Rajoy, Wert, Rouco y Camino, contra el «espíritu moderno»

El ministro Wert, no contento del todo con sus cornadas de ‘toro bravo‘ a la lengua catalana, ahora se dispone a ‘regalar’ a la cúpula de la jerarquía católica todo aquello que los obispos y cardenales han venido exigiendo, sin éxito, con el fin de conseguir una educación escolar cristiana.

Wert ya avisó de que él quería españolizar a los niños catalanes. Respecto a las peticiones de los prelados, el ministro pretende también cristianizar al alumnado. Su proyecto es que aquellos alumnos que rechacen la asignatura de Religión  deberán  estudiar una materia alternativa fuerte. Según El País, la asignatura suplente de Religión se llamará Valores Culturales y Sociales en primaria y Valores Éticos en secundaria.

Clérigos ufanos
Los clérigos de alto rango andan asimismo muy ufanos porque la supresión de la asignatura de Educación para la Ciudadanía puede llegar incluso pronto. Se va alejando definitivamente la asignatura hereje, impulsada por Zapatero y denigrada, sin pudor alguno, por los abanderados de la ortodoxia doctrinal. Otro plumazo reaccionario de Wert: “En ningún caso, la elección de la educación diferenciada por sexos podrá implicar para las familias, alumnos y centros correspondientes un trato menos favorable ni una desventaja a la hora de suscribir conciertos con las Administraciones educativas o en cualquier otros aspectos”.

De espaldas a la opinión pública
Las coincidencias entre los jefes eclesiásticos y los políticos actualmente gobernantes van avanzando en silencio. Lo hacen a puerta cerrada, de espaldas a la opinión pública. Los populares nos recuerdan a los apostólicos, que eran militantes de un partido que en la actualidad describiríamos como de extrema derecha católica y que, hacia 1820, defendían el régimen absolutista y la pureza del dogma católico.

“Inicuos depravados”
Benito Pérez Galdós retrató así, en su libro Gloria (1886-87) a determinados cristianos fervorosos que proclamaban, por aquel tiempo, cosas como las siguientes: “El llamado espíritu moderno,  dragón de cien deformes cabezas, lucha por derribar el estandarte de la Cruz. ¿Lo permitiremos? De ninguna manera. ¿Qué valen algunos centenares de inicuos depravados contra la mayoría de una Nación católica? Porque no sólo somos los mejores, sino que somos los más”.  Pues ahí están Rajoy, Wert, Rouco y el obispo Camino, todos juntos y revueltos, coaligados, contra el espíritu moderno. Es decir, tratando de resucitar en España el nacionalcatolicismo. Unos años más de PP  y cada vez menos democracia.

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