Rosaura Almonte: víctima de legislación Dominicana

La encrucijada dominicana: romper la ley para salvar vidas

La muerte de la adolescente Rosaura Almonte el 17 de agosto ha sido cuestionada en República Dominicana y en medios internacionales debido a que la práctica de la medicina se encuentra intervenida por el gobierno.  Desde octubre del 2009, fecha en que el congreso adoptara la legislación promovida por la Iglesia Católica expresada en el artículo 37 de la Constitución y el 317 del Código Penal, el aborto es un crimen en territorio dominicano bajo todas circunstancias.  

 
Aunque el embrión nazca con dos cabezas, aunque la madre arriesgue su vida si no se interrumpe el embarazo, aunque la niña violada por años y embarazada a los 14 no sepa cuál de los tres violadores es el padre, entre su padrastro, el padre de éste, o su padre biológico; el aborto no es opción en República Dominicana, uno de los países de políticos máscorruptos del mundo y más religiosos.
 
El caso de Rosaura, una adolescente de 16 años con leucemia y 12 semanas de embarazo, expresa vivamente el efecto de la nueva legislación.  Es posible que sin la intervención de las organizaciones de mujeres, demandando de las Autoridades el permiso para aplicar la quimioterapia, este caso no hubiese sido conocido.  Y es posible que tengamos muchas adolescentes muertas debido al alto riesgo de estos embarazos, y al temor de los médicos a la legislación que los convierte en criminales por intentar salvar la vida de la mujer embarazada, aun en casos como el de Rosaura, en que el embrión no podría sobrevivir si ella moría.
 
La Iglesia Católica fue la principal promotora del cambio constitucional, y en el momento chantajeó a los políticos con su influencia en la población con negarles el voto.[1]  No es ésta la primera vez que la Iglesia interviene en la política dominicana.  Desde los orígenes de la nación, la iglesia utilizó las creencias mágico-religiosas del pueblo para excomulgar a Juan Pablo Duarte y los Trinitarios y amedrentar con el castigo divino y la excomunión a los que no apoyasen a Pedro Santana.[2]
 
Su harto conocida alianza con el genocida Rafael Leónidas Trujillo nos legó el Concordato de 1954 que continúa vigente y la convierte de facto en religión oficial con privilegios sobre las demás religiones, como son el financiamiento de sus obispos, sacerdotes y religiosos; de sus residencias y actividades; y de sus iglesias y catedrales.  Además le otorga la enseñanza exclusiva de sus dogmas en las escuelas, y el derecho de los sacerdotes y religiosos de no ser encarcelados en las prisiones estatales por cometer crímenes, entre otros.[3]
 
La muerte de Rosaura Almonte. La adolescente sufrió una muerte tortuosa el día 17 de agosto a las 8:00 AM.  La Directora del Hospital del Seguro Médico de Maestros SEMMA, la Sra. Isabel Menual, junto a médicos del hospital y un representante de la Iglesia Católica ofrecieron al día siguiente una rueda de prensa, excluyendo a la madre de Rosaura Almonte.
 
Durante la rueda de prensa, los médicos informaron que la paciente murió víctima de “pérdida grave de sangre y líquido, problemas respiratorios, aborto completo y leucemia….La paciente nunca respondió a la terapia con sangre y plaquetas, hizo un paro respiratorio y falleció”. Además revelaron que Rosaura “presentó sangrado por la nariz y la vagina, así como problemas respiratorios, por lo que tuvo que ser trasfundida con sangre y plaquetas y trasladada a Cuidados Intensivos”.  Cuestionados sobre la fecha de la quimioterapia, “dijeron que el 19 de julio recibieron el informe en el que se referían los detalles del tipo de cáncer y que al día siguiente se inició el tratamiento”. 
 
Esta respuesta intenta ocultar la razón por la cual no ofrecieron la quimioterapia a tiempo.   Ninguna paciente de cáncer carece de documentación, y localizarla con su médico no tarda 18 días, en la era del Internet y de copias electrónicas.  El mismo día de su admisión tenían que tener toda la documentación, de lo contrario, ¿Qué hacían con ella durante 18 días de espera?  Por esa razón, no presentaron a Doña Rosa Hernández durante la rueda de prensa, testigo de la angustia que sufrió su hija durante el mes y medio de internamiento en el hospital.
 
El periodista del Hoy, Waldis Pérez, entrevistó al presidente del Grupo Médico San Martín, Luis Taveras Gómez, quién afirmó   “que bajo cualquier circunstancia, embarazada o no, había que aplicarle el tratamiento porque esa enfermedad es catastrófica”.  Y Pérez añade la afirmación del médico “que si se trata a tiempo el paciente puede sobrevivir y que los médicos no pueden quedarse con los brazos cruzados ante esta situación”.  Sobre si hubo negligencia, expresó que no conoce el expediente y que por tanto, no puede opinar.[4]Esta es la única entrevista de un especialista de la salud independiente del de SEMMA que he podido localizar en la prensa. 
 
La declaración del Dr. Luis Taveras Gómez ratifica la posición de las organizaciones de mujeres y de la familia de Rosaura Almonte de que debían de aplicarle el tratamiento de quimioterapia para salvarle la vida.  Algo que los médicos de SEMMA y la Iglesia Católica tratan de ocultar como manifiesta Waldis Pérez citando al Cardenal, el cual calificó de “canallada”, que quieran atribuirle “que la joven Almonte falleció porque [la Constitución] prohíbe el aborto y criticó que obvien la causas reales de su estado de salud. Aclaró que defienden la vida bajo cualquier circunstancia y que se hizo todo lo posible para preservar la de la adolescente Almonte y su criatura, ya que le aplicaron los tratamientos de rigor”.  Palabras del Cardenal en lenguaje Orwelliano activado con tonos insultantes.
 
La Intervención de las organizaciones de mujeres.La Colectiva Mujer y salud, quién junto a otras organizaciones feministas defendiera el derecho a la vida de Rosaura y presionaron las Autoridades para que dieran el visto bueno a la quimioterapia que ella necesitaba, ofreció una declaración el día de su muerte que nos alerta sobre su causa: 
 
A falta de la divulgación completa y transparente de resultados de autopsia –cosa poco probable en este país de jerarcas todopoderosos y autoridades miedosas- quizás nunca sepamos a ciencia cierta lo que ocurrió. Pero de confirmarse que la paciente murió de hemorragia uterina tras la expulsión espontánea del embrión, sus médicos, las autoridades de salud y los defensores a ultranza del derecho a la vida del cigoto, tendrán mucho que explicar”.[5]
 
Y esto fue exactamente lo que ocurrió.  La Colectiva Mujer y Salud señala además que el Congreso Nacional tendrá en la recién iniciada legislatura la oportunidad de corregir la infamia del Art. 317 del Código Penal y restituir a las mujeres dominicanas el derecho a la vida.
 
Cobertura de medios extranjeros.La prensa dominicana no entrevistó a Doña Rosa, pero sí lo hicieron los periodistas de la cadena internacional CNN de los Estados Unidos.  Doña Rosa explicó a los periodistas de CNN que cuando iniciaron el tratamiento ella intentó convencer a los médicos y al gobierno Dominicano para que hicieran una excepción con su hija, permitirle el aborto para salvar su vida:  “La vida de mi hija es primero.  Yo se que [el aborto] es pecado y que está contra la Ley… pero ¡la salud de mi hija es primero!”.[6]  
 
Desesperada por la odisea que le tocó vivir por mes y medio, desde el 2 de julio, día en que su niña fue internada hasta el día de su muerte, ella asume su situación como lo que entiende le hicieron a su hija: “¡Me han matado! ¡Estoy muerta, muerta!  ¡Mi hija era la razón de mi existencia! Yo ya no tengo vida.  Rosa ha muerto.  ¡Dejen que el mundo sepa que Rosa ha muerto! 
 
CNN en dos oportunidades ha cumplido el deseo de Rosa.  En su artículo el reportero Rafael Romo explica que la madre de la paciente embarazada que murió “después que su terapia fue retardada debido a leyes anti-aborto, acusa a los médicos de no poner la salud de su hija primero”.    Y agrega que los médicos dudaron en aplicarle el tratamiento “porque el mismo podía provocarle la terminación del embarazo—una violación a la Constitución Dominicana que criminaliza el aborto.  Unos 20 días después de ser admitida al hospital, finalmente comenzó a recibir el tratamiento.  El sábado pasado el artículo tenía 5,420 comentarios.
 
Conclusión.  El dolor de Rosa no me ha permitido conciliar el sueño.  Quizás porque cuando mi madre murió quise morir con ella; pensé que me sería imposible seguir viviendo.  Y comprendo que para una madre es todavía más doloroso ver morir su única hija. 
 
La muerte de Rosaura pone de relieve las consecuencias de legislar en contra de la vida de la mujer para salvar la vida del cigoto.  Son estas consecuencias las que definen la inmoralidad de la moral religiosa.  En cualquier sociedad occidental que no sean las cinco naciones Latinoamericanas con religiones oficiales financiadas por el Estado de acuerdo a Concordatos binacionales con el Vaticano, el Hospital SEMMA, por ley, hubiese sido demandado por Doña Rosa Hernández por mala práctica médica. 
 
Y no sería mala idea, si un grupo de profesionales de la salud, y abogados, llevaran el caso a las cortes, nacionales e internacionales, para defender las vidas de las adolescentes y adultas con embarazos que ponen en peligro su salud física y mental.   Pero más sencillo sería realizar la muchas veces prometida Asamblea Constituyente para cambiar leyes violadoras de derechos humanos y   establecer una muralla de separación entre el estado y las iglesias.  
 
No más religiones oficiales, no más construcción de iglesias y financiamiento de sacerdotes, no más privilegios jurídicos y no más enseñanza de dogmas religiosos en las escuelas.  No más dictadura religiosa.

[1]En el artículo Constitución y Derechos de la Mujer, documento las luchas desplegadas por médicos y organizaciones de mujeres para evitar la reforma constitucional que criminaliza el aborto en absoluto; y las amenazas del cardenal López Rodríguez contra los legisladores que votasen en contra de la reforma.  Ver
 

[2]Ver mi artículo en dos partes Causas y Consecuencias de la Traición de la Iglesia a Duartehttp://www.acento.com.do/index.php/blog/3570/78/Causas-y-consecuencias-de-la-traicion-de-la-iglesia-a-Juan-Pablo-Duarte-2.html
 

 

[4]Ver Waldis Pérez. Esperancita ya no está pero su caso seguirá discutiéndose. El Hoy, Agosto 18, 2012. 
 

[5]Ver Documento de la Colectiva Mujer y Salud, ¿Quiénes son responsables de la muerte de la adolescente Esperancita? En Acento.com.do, agosto 17, 2012.
 

[6]  Ver. Rafael Romo, Senior Latin American Affairs Editor,  Pregnant teen dies after abortion ban delays her chemo treatment for leukemia.  CNN, agosto 18, 2012. 11:11 AM EDT. 

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