Quien ha vulnerado el Estado laico ha sido la presidenta de Chile al asistir a un Te Deum evangélico

Con una clara postura en contra del matrimonio igualitario y la ley de aborto, las iglesias evangélicas realizaron este domingo su tradicional Te Deum de Acción de Gracias. La ceremonia contó con la presencia de la Presidenta Michelle Bachelet y también de cuatro aspirantes a sucederla en La Moneda.

Que los evangélicos hayan aprovechado la presencia de la presidenta para realizar sus críticas al actual Gobierno por su postura ante estos temas ha sido considerado en algunos medios como una falta de respeto hacia la mandataria chilena y un ataque al Estado laico, incluso por sectores del movimiento LGTB. Pero nadie parece poner en entredico que la primera en vulnerar ese Estado laico es una presidenta que asiste a actos religiosos en representación de toda la ciudadanía chilena.

Que hoy los evangélicos hayan expresado su opinión sobre esos temas, como ya lo hiciera la jerarquía católica es preocupante, especialmente si tenemos en cuenta la implicación política confesional de los evangelistas o las presiones católica en la política, pero qué hacía la presidenta en ese Te Deum o en el Te Deum católico. No saber separar el ámbito político del religioso es muy grave, y más por la representante máxima del Estado, que también utiliza estos actos para aprovechar las peligrosas y perversas relaciones de la política y la religión.

Acompañamos una noticia y una opinón en relación con lo aquí comentado.


Movilh tras Te Deum Evangélico: «Festejamos y aplaudimos el coraje de Bachelet para hacer frente a estos abusos y no tolerarlos»

24horas

El Te Deum Evangélico que se desarrolló este domingo estuvo marcado por las críticas que recibió la Presidenta Michelle Bachelet por la ley de aborto en tres causales, que recientemente fue aprobada por el Congreso, y por la de matrimonio igualitario, que se envió hace algunos días.

Ante los gritos que tildaron a la Mandataria de «asesina» o «vergüenza nacional», el Movimiento de Integración Liberación Homosexual (Movilh) expresó su respaldo a la Presidenta, destacando que lo que vivió en la ceremonia fue «»difícil y a todas luces injusto».

«Festejamos y aplaudimos el coraje de la Mandataria para hacer frente a estos abusos y no tolerarlos», expresó la comunidad, según consigna El Mercurio.

Además, sostuvieron que la decisión de Bachelet de dejar la ceremonia poco antes de su término, momento en que se entonaba el himno nacional, fue «una señal sin precedentes a favor del Estado laico».

El Movilh calificó de un «accionar misógino y homobófico» las declaraciones del director nacional de relaciones públicas del concilio nacional de Iglesias Evangélicas y Catedral Evangélica de Chile, Eduardo Salinas Durán, quien expresó que «movimientos minoritarios han logrado instalar una agenda que ni siquiera cuenta con el respaldo mayoritario de la ciudadanía».

Junto con ello, llamaron a la comunidad evangélica a «informarse y a no dejarse manipular por pastores que en nada representan la religión que dicen defender y que, por el contrario, usan y abusan de la incitación al odio contra otros seres humanos por intereses personales y electorales espurios y deleznables».


Chile, entre el fundamentalismo y la democracia

Daniel Jadue en Cooperativa

Lo acontecido el domingo recién pasado, en el Tedeum Evangélico, no solo fue una falta de respeto para con la Presidenta de Chile y para con el pueblo que la eligió. Constituye además un peligro para el futuro de nuestro país y trae a la memoria los tiempos más oscuros de la férrea unión entre el poder económico y el poder religioso, no solo en nuestro país sino que en el mundo entero.

Junto con ello, y para sorpresa de muchos, es también una falta de respeto y una traición brutal a la memoria de Jesús y a su propia forma de ingresar a la historia, cuando bajo el mandato del Imperio Romano, él y sus seguidores eran criminalizados y perseguidos por sus creencias y valores, por lo que junto a quienes iban abrazando el cristianismo, se convirtieron en vanguardia de la defensa de la libertad religiosa como una de las expresiones fundamentales de la libertad de conciencia, mientras el Imperio intentaba por la fuerza imponer a sus dioses a todos aquellos que dominaban.

De hecho, como plantea Carrón, en su libro La Belleza Desarmada, los primeros cristianos se vieron obligados a vivir la novedad evangélica en un mundo plural en el que los valores de los que eran portadores no eran de hecho, reconocidos ni aceptados, en un contexto de intolerancia y persecución.

Con el tiempo, esta característica fundamental del origen del cristianismo fue quedando en el olvido, en la medida que la clase dominante del Imperio adopto la Religión Cristiana como Religión Oficial del mismo y ésta comenzó a confundirse con el instrumento de dominación, primero Imperial y luego Feudal.

El clímax de esta involución llegó de la mano de la inquisición y de las cruzadas, con todo su reguero de muerte y destrucción, en nombre de Dios que afirmaba su existencia en la negación de la diferencia.

El desastre provocado por el dogma y el fundamentalismo religioso fue una de las causas principales del surgimiento del pensamiento y la cultura ilustrada, que puso al centro de la discusión el mismo derecho a la libertad, que los cristianos, en un comienzo habían levantado como bandera de lucha, antes de convertirse en un mero instrumento de dominación.

El momento de maduración de este nuevo movimiento fue la Paz de Westfalia, que marcó el inicio del proceso de secularización europeo, que implica la separación del Estado y la Iglesia y el inicio del camino a lo que hoy se conoce como modernidad, de la mano de una importante autocrítica de la Iglesia que crece hasta terminar con un giro radical en el marco del Concilio Vaticano II, que afirma solemnemente que cualquier persona tiene derecho a la libertad religiosa.

En la cultura ilustrada, la libertad, la igualdad y la fraternidad se erigen como valores supremos por excelencia y en el contexto actual la libertad parece haber tomado, bajo la cultura del neoliberalismo, la hegemonía de entre los valores ilustrados.

Esto ha generado una nueva Santa Alianza entre la derecha más conservadora, que se llena la boca con la libertad de vender y comprar, con los sectores mas retrógrados del cristianismo que traicionando a su propia verdad revelada, pretenden llevar a nuestro país a las épocas más oscuras de la alianza entre el poder económico y el poder supuestamente celestial, intentando imponer por la fuerza, a través del Estado, lo que no son capaces de convertir en pensamiento mayoritario a través de su propio trabajo evangelizador.

En todo caso, no debe sorprendernos, ya que no es primera vez que los sectores Reformistas de la iglesia cristiana, en sus distintas expresiones luteranas, calvinistas, valdense e incluso anglicana, optan, ante su condición minoritaria, por restringir los espacios de la libertad de conciencia, de la mano de los sectores más conservadores y reaccionarios de la sociedad, intentando impedir por este medio, la transformación más profunda de la realidad social y la construcción de un Estado laico, solidario, fraterno e igualitario.


Obispo evangélico anuncia carta de desagravio a Bachelet por críticas en Te Deum

La Tercera

Luego de que La Moneda manifestara su rechazo a las críticas que se le hicieron en el Te Deum evangélico a Michelle Bachelet en materia valórica, el obispo de esta institución anunció que enviarán una carta de desagravio a la Mandataria para disculparse por el incómodo momento que se vivió en la ceremonia religiosa por motivo de Fiestas Patrias. 

En radio Concierto, el pastor Emiliano Soto señaló que las críticas a la Presidenta “no correspondía haberlas hecho de la manera en que se hizo”. Así, agregó que “no corresponde atentar contra una institución como es la Presidencia de la República”.

Según Soto, la institución se “sorprendió” con el discurso que dio en la instancia el también obispo Eduardo Durán -candidato a diputado RN por el distrito 13- quien sostuvo que “movimientos minoritarios han logrado instalar una agenda que ni siquiera cuenta con el respaldo mayoritario de la ciudadanía: identidad de género, matrimonio igualitario, despenalización del aborto son sin duda leyes que no representan nuestros valores cristianos”.

Además agregó, “basta de aquellos servidores que visitan nuestros templos y que dicen defender nuestros valores y principios y que luego no solo nos ofenden tratándonos de prejuiciosos y de intolerantes, sino que promueven leyes que van en contra de todo lo que profesamos como cristianos”.

Tras esto, la vocera del gobierno, Paula Narváez indicó que “nosotros fuimos invitados a un acto de oración por Chile, a un acto de oración por la Patria, y no a un acto de campaña”. 

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