Podemos centra su política laicista en medidas fiscales para acabar con los privilegios de la Iglesia

Podemos ha apostado por un programa electoral de medidas urgentes y enfocadas de cara a las elecciones generales del 28 de abril. El partido ha presentado este programa en dos formatos distintos que buscaban un mismo objetivo: la concreción de una serie de medidas de calado que consideran necesarias para llevar a cabo su modelo de país.

Estos documentos se corresponden con un programa al uso, un compedio de 264 medidas dividas en bloques temáticos; y un “formato Constitución”, que en 97 páginas recoge algunas de las reformas destinadas a que se cumplan los artículos de la Carta Magna que hacen referencia a la protección de derechos sociales, como el derecho a la vivienda, la igualdad de oportunidades o la subordinación de la riqueza del país al interés general.

Sin embargo, el hecho de que no se haya escogido un programa electoral exhaustivo, que recoja las posiciones de Podemos en todas y cada una de las cuestiones políticas que hay sobre la mesa, no significa, apuntan desde la formación, que los de Iglesias no la tengan. Algunos integrantes de las organizaciones Europa Laica y Pensamiento Laico han apuntado en los últimos días que tanto los de Pablo Iglesias como el PSOE han suprimido de sus programas la denuncia y derogación de los Acuerdos con la Santa Sede de 1979.

Desde estas organizaciones también lamentan la ausencia de medidas que se refieran a la financiación de la Iglesia Católica, “excepto unas ambiguas alusiones al IBI y a las inmatriculaciones”. Las políticas relativas a la relación entre el Estado y las confesiones religiosas (especialmente la católica) sigue en el programa de Podemos la misma estructura que el resto de asuntos: focalizar en las medidas que consideran más “urgentes” en la actualidad sin renunciar a las ideas de carácter más general (y algunas específicas) que han defendido en otras ocasiones.

En la introducción del programa, la formación advierte sobre esta cuestión y precisa que en el documento para el 28-A “se recogen las líneas maestras y las medidas fundamentales del proyecto de país de Podemos, pero nuestro acervo programático va mucho más allá. Para ampliar la información respecto de la posición y las propuestas de Podemos sobre los temas que afectan a la vida de la gente en España y que no se hallen recogidas en este programa, te remitimos a nuestro programa electoral de 2016 (cuyas propuestas siguen vigentes), así como a todas las leyes e iniciativas parlamentarias que hemos presentado durante los tres últimos años”.

La formación ha decidido en este sentido centrar sus políticas en materia de laicidad en acabar con los privilegios económicos y fiscales de la Iglesia Católica y en suprimir aquellas cuestiones de carácter confesional que afecten a derechos como el de la libertad de expresión. En el punto 125 del programa se recoge la recuperación de los “bienes inmatriculados indebidamente por la Iglesia”, entre los que se incluye la mezquita de Córdoba.

En el punto 248 del documento se establece la eliminación de la exención del IBI para la Iglesia. “Mientras que una persona normal tiene que llegar a situaciones de gran necesidad para que se le permita no pagar el IBI, la Iglesia española no solo recibe fondos de nuestra declaración de la renta que luego gasta en televisiones sectarias que nadie ve, sino que, además, se le permite no pagar impuestos por sus propiedades”, denuncian desde Podemos.

Más allá del tema fiscal, en el punto 142 se propone junto a la supresión de la ley mordaza y del delito de injurias a la Corona, la derogación del delito de ofensa a los sentimientos religiosos, unos tipos delictivos que en el programa se califican de “medievales”.

El partido remite, además, al programa electoral de 2016 y a las iniciativas parlamentarias que han registrado. En el documento con el que concurrieron a las últimas elecciones generales (vigente, según la propia formación), se incluye un apartado de “Libertad religiosa y de conciencia” que recoge, entre otras medidas, la anulación del Concordato de 1953 y de los Acuerdos concordatarios de 1976 y 1979; la supresión de la asignatura de religión del currículo, horario escolar y centro educativo; la eliminación de las capellanías y servicios religiosos en las instituciones públicas (hospitales, colegios, universidades); o la supresión de las celebraciones y de la simbología religiosa en los actos oficiales, de honores u homenajes a imágenes o advocaciones, así como de la presencia pública de autoridades en actos confesionales.

También se propone sustituir la actual Ley de Libertad Religiosa por una Ley de Libertad de Conciencia, “que garantice la laicidad del Estado y su neutralidad frente a todas las confesiones religiosas”. En cuanto a las iniciativas parlamentarias, además de las que tienen que ver con sus medidas programáticas (eliminación de la exención del IBI, inmatriculaciones…), la formación registró en marzo de 2017 una proposición no de ley para suprimir la retransmisión de la misa de los domingos a través de la televisión pública. “España es un país aconfesional y la televisión pública no es un espacio para que se lleven a cabo ritos religiosos de cualquier tipo”, aseguró Pablo Iglesias entonces.

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