Polémica en Francia por las banderas a media asta en memoria del Papa

Las banderas ondeando a media asta en homenaje al papa Juan Pablo II están suscitando una polémica en Francia, donde algunos consideran excesiva esa iniciativa del gobierno, precisamente cuando se celebra el centenario de la ley sobre la laicidad.

Algunos diputados de izquierda denunciaron ese gesto en honor de un jefe religioso.

El presidente de la UDF (centro-derecha), Francois Bayrou, un aliado a veces rebelde del gobierno, consideró que "no se corresponde con la distinción que hay que hacer entre convicciones espirituales y elecciones políticas y nacionalistas".

Bayrou afirmó que él "nunca habría tomado esa decisión" mientras el gobierno del primer ministro Jean-Pierre Raffarin la justifica como un homenaje normal a un jefe de Estado.

El ecologista Christophe Girard, uno de los tenientes de alcalde de París, abrió la brecha el domingo al afirmar que estaba desconcertado por "la utilización del símbolo nacional" a riesgo de estimular la polémica en torno a la laicidad, siempre lista para resurgir en Francia.

Así sucedió el año pasado con la ley que prohibe signos religiosos visibles como el velo islámico en los centros escolares o cuando Nicolas Sarkozy, presidente de la UMP (derecha, en el poder), sugirió modificar la ley de 1905 sobre la separación Iglesia-Estado para tener en cuenta al Islam.

El senador socialista Jean-Luc Melenchon también llamó el lunes a "las autoridades estatales" a demostrar una "laicidad absolutamente sin sombras, sin medias tintas".

Otro teniente de alcalde ecologista de París, Yves Contassot, fue más lejos considerando "completamente desplazado" poner a media asta las banderas y acusando de "abuso de poder" al presidente Jacques Chirac al implicar "al conjunto de los franceses" en lo que entra en el "ámbito de la vida privada".

El gobierno justificó la decisión asegurando que se aplica, como para los anteriores Papas, "a los jefes de Estado en función con los que Francia mantiene relaciones privilegiadas".

Girard respondió que no fue así con ocasión de la muerte del rey Hasán II de Marruecos, "socio privilegiado de Francia", mientras sí se rindió homenaje al ex presidente estadounidense Ronald Reagan, que ya no ocupaba el cargo.

Mientras en países europeos como Italia, Polonia o España se ha decretado el luto nacional, en Francia algunos intentaron relativizar el debate.

El Partido Socialista afirmó que no es momento para polémicas "teniendo en cuenta la gran popularidad de este Papa y por respeto hacia los millones de católicos que están de luto".

La UMP manifestó su extrañeza por una "polémica que refleja una intolerancia de otra época: la laicidad no es la negación de la religión, más aún cuando esa religión es la primera en nuestro país"

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