Piden a Unicaja y Cajasur suspender privilegios de la Iglesia para ahorrar costes

El sindicato mayoritario en Cajasur, Aspromonte, parece haberse quedado solo en la negociación para alcanzar un acuerdo laboral que haga viable la fusión con Unicaja. Los sindicatos con representación en ambas entidades financieras han mantenido un encuentro este miércoles en Málaga con el objetivo de unificar criterios y poder elaborar una propuesta conjunta para presentar a la parte empresarial, así como determinar qué medidas de acción serían necesarias comenzar a poner en marcha ya para ser escuchados.

Sin embargo, sólo CCOO, UGT, CSICA y SECAR han firmado un documento que contenía cinco puntos que las organizaciones sindicales les van a exigir a las cajas andaluzas en la próxima reunión de la mesa laboral reducida, que tendrá lugar el próximo viernes para "concretar las medidas que la empresa considere que se deben llevar a cabo en el proceso de negociación".

Las cuatro organizaciones sindicales que sí han firmado la resolución conjunta consideran que el encaje para el acuerdo laboral es tan sencillo como que los paganos de la situación de Cajasur "no puede ser la plantilla de Unicaja, que es una caja saneada, ni los trabajadores de a pie de la caja cordobesa, que llevan sacando a la entidad adelante en los últimos diez años pese a la gestión nefasta de sus directivos".

CCOO, a este respecto, ha destacado que es "inmoral" que llegue siquiera a plantearse que el Obispado se quede con un edificio de 100 millones de euros para ubicar la nueva fundación contemplada en el protocolo de fusión e integrada sólo por el Cabildo Catedralicio y que además reciba anualmente una dotación de ocho millones de euros durante tres años cuando está planteando que, para cuadrar la fusión, se tenga que acudir a un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) y acudir a fondos públicos del INEM.

Cabe destacar que el documento aprobado este miércoles por todos los sindicatos menos Aspromonte pretende que se revisen algunos términos del protocolo de fusión que ambas entidades financieras firmaron el pasado tres de agosto y se exija, además, responsabilidades. Para ello sería necesario, según recoge el documento, que se suspendieran "sine die" los elementos del protocolo que establecen una serie de privilegios, para así "poder contribuir a conseguir un ahorro de costes".

CCOO ha hecho así un llamamiento a la "responsabilidad de la cúpula directiva de Cajasur" y también a los dirigentes de Unicaja para que "negocien de buena fe y en serio el acuerdo laboral". Y para ello sería necesario que las dos entidades financieras asumieran los principios de universalidad y voluntariedad a la hora de aplicar las bajas laborales y renunciaran a medidas traumáticas. Los sindicatos solicitan en dicha resolución, que será presentado el viernes a la parte empresarial, que ésta les aporte datos de salarios, plantillas y el plan de negocio completo para poder analizarlos y elaborar una alternativa.

Aspromonte ha quedado fuera

Aspromonte se ha quedado fuera de esta resolución, según fuentes consultadas por CCOO, porque lo único que pretende al proponer medidas de presión es "presionar únicamente al equipo directivo de Unicaja para que se pliegue a los intereses del equipo directivo de Cajasur, no para vencer las resistencias de las cajas".

Según este sindicato, Aspromonte "habla por boca de los directivos de Cajasur". En este sentido, CCOO acusa a Cajasur de haber firmado un plan de negocio con Unicaja en falso, "sin creerse plenamente lo que se veían forzados a aprobar. Aspromonte no ejerce nada más que de prolongación de esa cúpula dirigente para cuadrar sus intereses".

Tanto es así, que la propuesta que la organización sindical con representación en Cajasur presentó en el mes de marzo, según la cual se da cumplimiento a los objetivos de Boston Consulting de ahorro en costes laborales, supone, para CCOO, "una agravio comparativo grave" para los empleados de la caja malagueña, puesto que "el problema de Cajasur no se puede cuadrar prejubilando a 600 trabajadores en Unicaja".

Otro de los puntos de desacuerdo entre Aspromonte y el resto de centrales sindicales son las medidas para presionar a las dos entidades financieras que tendrían que adoptarse de común acuerdo. Al parecer, según fuentes consultadas por ELMUNDO.es, sólo son dirigidas hacia la Junta de Andalucía y la caja malagueña y no "contra quienes tienen una de las llaves más importantes para evitar que el coste lo paguen los trabajadores", Cajasur.

En este sentido, CCOO asegura que no se va a "dejar utilizar por el equipo directivo de una u otra caja en el marco de la fusión. No descartamos movilizaciones pero aún no están decididas. "Hay un sindicato que no se quiere movilizar ni exigir responsabilidades a sus dirigentes. Nosotros sí estamos de acuerdo con presionar a ambas cajas y a quien entendamos que tiene la responsabilidad de propiciar el acuerdo. No se puede presionar desde una perspectiva de partes", precisan.

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