Peña Nieto se vale de los jesuitas para ascender al poder

Enrique Peña Nieto tiene de su lado a los grupos religiosos más conservadores del país; así como en su momento la ex Primera Dama, Martha Sahagún tuvo cercanía con los Legionarios de Cristo, el gobernador mexiquense se vale ahora del ala más reaccionaria de los jesuitas para ganar adeptos y lograr contactos con el poder eclesiástico.

Enrique Peña Nieto tiene de su lado a los grupos religiosos más conservadores del país; así como en su momento la ex Primera Dama, Martha Sahagún tuvo cercanía con los Legionarios de Cristo, el gobernador mexiquense se vale ahora del ala más reaccionaria de los jesuitas para ganar adeptos y lograr contactos con el poder eclesiástico. El primero de sus acercamientos ya surtió efecto en la anulación del matrimonio por la Iglesia de su ahora prometida Angélica Rivera.
El aspirante del Edomex tuvo una educación jesuita, aunque la educación de Peña Nieto contrasta por un lado con la del Opus Dei en la Universidad Panamericana, también tiene una vertiente de la Compañía de Jesús en sus estudios dentro del Tec de Monterrey. Sus coqueteos con los jesuitas se han manifestado cuando el propio Peña a presidido eventos propagandísticos para estos religiosos; por ejemplo, en la página de comunicación social del gobierno del Estado de México, la Secretaría de Turismo de la entidad, invita a conocer una de las ofrendas de Día de Muertos, “que no es la tradicional, sino la que creaban los padres jesuitas que habitaron el Convento de Tepozotlán”, tal como señaló María del Socorro Osornio Sánchez, directora de Promoción y Comercialización de esa dependencia el pasado noviembre de 2009. En esa misma región se han hecho labores gubernamentales para la restauración de pozos jesuitas en la búsqueda por realzar las aportaciones de esta orden religiosa.

Contacto en el Vaticano

En cuanto a la polémica visita al Vaticano de Enrique Peña Nieto, el éxito obtenido con la anulación del matrimonio religioso entre Angélica Rivera y Alberto (El Güero) Castro no se debió a las dádivas de la comitiva peñanietista, sino al contacto en el Vaticano. Es fundamental señalar que ahora, el grupo religioso más cercano al Papa es el de los jesuitas.
Según información de distintas agencias, la prometida del mandatario mexiquense y una comitiva de 24 personas se presentó ante Benedicto XVI la mañana del miércoles al finalizar la audiencia general en el Aula Pablo VI, momento oficial de la donación del pesebre y los adornos. Posteriormente, Peña Nieto se entrevistó con el llamado “número dos” del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone.
Peña Nieto fue acompañado por el embajador de México en El Vaticano, Héctor Federico Ling Altamirano y personalidades de la Curia Romana. Ling Altamirano es de origen panista, hizo su carrera al lado de Castillo Peraza, llegó a ser legislador blanquiazul por Durango y ahora acompañó a Peña Nieto en su visita papal.

El factor jesuita

Héctor Federico Ling Altamirano, podría ser el contacto jesuita de Peña Nieto en el Vaticano, ya que su puesto como embajador de México ante la Santa Sede le da una posición de ventaja. Sin embargo, llama la atención la infaltable asistencia del cuerpo diplomático de la Santa Sede en México, pese a que Ling Altamirano – con una formación jesuita que incluso se puede constatar en su paso por la Universidad Iberoamericana – se desempeñaba como Asesor de la Presidencia de la República, trabajando muy cerca de Felipe Calderón Hinojosa. Se trata de un panista jesuita infaltable en la comitiva que acompañó a Peña Nieto en el Vaticano.
Los jesuitas han ido ganando posiciones en el círculo más cercano al Papa, tras el juicio a los Legionarios de Cristo, tal parece que su Santidad ya tiene a sus nuevos consentidos, basta nombrar el caso de Jorge Rubén Lugones, a quien Benedicto XVI ha nombrad obispo de Lomas de Zamora, en Argentina. El religioso es un jesuita de 56 años con amplia trayectoria.
Otro de los jesuitas que le hablan al oído al Papa es el Arzobispo Luis Francisco Ladaria Ferrer, quien fue nombrado por el Papa consultor del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. Ladaria tiene 64 años y es el primer miembro de la Compañía de Jesús que ostenta un cargo de tan alta categoría en la institución heredera de la antigua Inquisición. El cargo para el que el Papa ha designado al clérigo está considerado uno de los más relevantes del escalafón vaticano y ha sido ocupado por figuras de gran relevancia en la curia romana, como Tarciso Bertone, que actualmente funge como secretario de Estado de la Santa Sede.
Habrá que analizar si Peña Nieto se vale de los jesuitas para orquestar todo un plan de contactos con el poder, y si ésto le es suficiente para llegar a la presidencia.

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