Religión para hacer campaña

Me he quedado algo preocupada después de conocer las palabras que dijo el Papa en el encuentro a periodistas donde comparó el laicismo actual con el anticlericalismo de los años treinta de la II República. No entiendo nada, pienso que la historia no se repite nunca, como el río tampoco lleva nunca las mismas aguas. A menudo Se reprocha el tema de la memoria histórica, ¿no ha vuelto a ella su Santidad Benedicto XVI? No entiendo cómo en Valencia, la Iglesia sigue consagrando un templo promovido por monseñor García Gasco a los mártires.
Cuando Ratzinger estuvo en París el presidente Sarkozy dedicó un gran párrafo al tema de la laicidad y el Pontífice no se le ocurrió retroceder en el tiempo a la Revolución Francesa. Dice San Agustín: «De lo interno no juzga la iglesia», la postura del laicismo garantiza la libertad de conciencia, sin imposiciones de valores morales de diferentes religiones, pero tampoco condena su existencia. La laicidad se basa en el mutuo respeto entre la Iglesia y el Estado. La laicidad no es anticlericalismo. Sin embargo,su santidad reconoce, como hace notar Miguel Ángel Aguilar, que «en la religión hay patologías altamente peligrosas, pero también hay patologías de la razón» por eso sostiene la necesidad de «una correlación de razón y fe, de razón y religión que están llamadas a depurarse y regenerarse recíprocamente, que se necesitan mutuamente y deben reconocerlo» y dice también: «Los dos agentes principales en esa correlación son la fe cristiana y la racionalidad occidental laica y que esto se puede y se debe decir sin caer en un falso eurocentrismo».
No entiendo tampoco la postura de algunos partidos políticos que cogen la bandera de la religión para hacer campaña… Dios dijo: «No utilizarás mi nombre en vano». Ni tampoco entiendo la crítica que desde otros partidos se le hace al Gobierno por asistir a la visita del Papa, olvidando que es un Jefe de Estado, aunque este Estado sea algo peculiar.
Pienso que la libertada religiosa, hace al practicante más consciente de los valores en los que cree, pero no entiendo cuando no los hace consecuentes, porque esa consecuencia proporcionaría un mayor respeto a de los laicos. No entiendo tampoco el papel de la mujer en la Iglesia, concretamente en la ceremonia de la consagración del altar de la Sagrada Familia; el Papa lo ungió con santos óleos y acto seguido aparecieron unas devotas monjitas con sus impecables hábitos a limpiarlo, ¿fue ese el papel activo de la mujer en esta ceremonia? No entiendo porque no lo hicieron los seminaristas, por ejemplo.
Y cambiando de tercio no entiendo porqué nos quieren quitar la i griega para convertirla en ye… me recuerda a los saludos del campo «¡Ye….!» No veo al señor Rajoy deletreando su apellido R,a,j,o ye…. Tengo setenta años y ya no me callo.

Print Friendly, PDF & Email