Rosa Aguilar, consejera andaluza de Cultura, coloca al expresidente de las cofradías de Córdoba a negociar sobre la Mezquita

El Consejo de Gobierno de la Junta lo ha nombrado delegado de Cultura en Córdoba

«Titularidad pública, y gestión como hasta ahora», ha repetido una y otra vez la presidenta andaluza. Esto es: la titularidad para el gobierno andaluz y la gestión para la Iglesia.

La consejera de Cultura, Rosa Aguilar, planteó «diálogo», «diálogo» y «más diálogo» al Cabildo de Córdoba para negociar la titularidad,que defiende que sea pública, de la Mezquita Catedral de la ciudad. Y por ese camino ha puesto al frente de la negociación en Córdoba al expresidente de la Agrupación de Cofradías en la ciudad: Francisco Alcalde Moya. El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía lo ha nombrado delegado provincial de Cultura en Córdoba.

Francisco Alcalde, un hombre de la máxima confianza de Rosa Aguilar, fue presidente de la Agrupación de Cofradías entre el 2000 y 2008. En esa época coincidió con Aguilar como alcaldesa de Córdoba. Tan estrecha fue su relación que Rosa Aguilar le organizó una comida de despedida en el Ayuntamiento. Por eso, no sorprendió que en 2011 Francisco Alcalde se incorporara a la lista del PSOE al Consistorio cordobés, del que ha sido concejal hasta mayo de este año. Ahora regresa a la primera línea de la política, pero por primera vez lo hace con un cargo de gestión, ya que entre 2011 y 2015 tan solo fue un concejal en la oposición.

El nuevo delegado de Cultura en Córdoba nunca ha renegado de su condición de cofrade y, sobre todo, de católico. Al contrario. En un debate en un Pleno del Ayuntamiento de Córdoba sobre la titularidad pública de la Mezquita Catedral protagonizó un agrio debate con los concejales del PP, entonces al mando del equipo de gobierno. El alcalde entonces (el debate fue el año pasado), José Antonio Nieto, reprochó al hoy delegado de Cultura que se le haya «apagado la luz» de la fe al sentarse en la bancada socialista y estar defendiendo una postura diferente a la de la Iglesia Católica. Por alusiones, Francisco Alcalde le respondió que «mi fe la dejen para mí» ya que «yo a usted nunca se la he preguntado», e incluso lo llegó a acusar de «doble moral». Además, Francisco Alcalde defendió que «en el Evangelio de Cristo no se habla de propiedades ni de inmatriculaciones. Ese es mi Cristo, esa es mi fe», dijo. «He llevado cirios y los sigo llevando, pero yo pienso, cosa que vosotros no hacéis», reprochó, visiblemente molesto.

Ahora, tendrá que defender una postura que no va a ser cómoda. La presidenta de la Junta, Susana Díaz, que también es cofrade y católica, ha reclamado al Cabildo que ceda, y ha planteado de manera taxativa la postura de su gobierno ante la polémica de la Mezquita Catedral. «Titularidad pública, y gestión como hasta ahora«, ha repetido una y otra vez la presidenta andaluza. Esto es: la titularidad para el gobierno andaluz y la gestión para la Iglesia.

Lejos de esta postura, el Cabildo ha insistido en que el monumento es de su propiedad y que si el gobierno andaluz la reclama tendrá que expropiarla, tal y como afirmó en una entrevista a EL MUNDO de Andalucía el deán presidente de la entidad, Manuel Pérez Moya.

Pero no es la única polémica que va a tener que gestionar esteexempleado de Cajasur (lo fue durante el mandato del sacerdote Miguel Castillejo). Francisco Alcalde también será el responsable de la Comisión de Patrimonio que acaba de aprobar la retirada de una celosía de Rafael de la Hoz de la fachada norte de la Mezquita para que pueda trasladarse allí la carrera oficial de la Semana Santa de Córdoba. La retirada de la celosía cuenta con la oposición frontal de los herederos de Rafael de la Hoz y también con la advertencia del Icomos, el órgano asesor de la Unesco, que insiste en que fue instalada antes de que el monumento fuese declarado Patrimonio de la Humanidad.

Francisco Alcalde delegado cultura Cordoba 2015Francisco Alcalde (a la derecha), cuando era concejal en Córdoba. MADERO CUBERO


Entrevista en Diario Córdoba

-Otra cruz : la relación con la Iglesia en plena polémica por el nombre, la titularidad y la segunda puerta de la Mezquita–Catedral.

–Ya lo ha manifestado la consejera: la Mezquita–Catedral necesita más que nunca que le demos una oportunidad al diálogo, al sosiego, a la tranquilidad… donde nos escuchemos todos y expresemos lo que sentimos y lo que pensamos. A partir de ahí, aunando voluntades, llegarán los consensos y los acuerdos. Desde la Junta de Andalucía queremos ser parte de esta respuesta positiva en la que se sientan reconocidos todos.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...