Polémica por cambio de nombre de plaza Notre Dame

Asociaciones de lucha contra el sida y varios partidos se manifestaron contra el cambio de nombre de la nueva plaza Juan Pablo II

La inauguración hoy en París de la plaza Juan Pablo II frente a la catedral de Notre Dame estuvo rodeada de polémica ante la manifestación convocada en contra del acto por asociaciones de lucha contra el sida y varios partidos, algunos de ellos socios del Gobierno municipal de la capital francesa.

Mientras el alcalde de París, el socialista Bertrand Delanoe, alababa la "clarividencia activa" del anterior Papa, un grupo de personas, incluidos concejales del equipo de Gobierno, repartía octavillas en contra de un acto que, en su opinión, se opone al laicismo y consagra a un personaje "conservador".

Minutos antes la policía había procedido a decenas de detenciones de manifestantes que habían ocupado la explanada que se encuentra frente a la catedral y que desde hoy lleva el nombre del Pontífice polaco fallecido en abril de 2005.

La manifestación había sido convocada por diversas asociaciones de lucha contra el sida pero también por el partido Los Verdes, que gobierna en coalición con los socialistas en el Consistorio de París.

Delanoe justificó la dedicatoria de una plaza a Juan Pablo II porque la capital "siempre ha honrado a los que dejan una huella en el trayecto de la humanidad".

"Su huella sobrepasa el marco estrictamente espiritual para expresarse en el campo más vasto de lo humano", afirmó Delanoe, que recordó la lucha del Papa por tender puentes a otras confesiones o su contribución en la caída del muro de Berlín.

"Este homenaje puede molestar a algunas sensibilidades. Pero la separación de la Iglesia y el Estado a la que estoy muy unido no tiene nada que ver con la ignorancia mutua", aseguró el primer edil, que destacó la lucha de Juan Pablo II "contra toda deriva integrista".

Ante el nuncio apostólico en Francia, Fortunato Baldelli, y el arzobispo de París, André Vingt-Trois, Delanoe puso la nota crítica al lamentar que "la autoridad de Juan Pablo II" no estuviera al servicio de causas como "el respeto de todas las identidades, los derechos de las mujeres, las opciones de vida, el deber de proteger su propia existencia y la de otros".

En contra de lo que es habitual en el Consistorio parisiense, la decisión de bautizar la explanada de Notre Dame con el nombre del pontífice fue adoptada con los votos a favor de socialistas, conservadores de la UMP y centristas de la UDF, mientras que comunistas, ecologistas y otras formaciones de izquierda votaron en contra.

Algunos concejales del equipo municipal de Gobierno participaron en la manifestación ante la catedral parisiense, como los responsables de Medio Ambiente, Yves Contasot, y Transportes, Denis Baupin, ambos del partido Los Verdes.

Los manifestantes reprocharon al alcalde que dedicara una plaza a un hombre al que consideran responsable del avance del sida en Africa por su oposición al uso del preservativo.

"Delanoe honra a un asesino", decía una de las pancartas que blandieron los contestatarios.

El arzobispo de París, por su parte, lamentó la manifestación de protesta y tras recordar que Notre Dame es una catedral católica, destacó las dos visitas que Juan Pablo II hizo a la capital francesa.

"La fuerte identidad de este lugar y su apertura a todo espíritu humano provisto de justicia nos ayudan a comprender algo de la unidad de los hombres justos a la figura de Juan Pablo II", afirmó.

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