadanos que tengan que ver con la libertad de conciencia y solo se consigue en una sociedad laica, con la separación de Iglesia y Estado.

Si queremos cambiar las cosas hemos de esforzarnos un poco, salir de casa, que se nos oiga y vea en las calles exigiendo lo que es más justo. Toca denunciar el privilegio de la Iglesia Católica y mostrar el desacuerdo por el reconocimiento de superioridad que se le da por las instituciones civiles.

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