Refuerzo de laicidad del Estado debe respetar derechos humanos: Jesús Ávalos

Las propuestas que existen con la intención de reforzar el carácter laico del Estado Mexicano deben respetar los derechos humanos y para ello es necesario que en primer lugar se defina con precisión qué es el laicismo, afirmó el diputado del Partido Acción Nacional (PAN), Jesús Ávalos Plata.

Al término de la conferencia magistral, “Problemas actuales del Estado laico”, dictada en el Palacio Legislativo por el doctor en Derecho, Diego Valadés, el diputado integrante de la Comisión de Puntos Constitucionales y de la Comisión de Justicia en el Congreso del Estado señaló que la libertad de culto es un derecho humano cuyo cumplimiento se debe garantizar.

En opinión de Jesús Ávalos, lo importante es que se garantice que las autoridades de los tres niveles de gobierno no se vean influidas por la religión, pero que tampoco se pretendan restringir la libertad de manifestación y la libertad de culto que tienen las personas, sobre todo en países como México que aún conserva en el plano privado sus valores morales.

“Toda gente tiene libertad de pensamiento, de creencia y de religión, y en ese sentido a título personal yo creo que en el PAN hemos entendido que todos tenemos que ser respetuosos de las diferentes religiones y creencias que pudiera haber”, expresó.

Ávalos Plata se dijo convencido de que el principio del laicismo implica que las decisiones que tomen los hombres que ocupan cargos públicos se tomen de manera libre respecto de la influencia de cualquier actividad o creencia religiosa.

Sin embargo, aclaró que a su juicio no se puede pretender legislar para restringir la libertad de culto que tienen las personas en el ámbito privado, por lo que se debe actuar de manera ética al legislar y se debe garantizar el cumplimiento de los derechos humanos.

Para esto, abundó el diputado panista, es primordial que no se confunda a la laicidad con el derecho a restringir las libertades, los derechos, las religiones y los valores morales y éticos, de la misma forma que no se debe confundir el actuar público de las personas con el privado.

“En resumen, no debe coartarse la libertad religiosa, no deben limitarse los derechos humanos y la libertad de culto se debe garantizar. Todos tienen derecho a la libertad de creencia y lo que cada quién pueda creer o querer manifestar en el ámbito privado, sea en lo particular o en grupo, no se debe obstaculizar, porque sólo de esa manera se logrará una convivencia armónica entre las personas que tienen diferentes formas de pensar”, concluyó.

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