¿Qué culpa tendrán los mayas?

Los que dicen que los fenómenos paranormales desafían al conocimiento científico no saben de qué hablan. Es innegable que estos sucesos cumplen al dedillo la ley de Coulomb que establece que "la magnitud de un caso misterioso es directamente proporcional a la cara dura del testigo y el entrevistador e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que les separa de la redacción de un medio.

Ejemplos no faltan. Aquí va uno: en los últimos tres años, según The Mutual UFO Network, el número de avistamientos ovni ha aumentado un 67%. Ni el tato se habría enterado si no llega a ser porque el History Channel ha  estrenado un documental titulado Secret Access: UFOs On The Record con el que pretende hundir todavía un poco más su ya escasa credibilidad. En él se analizan por enésima vez algunos de los casos inexplicados (¿?) de la historia y se llega a la conclusión de que como ellos tampoco pueden explicarlos (y ni ganas que tenían de hacerlo) son auténticos.

Si el mismo equipo y el mismo productor hubieran pensado que podrían haber tenido más audiencia desmontándolos, dirían que es normal y que no resolver un 5% de los incidentes ovni conocidos –por la falta de datos, básicamente- es un gran acierto. Sobre todo porque el 95% restante, que en su día parecían un misterio, sí han sido explicados.

Lo mismo pasa con un documental (jua jua jua) que, si nadie lo impide, seguirá aprovechándose de esa gente que cree lo que quiere, pero que si se compra una tele de plasma con dinero que no tiene y no funciona es imposible convencerles de que es por culpa de un mal de ojo. Se llama Revelaciones de los mayas 2012 y más allá. Más allá de qué, me pregunto en mi ignorancia, ¿no se acababa el mundo en 2012?

Pues, según dicen sobre este documental los periodistas que no lo han visto, sacará a la luz pruebas irrefutables de que los marcianos entraron en contacto con los mayas y les legaron todo su conocimiento, que era mucho. Si aprendieron tanto de los extraterrestres ¿cómo es que los mayas desaparecieron? Por lo visto a los marcianos se les olvidó venderles las espadas de luz y las pistolas de rayos con las que defenderse de los españoles. Supongo que eso lo resolverán en la segunda parte.

Según han anunciado instituciones del prestigio en círculos académicos del ministerio de Turismo de Guatemala y de México, ha llegado el momento de dar a conocer la verdad y sacar a la luz una serie de códices “por el bien de la Humanidad”. Por lo que a mí respecta, se podrían haber ahorrado el esfuerzo que incluye, atención que viene curva, defender la caída de naves en la región de Calakmul hace unos 3.000 años. Pero los datos históricos no importan, estamos hablando de un riguroso documental sobre la Mara Salvatruchas del espacio exterior.

No quiero parecer un cenizo que todo lo ve mal. Esta estúpida teoría ufológica, valga la redundancia, tiene la ventaja de que no consume ni una neurona y es más fácil entender sus implicaciones que las de la velocidad de los neutrinos o la maravilla que suponen los cuasicristales, pero tiene un pequeño problema: es racista. En Europa, según dicen, Stonehedge  lo construyeron los druidas (que eran blancos) con su magia, pero en otros países (Egipto, México o Guatemala) tienen que haber tirado mano de los marcianos.

Como ha declarado a quien le ha querido escuchar el profesor Ken Feder (profesor de Arqueología de la Universidad Central de Conética), “los antiguos mayas eran perfectamente capaces de desarrollar un arquitectura sofisticada, un calendario, matemáticas, un lenguaje escrito y un elaborado sistema agrícola sin la intervención de los extraterrestres”.

La sociedad occidental, tal y cómo la conocemos se viene abajo. Mientras algunos buscan soluciones mágicas en los extraterrestres que, al parecer, llegarán en el último momento para rescatarnos. Por mí, si se llevan a su parroquia y me dejan morir en paz, mejor. Sin embargo, hay que reconocer que si los ufólogos dedicaran sus esfuerzos a otra cosa (o a ninguna) quizás nos iría mejor.

En EEUU, la Casa Blanca ha lanzado una operación de lifting democrático que consiste en preguntar a la gente vía Internet qué cuestiones creen que son más importantes para el país. ¿Impuestos a los ricos? ¿Cárcel para los banqueros chorizos? ¿Acabar con la Reserva Federal? No, los ufólogos se han unido para pedir que se vote a la opción que invita a reconocer “la presencia de extraterrestres entre nosotros y a hacer públicos los documentos secretos que lo demuestran. Como no hay ni uno, luego siempre podrán volver a rebuznar “¡encubrimiento!”.

Mientras, otros ilusos prefieren arriesgarse a que les detengan o les rocíen con espray de pimienta en Wall Street por un futuro mejor más allá de 2012. Dos formas de ver la vida y organizar prioridades. Ufológos del mundo, si os queréis salvar adelante, pero al resto no nos matéis de aburrimiento.

Se supone que esto es una prueba de que los extraterrestres contactaron con los mayas.

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