Ramón Jáuregui, padrino de Cristianos Socialistas, releva a De La Vega en la relación Estado-Vaticano

José Luis Rodríguez Zapatero buscaba un golpe de efecto con la profunda remodelación del Gobierno. Una de las consecuencias es que las relaciones con el Vaticano tienen un nuevo rostro, el de Ramón Jáuregui, destacado miembro de Cristianos Socialistas, nuevo ministro de Presidencia. Su presencia podría favorecer las relaciones del Gobierno y la Iglesia Católica, volcada en la promoción de la próxima visita del Papa.
 

Ramón Jáuregui, nuevo ministro de la Presidencia, fue uno de los promotores y «padrinos» de la corriente Cristianos Socialistas, cuya presencia fomentó incluso en la Ejecutiva federal y cuya inclusión hace unos meses consideró como un «momento histórico» para el partido.

El ministro de Presidencia cuenta con la estrecha colaboración de Carlos García de Andoin, asesor de Presidencia para las cuestiones religiosas, e hilo directo (incluso amistad) con el arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, llamado a ser uno de los líderes de la Iglesia española tras la marcha de Rouco Varela. También mantiene buenas relaciones con el cardenal Cañizares, lo que implica que la «vía romana» sigue abierta. Y con mayor cercanía, pues Jáuregui es reconocido como más «sensible al hecho religioso» que su antecesora.

Otro cambio afectará a Miguel Ángel Moratinos, ministro de Exteriores desde el primer Gobierno de Zapatero. Su nombre es el mejor colocado para sustituir a Francisco Vázquez en la Embajada de España en la Santa Sede. Una elección que es del agrado del Vaticano, y que reforzaría las relaciones a nivel político con el Vaticano.

El nuevo ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, será el encargado de pilotar las relaciones del Gobierno con la Iglesia católica. En cualquier caso, Rubalcaba ha indicado en rueda de prensa que las relaciones con la Iglesia corresponden, en primer lugar, al Ministerio de Justicia que, además, según ha apuntado, cuenta con una subdirección general que se relaciona con el conjunto de las confesiones religiosas.

CRISTIANOS SOCIALISTAS PIDEN «MÁS SENSIBILIDAD» CON MINORÍAS
Aprovechando este nombramiento de alguien afín, el portavoz de ´Cristianos Socialistas´, Jordi López Camps, pidió al Gobierno central una mayor sensibilidad hacia el hecho religioso que la que ha tenido hasta la fecha.

Lo hizo durante la presentación en Barcelona de su último libro, ´Asuntos Religiosos. Una propuesta de Política Pública´ (PPC Editorial). López Camps, que en la actualidad es el presidente del patronato de Montserrat, ha lamentado que para el Gobierno del PSOE, Asuntos Religiosos haya quedado «degradada» a una subdirección general dentro del Ministerio de Justicia, y ha considerado que esta área debería tener un rango superior.

Según López Camps, es necesario que la clase política en general, y la izquierda en particular, adopte otra actitud frente al hecho religioso, ya que tesis del pasado, como identificar la religión como el ´opio del pueblo´ como hacía Karl Marx, se han quedado desfasadas.

También ha lamentado que se cuestione que el sector público contribuya a sufragar la visita del Papa en Catalunya. En cambio, «nadie cuestiona que se pague el Tour de Francia o se organice un despliegue cuando el FC Barcelona gana una copa», ha resaltado.

«Los poderes públicos debemos intervenir para que la gente que vaya a ver el Papa esté bien ordenada y sentada recibiendo una persona que para ellos es un referente», ha dicho López Camps, quien también ha dicho que si viniera un líder religioso de otras tradiciones, la administración debería procurar también lo mismo para sus respectivos seguidores.

«Hay que entender todas las tradiciones religiosas como constructoras de valores», ha declarado este político, quien también ha defendido la «discriminación positiva» hacia las religiones minoritarias, que no puedan ejercer sus labores con dignidad. «Habrá que ceder espacios públicos para la construcción de templos», ha dicho López Camps.

Según este político socialista, el discurso anticlerical del pasado ya no sirve. Al mismo tiempo, ha pedido a medios de comunicación y gobernantes que combatan la «enorme incultura» ante su desconocimiento sobre el hecho religioso.

También ha resaltado que frente a lo que ha ocurrido en Alemania -donde Ángela Merkel ha puesto fin simbólicamente a su modelo de convivencia entre culturas- y Reino Unido, en Catalunya su multiculturalidad no está en crisis.

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