Republicanos y afroamericanos, contra las bodas gais en EE UU

El matrimonio entre personas del mismo sexo avanza imparable en Estados Unidos, expandiéndose en la costa Este, pero con la formidable oposición de dos grupos que han formado una alianza pocas veces vista: legisladores y activistas republicanos y afroamericanos. El Gobernador de Nueva Jersey, el conservador Chris Christie, vetó el viernes una ley, aprobada por el Congreso de ese Estado, que hubiera legalizado esas uniones. Diversos legisladores, afroamericanos y demócratas, se oponen a una medida similar aprobaba por la Cámara de Delegados de Maryland.

Aunque los negros son el 12,6% de la población norteamericana, en Maryland suponen el 29,4%. Según las encuestas, la mayoría de afroamericanos que reside allí recela de los intentos de los activistas gais de presentar la lucha por el matrimonio homosexual como cuestión de derechos civiles. Esos activistas buscan que el Tribunal Supremo de EE UU apruebe las uniones tomando como referencia la jurisprudencia relativa a la legalización de los matrimonios interraciales, declarados constitucionales por la misma vía en 1967.

Numerosos pastores y políticos negros de EE UU rechazan esa comparación. “Es parte de mi ideología personal y de mi fe en Jesucristo que el matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer. Y si crees en Jesucristo, debes votar en ese sentido”, dijo recientemente el congresista estatal Dereck McCoy, demócrata y afroamericano. Según una reciente encuesta del diario The Washington Post, un 53% de los votantes negros de Maryland rechaza el matrimonio gay. Entre los blancos, el apoyo llega al 71%.

En Maryland se ha dado la circunstancia, insólita, de que un líder republicano con proyección nacional ha acabado alineándose con los activistas gais, asumiendo en este asunto una postura menos conservadora que los afroamericanos. Según el diario The Baltimore Sun, el exvicepresidente Dick Cheney, que vive en ese Estado y está a favor del matrimonio gay (su hija es lesbiana), ha hecho campaña a favor de la medida entre los legisladores del Estado. Ha logrado que dos de ellos, republicanos, se decantaran por favorecer la norma y permitieran su aprobación, el viernes. Finalmente, 72 congresistas votaron por ella y 67 en contra. Ahora el Senado debe votar a favor de esa ley. El Gobernador, el demócrata Martin O’Malley, ha anunciado que la ratificará por la vía rápida.

En Nueva Jersey, con 8,8 millones de habitantes, la situación es distinta. El Gobernador, republicano, vetó una ley similar el viernes y expresó su preferencia por una votación de los electores sobre la medida, en lugar de una aprobación por la vía legislativa.

El Senado estatal había aprobado las uniones gais el jueves, exclusivamente con votos demócratas. A pesar de ser un vivero progresista, ese Estado lo gobierna ahora Christie, un conservador cuyo nombre aparece en quinielas para la vicepresidencia en las presidenciales de este año.

Aunque en los sondeos una mayoría de la población norteamericana se manifiesta favorable a las uniones homosexuales, aquellos que se oponen a la norma han sido capaces de boicotearla formando singulares alianzas. En el caso de California, que aprobó el matrimonio gay por la vía judicial en 2008, los mormones destinaron hasta 15 millones de euros en contra. Ese dinero se empleó en campañas de publicidad que influyeron notablemente sobre los afroamericanos, que según las encuestas a pie de urna votaron en un 70% en contra de la igualdad de derechos en el matrimonio, según el diario The Los Angeles Times. Hasta 1978, la Iglesia mormona tachaba doctrinalmente a las personas de raza negra de estar tocadas por el diablo, y les negaba el sacerdocio.

Si Maryland ratifica su propia ley, se convertirá en el octavo Estado en legalizar las uniones gais, tras Massachusetts, Connecticut, Iowa, New Hampshire, Vermont, Nueva York y Washington (donde entrarán en vigor en junio). Además, esas uniones son también legales en el Distrito de Columbia, la capital federal. Algunos Estados, como California, Nevada, Oregon e Illinois, ofrecen uniones civiles con derechos similares a los del matrimonio, sin llegar a la plena igualdad.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...