Sacerdotes y legionarios

Los Legionarios de Cristo son una orden católica de extrema derecha aunque ellos se definen como «congregación religiosa de derecho pontificio que tiene la misión de extender el Reino de Cristo».

Los legionarios le deben su nombre a Pío XII y tuvieron como fiel escudero a Juan Pablo II.

Su fundador es el mexicano Marcial Maciel, fallecido en el año 2008, un hombre con una doble vida que creó la orden en el año 1941 en México; en la actualidad su sede central está en Roma y sus tentáculos se extienden alrededor de una veintena de países; en torno a 900 sacerdotes y 3.000 seminaristas conforman su red religiosa, Regnum Christi es su asociación laica y acoge en su seno a unos 70.000 fieles.

Aseguran que su apostolado está centrado en la figura de Cristo, y para no distraerse dicen que le rezan a la “Virgen María” o a “Jesús”. Según un portavoz de su orden “no hay santos en los Legionarios de Cristo, para no distraernos”.

Actualmente la organización está dirigida desde el año 2005 por otro mexicano, el sacerdote Álvaro Corcuera.


El “nuevo Opus”
Se les conoce tambièn como el “nuevo Opus” y se les considerada como una de las órdenes más conservadoras de la Iglesia Católica.

A estos soldados les gusta codearse con los dirigentes conservadores, con los grandes grupos empresariales y con las familias de rancio abolengo. Participan activamente en el negocio de la educación privada con una labor educativa dirigida a las clases altas y con poder político.


Soldadesca ultraconservadora
Lo cierto es que esta soldadesca constituye una orden ultraconservadora integrada por sacerdotes y laicos que tiene extendida en España una fuerte red política, económica y sociológica. Cuentan con una sólida estructura de empresas y fundaciones a través de las cuales gestionan las donaciones y subvenciones que llegan a sus arcas. El auge de este entramado en nuestro país apunta hacia el año 1996, año del desembarco de las tropas del PP en La Moncloa.


Esperanza Aguirre y sus subvenciones…
La ONG CIPIE (investigada por la Comisión Europea por un presunto fraude para no devolver subvenciones de la UE y cuyo presidente, Pablo Izquierdo, fue jefe de prensa de Aznar) y los Legionarios de Cristo fueron beneficiados de forma notoria por las subvenciones del Gobierno de Esperanza Aguirre, con cantidades mucho mayores que las que recibió una ONG de prestigio internacional como Cruz Roja; este reparto no se entiende a no ser que el Gobierno de doña Espe prime y premie la afinidad ideológica por encima de otras consideraciones de vital importancia a la hora de la concesión de subvenciones.


Acusaciones de pedofilia
En el año 1997 varios exlegionarios acusaron al fundador de la orden de pedófilo, en el año 2004 se reabrió el caso, dos años después, en el 2006, Benedicto XVI le castigó por haber cometido, durante décadas, abusos sexuales contra sus seminaristas y exigió la renuncia de Maciel “a todo ministerio público de su actividad sacerdotal y que llevara una vida retirada de rezos y penitencias” pero el detonante de que se abra una inspección en el seno de los legionarios es la confirmación de que el alma mater de la orden tuvo una amante y una hija secreta; en el argot de la Iglesia Católica se denomina a esta inspección como “visita apostólica” y su anuncio se produjo dos meses después de que los legionarios confirmasen la doble vida del fundador.


Sus lazos con el PP
Esta corriente católica ultraconservadora tiene estrechos lazos con los dirigentes populares. Durante la segunda legislatura de Aznar fue muy estrecha su conexión con el ala dura del PP; son numerosos los personajes de este partido a los que se relacionó con esta orden a la que muchas voces no dudan en denominar secta.

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