¿Quién quiere cambiar la Navidad?

Me sorprende que el cambio de nombre de las vacaciones de Navidad y las de Semana Santa propuesto por el Consell Escolar de Catalunya se relacione directamente con la inmigración y la diversidad en las aulas. Inmediatamente después de conocerse esta propuesta, que tendría como objetivo laicizar la escuela pública, las reacciones han consistido en interpretar que son los musulmanes de las aulas quienes han pedido este cambio. Primer error: creer que la diversidad en las aulas catalanas solo la configuran los alumnos que tienen esta religión, como si no hubiera alumnos con otras religiones o alumnos sin ningún tipo de creencia religiosa. ¿Cómo se sabe que los musulmanes han pedido el cambio? ¿Alguien se lo ha preguntado? ¿Se han hecho votaciones? ¿Se han hecho encuestas? ¿Quién habla en nombre de los musulmanes?

Cuando trabajaba en temas de educación en Vic tenía por tarea, entre otras cosas, explicar a las nuevas familias el tipo de escuela a la que iban a parar sus hijos. En el caso de la escuela concertada solía advertir, por demanda expresa de las directoras de los centros: ¿sabes que esta es una escuela con un carácter propio marcadamente católico? Y muy a menudo la respuesta era: pues claro, ¿te crees que no sé a qué país vengo? Dando por hecho que este es un país cristiano y no poscristiano.

Este es uno de los muchos ejemplos en que, defendiendo a los inmigrantes, se les perjudica: ahora, si se cambia el nombre de las vacaciones o se eliminan Els pastorets, todo el mundo entenderá que es culpa de los musulmanes que quieren islamizarnos a todos. Y puesto que a menudo religión y tradición se entremezclan hasta hacerse inseparables, acabamos confundiendo la velocidad con el tocino.

Els pastorets es una tradición catalana de raíces cristianas, pero ya son pocos los que lo representan recordando este hecho. Miles de hijos de inmigrantes lo representan cada año sin más, disfrutándolo como un acontecimiento lúdico en la escuela. Y sus familias, como tantas otras familias catalanas, tienen ahora problemas mayores de los que preocuparse.

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