Religión y sociedad laica

La más adecuado es que los ritos religiosos sean practicados por cada uno en su casa y por cada comunidad en su templo, como en los países avanzados.

En España va habiendo, cada vez más, inmigrantes de otras religiones. Desde siempre hemos estado acostumbrados a que hubiese sólo la católica. Los colegios públicos se van llenando de sus hijos. Cada uno exige que se respeten sus pequeñas "manías" particulares.

En el comedor escolar no puedes poner cerdo a los musulmanes porque es un grave pecado, a los hindúes es la vaca o ternera lo que no puedes ponerle, a los testigos de Jehová es la sangre y sus derivados, para los yazidíes es la lechuga el gran pecado, los católicos los viernes de cuaresma… Un lío de mil demonios. De momento se queda en eso, quizá más adelante lleguen los choques y los problemas. Nos acordamos entonces de la norma en la escuela pública laica en Francia y otros países: no a los signos externos religiosos ostensibles.

La más adecuado es que los ritos religiosos sean practicados por cada uno en su casa y por cada comunidad en su templo, como en los países avanzados. Pero en España , mucha gente gusta de practicar la religión en la calle, a la vista de todos. Ocasionando molestias a los demás: el tráfico, el aparcamiento, la grúa que te lleva el coche… Más que religión, ésto es exhibición.

Imagínate la que se nos puede estar preparando: por una calle los unos con las cruces y los santos; por la otra calle los otros dándose con las espadas en las cabezas ensangrentadas gritando Alá es el más grande; los otros que no, que el más grande es el suyo,… por otra calle… Esto podría terminar como el rosario de la aurora. Dios (el que sea) nos coja confesados.

Al igual que sale a la calle un desfile de carnaval o un desfile de moros y cristianos puede salir este otro tipo de desfile. Cada fiesta con su disfraz. Si se le enfoca así, como espectáculo, como exhibición, desacralizado, tiene el mismo derecho a utilizar la calle que el carnaval. No debería haber inconveniente. La calle es de todos y está para las fiestas.

Lo malo es que a menudo nos encontramos con gente que se hacen los serios y los trascendentes, exigiendo que todos en la calle guarden silencio a su paso,… intentándonos convencer con rostros serios y graves que eso es devoción y no sé qué historias más. Si uno se lo toma así, es mejor que se quede en su templo y practique su religión allí

En los años de posguerra, si algún transeúnte o espectador, sonreía, reía o se consideraba que había guardado una actitud poco respetuosa en la calle al pasar la procesión, se exponía a una multa, cuando no se le propinaba una buena paliza en el cuartel.

La religión suele carecer de sentido del humor. En España, hasta hace poco, no hemos sabido celebrar una fiesta como no fuera sacando los santos a la calle.

La España de charanga y pandereta, devota de Frascuelo y de María que escribiera el poeta. Ello denota la dependencia que había de la Iglesia y de los curas.

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