Plataforma cívica contra la homofobía y la transfobia, por un Estado Laico

Entendemos que la iglesia católica y el Estado Español mantienen una relación tan estrecha que dista mucho de ajustarse al principio constitucional de aconfesionalidad del Estado, y también que la iglesia católica ostenta una situación de auténtico privilegio con respecto a las demás confesiones

PLATAFORMA CIVICA CONTRA LA HOMOFOBIA Y LA TRANSFOBIA POR UN ESTADO LAICO


[Artículos de la Constitución en los que se apoya el escrito:  1, 9, 10, 14, 16.1, 16..3 , 32.1 y 66]

MANIFIESTO:

Los ciudadanos y ciudadanas que integramos esta Plataforma, diversa en loideológico, en lo religioso y en lo afectivo-sexual, ante las continuasagresiones de la jerarquía de la iglesia católica, relativas a la igualdad ante la ley de todos los ciudadanos, a la conquista histórica de derechosfundamentales, a la convivencia cívica, a las libertades individuales, al cumplimiento del ordenamiento jurídico y a diferentes progresos sociales, pedimos encarecidamente al Gobierno de la Nación que derogue con carácterde urgencia los vigentes acuerdos con la "santa sede", en coherencia con elartículo 16.3 de laConstitución, que establece que "ninguna confesión  tendrá carácter estatal".

Entendemos que la iglesia católica y el Estado Español mantienen unarelación tan estrecha que dista mucho de ajustarse al principioconstitucional de aconfesionalidad del Estado, y también que la iglesia católica ostenta una situación de auténtico privilegio con respecto a lasdemás confesiones.

Manifestamos que no nos sentimos respetados por la iglesia católica comoinstitución ni por su jerarquía, que, no habiéndonos acompañado nunca en  manifestaciones ciudadanas contra la barbarie terrorista, por laerradicación de la pobreza o contra la injusta e ilegal guerra de Irak, sin embargo no ha tenido ningún pudor en alimentar la intolerancia y la
discriminación contra las personas homosexuales, de la mano de la derechamás extrema de este país, con la que salió a la calle el pasado día 18 dejunio para negar derechos y libertades conquistados en democracia y
consagrados en nuestra Norma Fundamental.

Si la jerarquía católica defiende únicamente un modelo de familia, elmodelo católico, entendemos que han de ser los católicos quienes financiencon sus recursos a dicha institución, porque el 18 de junio, además de  negarse el derecho a la igualdad de gays, lesbianas y transexuales,presentándolos como incapaces de formar sus propias familias, y de cuidar yeducar a los menores a su cargo, también se cuestionaron los derechos de  las familias monoparentales, negándose así la pluralidad de modelos defamilia que conviven en la España de hoy.

No nos sentimos respetados, como ciudadanos que hemos ayudado a construirla joven democracia española, por quien juega con las cartas marcadas, no respeta el juego democrático, y planta cara al Parlamento, que es ellegítimo representante de la voluntad popular, mientras simultáneamentepone la mano para, con el dinero de todos -incluidos aquéllos a quienes niega sus derechos-, seguir haciendo una política sectaria que raya en ladoble moral y en la más absoluta falta de ética.

Sabemos que a la iglesia católica le resulta difícil separarse del poder  político, al que tan bien ha sabido arrimarse a lo largo de la Historia,aunque fuera a costa de renunciar a todos y cada uno de los principiosinspiradores del cristianismo, ese poder político al que estuvo vinculada   durante los largos años de la dictadura franquista, y que en democraciaaumentó sus privilegios con el gobierno de Aznar.

Ha llegado el momento de poner las cosas claras: la financiación de la  enseñanza concertada está en fase de negociación. No la cuestionamos, peronos negamos a financiar una educación homofóbica, transfóbica y tambiénpatriarcal, que niega los derechos conquistados por las mujeres. En  definitiva, queremos que la escuela sea un espacio de crecimiento integralde los seres humanos, donde se potencien los valores de convivenciademocrática además de impartirse conocimientos.

Entendemos que la formación en creencias religiosas es responsabilidadexclusiva de las familias y de las distintas confesiones. Apostamos por unaenseñanza laica, que no contemple la religión en sus planes educativos,
como garante de la convivencia democrática en el futuro.

Cualquier gobierno es producto de la voluntad mayoritaria expresada en lasurnas. Y siendo legítima la discrepancia, no lo es una deslealtad tan  manifiesta como la expresada recientemente contra el actual gobierno y, porende, contra el conjunto de la sociedad española. Así pues, si losmonseñores quieren hacer política les sugerimos que aprendan las reglas del   juego democrático y se presenten a las elecciones.

Al hilo de la modificación del Código Civil, que introduce la posibilidadde que las parejas homosexuales puedan casarse, como hasta ahora sólo  habían podido hacer las heterosexuales, la iglesia católica no ha tenidoinconveniente en llamar a los funcionarios del Estado a la desobedienciacivil, poniéndolos a los pies de los caballos del Código Penal vigente, que  en sus artículos 510 y 511 les obliga, bajo penalización, a respetar lalegislación vigente. Se nos antoja que es ésta una actitud no soloantidemocrática sino también poco cristiana.

No podemos aceptar que la iglesia católica sea la única institución que no   cumple la legislación vigente en materia deprotección de datos.. Queremospoder apostatar y conseguir que nos borren de sus archivos, en los que nodecidimos entrar voluntariamente. Queremos poder salir de sus bases de  datos con la misma facilidad con que nos borramos de cualquier otroarchivo. Y exigimos que, en sus negociaciones con el Estado, la iglesiacatólica únicamente contabilice como católicos a los ciudadanos confirmados  en su mayoría de edad.

El 18 de junio la derecha con sotana, una vez más, atentó contra la pazsocial y contra la serena convivencia democrática que tanto nos ha costadoconseguir.

Éstas son las razones básicas por las que nos hemos visto obligados, desdela conciencia ciudadana, a presentar públicamente este manifiesto, einstamos al Gobierno de la nación a:

… Derogar los acuerdos que estén vigentes con la "santa sede".
… Eliminar los mecanismos de financiación de la iglesia católica a travésdel IRPF, suprimiendo la casilla correspondiente de la declaración de larenta.
… Exigir a la iglesia católica que se ajuste a la legislación vigente en  materia de protección de datos, especialmente en lorelativo al derecho delciudadano a la cancelación de todos sus datos en caso de apostasía.
… Eliminar la asignatura de religión de todos los planes educativos.
… Garantizar que se acaben las prebendas y privilegios de que disfruta laiglesia católica en relación con el resto de confesiones.
… Supeditar la financiación de la escuela concertada al estrictocumplimiento de los valores democráticos y constitucionales, que consagran,entre otros, la coeducación, la educación no sexista y el respeto por la diversidad cultural y afectivo-sexual.

Madrid, 28 de junio de 2005, día del Orgullo LGTB.

MIEMBROS DE LA PLATAFORMA:
Antoni Ruiz i Sáiz, represaliado por su orientación sexual.
Empar Pineda Erdozia, feminista y militante histórica de la causa LGTB.
Mili Hernández García, editora y librera.
Juan Francisco Margallo Rivera, director de teatro.
José Joaquín Álvarez de la Roza, profesor.
José Mantero, sacerdote.
José María Sánchez Silva, militar.
Pablo Parellada Redondo, activista.
Marisa Castro Fonseca, Feminista y defensora de los derechos humanos.
Carlos Alberto Biendicho, activista.
Almudena Grandes, escritora.
Luis García Montero, poeta.

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