Respuesta a ‘Impartir religión en la escuela’

Hace unos días el Diario de Navarra publicaba una carta de Samuel Valderrey, profesor de Secundaria: «Impartir religión en la escuela» (se reproduce más abajo), y hoy se publica otra carta en respuesta a la anterior firmada por Aniceto Morales:

Señor Samuel Valderrey no sufra y esté tranquilo, si se quita la asignatura de religión (católica y ahora también musulmana en algunos centros) de las aulas y se hace que toda la educación financiada con dinero público (pública y concertada) sea laica, que es lo más saludable y lo más honesto, seguirán estudiándose las religiones y su influencia y consecuencias en las sociedades, pero desde un punto de vista puramente académico, desde las asignatura de Historia y Filosofía fundamentalmente, como ya se hace, y no desde un ente privado adoctrinador como es la Iglesia católica.

Las clases de religión son un negocio más y muy importante de la Iglesia católica al que no quieren renunciar, es comprensible;pero la sociedad no tenemos que hacernos cargo de financiar entidades privadas que no aportan nada al currículum académico y se dedican a extender su doctrina. En Navarra, unas/os 200 profesores de esta materia, o mejor dicho doctrina, están contratados con dinero público. Una entidad privada como es la Iglesia católica contrata y despide a personal a su antojo con dinero público saltándose todos los criterios de contratación de la Administración pública para impartir su doctrina.

Como profesor que es reflexione, impartir y recibir religión en las aulas de financiación pública no es un derecho, es un privilegio que viene del pasado. Si la Iglesia católica tiene tanto interés en impartir religión que lo haga gratuitamente y fuera del ámbito escolar de financiación pública.

Aniceto Morales Horrillo


Impartir religión en la escuela

Esta semana se va a tratar la propuesta de I-E de reducir la asignatura de religión de dos a una hora semanal. De Simón afirma que quieren quitar la religión del currículo escolar porque huyen del adoctrinamiento en la escuela y pretender sustituir ese hueco por una educación para convivencia, cívica, afectivo-sexual. Además Chivite y los suyos apoyan la propuesta.

No nos sorprenden estos intentos de la supuesta izquierda de meterse con la religión cuando no encuentran propuestas para resolver los verdaderos problemas de los ciudadanos. Permitirme recordar a Jean Jaurés, figura cumbre del partido socialista francés en el siglo XX, asesinado en 1914 por su pacifismo y anticolonialismo que le escribió a su hijo una carta cuando le planteó que no quería estudiar religión. “Cuando tengas la edad suficiente para juzgar, serás completamente libre;pero, tengo empeño decidido en que tu instrucción y tu educación sean completas, no lo serían sin un estudio serio de la religión (…).

Hay que confesarlo, la religión está íntimamente unida a todas las manifestaciones de la inteligencia humana;es la base de la civilización. Despreciarla es ponerse fuera del mundo intelectual y condenarse a una manifiesta inferioridad (…).

Estudias mitología para comprender la historia de los griegos y de los romanos y ¿qué comprenderías de la historia de Europa y del mundo entero después de Jesucristo, sin conocer el Cristianismo que cambió la faz del mundo y produjo una nueva civilización? No entenderías nada de arte sin conocer la fuente que lo ha inspirado.

Las prodigiosas góticas, las pinturas geniales de Miguel Ángel (Capilla Sixtina), Rafael, Leonardo, la música de Mozart, Bach. Los más grandes científicos: Pascal, Newton, Ampere, Pasteur no se pueden entender sin su profunda religiosidad. Incluso el propio Sartre, cuando estaba encarcelado, escribió un cuento de Navidad, mostrando así su respeto por la figura de Jesús y lo religioso.

Continúa Jaures, “muchos tienen interés en que los demás desconozcan la religión;pero todo el mundo desea conocerla. En cuanto a la libertad de conciencia y otras cosas análogas, eso es vana palabrería que rechazan los hechos y el sentido común. Muchos anticatólicos conocen por lo menos medianamente la religión;otros han recibido educación religiosa;su conducta prueba que han conservado toda su libertad”.

Si nos damos un paseo por cualquier rincón de Navarra o España contemplaremos con admiración arte, pintura, escultura, arquitectura, literatura, que no serían lo que son sin el espíritu católico que los ha inspirado. Incluso para criticarlo se debe conocer profundamente, lo que no sucede hoy entre los nuevos laicistas. Por lo tanto, privar a las futuras generaciones del aprendizaje de la religión en la escuela solo puede entenderse desde un sectarismo atroz y una óptica reaccionaria y rancia que prefiere un pueblo inculto para poderlo manipular a su antojo, típica y ancestral táctica comunista.

Ojalá pudieran reflexionar aquellos que quieren quitar la religión de la escuela con estos testimonios y otros de comunistas, libertarios y socialistas que respetaron la libertad y por eso el conocimiento y enseñanza de la religión.

Samuel Valderrey

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