Postcabalgatas

He de confesar que jamás me hubiera imaginado que las cabalgatas de los Reyes Magos fueran a provocar la que ha sido la mayor polémica política de los últimos meses. Nada como que en Cataluñaa descienda el debate soberanista, para que sea necesario inventar un nuevo tema sobre el que polemizar, además con las formas que marcan los nuevos tiempos tecnológicos, a través de las redes sociales y compitiendo a ver quien dice o escribe la frase más apocalíptica o grosera.

De todas las cabalgatas realizadas en nuestro estado, las que más polémica han levantado en la derecha han sido las de Madrid y Valencia. Desconozco si en el resto de ciudades se han consensuado las mismas, o si como me imagino no se les ha dado mayor importancia por parte de nadie.

Lo que esta polémica oculta es en primer lugar, que la derecha más extrema de este país sigue identificando el ideario del nacionalcatolicismo que le es propio con las tradiciones que se celebran. Éstas son fruto de unos hechos históricos muy concretos, como la imposición del catolicismo, una vez expulsados judíos y moriscos, prohibiéndose cualquier signo de libertad religiosa. Cuando el Estado español comenzó a caminar por la senda del progreso democrático, un golpe de estado y una cruenta Guerra Civil volvieron a imponer una ideología católica extrema, que manipulaba una vez más la historia de nuestro país, dando solo la visión que el régimen dictatorial quería.

Saco a colación la dictadura franquista, porque es de la única que la derecha española no quiere que se hable, imagino que por la participación de buena parte de ella en la misma.

Estos días hemos podido leer que, por ejemplo, lo que pretendía el alcalde de València, Joan Ribó, invitando a las magas de enero al balcón del ayuntamiento, era imponer una tradición digna del sistema soviético, manipulando el desfile antifascista que se celebró en nuestra ciudad en 1937, cuando en realidad, el contexto no era otro que la defensa de la legalidad democrática frente a los sublevados franquistas. Además, el lenguaje machista y violento utilizado contra las Reinas Magas, en un momento en el que violencia contra las mujeres se multiplica en toda España, es inaceptable.

Por ello, si la supuesta tradición de los Reyes Magos fuera la de Papá Noel como en otros Estados europeos, o ninguna, si nuestro país hubiera seguido siendo musulmán como lo fue durante siglos, el rasgarse tanto las vestiduras con los trajes de los Reyes Magos en Madrid o la recepción de las magas de invierno en Valencia solo se entiende por las expectativas no cumplidas de la derecha.

Así, todo ha transcurrido en la más estricta normalidad, celebrándose las navidades y las cabalgatas como siempre, e incluso yendo más allá de lo estrictamente necesario, con la colocación del Belén en el Salón de Cristal de nuestro ayuntamiento, cuando, como bien recordó Valencia Laica, nunca lo estuvo en los últimos años. En fin, que no es el león tan fiero como lo pintan y mucho menos como a la derecha le gustaría. Y lo saben.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...