¿Quién quiere ser mujer?

Si ser mujer es que al nacer te tengan ya preparado un lugar muy concreto, muy determinado en el mundo, un sitio que suele ser infinitamente más estrecho y asfixiante que el mundo por el que corren y saltan tus hermanos. Si te dicen que tienes que moverte, hablar, comportarte, ser toda tú más discreta que los chicos. No molestes, no llames la atención, no te quejes. Cállate y acata todas las normas. Sé sumisa.

¿Quién quiere ser mujer si sufres más violencia, si te pagan menos, si en muchos sitios te dan menos de comer, menos ropa que vestir, si te toca dormir en peores habitaciones en lechos más incómodos? ¿Quién quiere ser mujer si te educan menos, si te restringen el acceso al conocimiento y el saber? ¿Si te cargan con tareas pesadas y aburridas desde que eres pequeña mientras tus hermanos se divierten subiendo a los árboles? ¿Quién quiere ser mujer si te violan cuando aún no has salido de la infancia, si pasas de jugar a muñecas a tener un bebé de verdad que te ha salido de un cuerpo que no estás segura de que sea el tuyo? ¿Quién quiere ser mujer si te casan pronto o no te casan pero te dicen que eres un estorbo en casa de tu padre? ¿Si te cuentan que eres una bomba de relojería si estás soltera? ¿Si te buscan maridos desdentados que podrían ser los padres de tu padre? ¿Quién quiere ser mujer si te cortan un trozo de carne para que no sientas placer? ¿Si te enseñan a taparte, a disimularte desde que eres pequeña? ¿Si no puedes viajar en un autobús lleno de gente sin notar que se te pega al cuerpo un trozo de carne dura que es como una pistola a punto de dispararte?

¿Quién quiere ser mujer si tus propios pasos en la oscuridad en una noche cualquiera te dan miedo? ¿Si tienes que aguantar el aliento asqueroso de tu jefe si quieres dar de comer a tus hijos? ¿Quién quiere ser mujer si tienes que dejarlos en casa o en otro país para cuidar a los hijos de otras? ¿Si por hacerlo te pagan una miseria?

¿Quién quiere ser mujer si tu talento se da una y otra vez con el techo de cristal? ¿Si ves que tus compañeros hombres se ayudan entre ellos, que no ven más que a sus colegas masculinos y en ti solo se fijan si les resultas agradable a la vista? Si estás más cualificada, más formada, tienes más experiencia y aún así no puedes llegar más arriba de lo que establece la ley de la complicidad masculina?

¿Quién quieres ser mujer si tienes que pasar hambre para encajar dentro del estrecho molde de la feminidad? Si no puedes ser grande ni gorda ni tener poco pecho ni el culo caído ni arrugas ni flacidez ni estrías ni todo lo que alguien ha dicho que son imperfecciones? ¿Quién quiere ser mujer si serlo es en sí mismo es un enorme defecto, si toda tu, entera, fallas porque desbordas los moldes de belleza, comportamiento y vida cuando decides hacer lo que te da la gana?

Pues la mayoría queremos ser mujeres, no queremos que borren nuestro sexo porque todo esto que nos pasa no es por motivos biológicos ni naturales. Nos pasa gracias a un invento antiguo y universal llamado patriarcado.

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