Salency (Francia): se busca chica virtuosa para la Fiesta de la Rosière

Desde hace unos días, la ciudad de Salency, en el departamento de Oise, está bajo los focos de la opinión pública por querer volver a celebrar una tradición del siglo V que corona a una joven mujer “pura y virtuosa”.

Parece una noticia salida de un diario del sigo XIX, pero no lo es. En Salency, un pequeño municipio de 900 habitantes, renacerá de sus cenizas el 2 de junio de 2019 la Fête de la Rosière, una fiesta surgida en la Edad Media, que busca consagrar la buena reputación de muchachas de entre 15 y 20 años.

Su última edición fue celebrada en 1987, sin embargo el presidente de la Hermandad de Saint-Médard Bertrand Tribout, que la había organizado entre 1971 y 1987, decidió darle una segunda vida. Una manera de cuidar el patrimonio.

La elección de la Rosière se basa en criterios muy cuestionados

La Hermandad de Saint-Médard quiere homenajear al santo Medardo de Noyón nacido en Salency en 456, quien había lanzado esta tradición con el objetivo de recompensar la mujer más “obediente” y “tranquila” del pueblo.

Los criterios de selección de la joven (apodada la Rosière) han desatado una verdadera polémica en el pueblo y en las redes sociales. En efecto, tiene que ser piadosa, virtuosa, buena con su familia, humilde, simpática y, tradicionalmente, tenía que ser virgen, un criterio que según Bertrand Tribout no habría sido mantenido para esta edición.

Se elige a la Rosière al hazar entre tres muchachas seleccionadas por los residentes. Luego, ella recibe una corona de rosas y desfila con un cortejo de 12 jóvenes de ambos sexos. “Es una fiesta que tiene mucho encanto, es campestre, divertida”, afirma Bertrand Tribout a France Info. Para él, realzar a una mujer joven es realzar su feminidad.

Una polémica que podría llevar a su cancelación

Desde que se anunció la vuelta de la Fête de la Rosière, los internautas han expresado su descontento en la web. Con palabras como “retorno de la Edad Media”, “vestigio del patriarcado”, “fiesta de la misoginia”, muchos tuiteros han denunciado el hecho de que un alcalde subvencione tal celebración.

El alcalde Hervé Deplanque estima que la mayoría de los habitantes de Salency no apoyan esta iniciativa, y estaría pensando en anular el evento, según L’Obs: “No estaba al 100% convencido. Es una celebración bastante anticuada y sexista. ¡La última es de 1987! En 30 años, las mentalidades han evolucionado. Es posible que cambiemos nuestra decisión”.

Varias peticiones han sido lanzadas en línea por asociaciones feministas para que se cancele el evento, y una de ellas ya ha recolectado más de 32.000 firmas.

La dimensión religiosa, que Bertrand Tribout niega, estará sin embargo omnipresente. Se organizará una misa por la mañana y la joven será coronada por un sacerdote. Tribout, por su parte, es católico practicante y defiende las misas en latín y de rodillas.

A pesar de la ola de protestas que siguió el anuncio, ya han aparecido varias candidatas, como Camille, la hija de la última Rosière de 1987. Según cuenta a France Info, “la virtud es también el hecho de no tomar, no fumar, no drogarse; la virginidad ya no es un criterio para ser Rosière”.

Pero, concluye el alcalde Hervé Deplanque, “hoy en día, ¿quién tiene el derecho de estimar la pureza de una muchacha?”

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