Parque infantil Muñagorri de Tolosa (Gipuzkoa)

Fue donación de Juan Antonio Muñagorri para la fundación disfrute y sostenimiento de una «Escuela Laica y Racionalista en la villa de Tolosa» en 1913

Qué historias tan bonitas guarda mi pueblo y qué lectores más coj… tengo que me las contáis. Parece ser que el querido y añorado parque infantil va a cambiar de nombre. La verdad es que para los de mi generación y algunas posteriores no tendrá mucha relevancia porque seguiremos citándonos, ahora con nuestros nietos, en el que siempre será el parque infantil. La semana pasada recibí una llamada. Lo primero que me dijo fue: «¿Habrá alguna vez un Ayuntamiento con un par de… para llamarle al parque infantil como se merece, que es parque Muñagorri?». Al preguntarle por ese nombre me contó esta historia.
 
PD1. Lo que pocas personas sabemos, hoy en día, de ese parque es que desde hace cinco generaciones perteneció a don Juan Antonio Muñagorri Arguiñarena, natural y vecino de Berrobi, nacido en 1845 y fallecido en 1915. A pesar del paso de los años, todavía algunos vecinos de la localidad habrán escuchado la historia acaecida en 1913 cuando Juan Antonio tuvo la desgracia de ver cómo su hijo Luis se suicidó. Dicho acontecimiento conmovió a la pequeña localidad, máxime cuando ante el estupor general, la Iglesia no le dejó enterrar el cuerpo en el cementerio religioso, por lo que tuvo que enterrar a su hijo en el cementerio civil de Berrobi. Juan Antonio, que era un terrateniente muy poderoso, poseía caseríos y terrenos en Berrobi y un maizal en Tolosa conocido hoy como parque infantil, cuyos terrenos legó para la fundación disfrute y sostenimiento de una «Escuela Laica y Racionalista en la villa de Tolosa» y para la consecución de dicho fin aportó una parte del usufructo de los bienes del testador y la encomendó al entonces Centro Republicano ubicado en Tolosa, como patrones-administradores de dicha escuela que «determine la forma y modo en cómo deba funcionar», siendo voluntad expresa del testador que durante el siglo XX subsista y sea sostenida la mencionada Escuela Laica y Racionalista. Tal fue su cólera que como rechazo a lo que le hizo la Iglesia, lo primero que hizo fue abjurar de la religión católica y antes de morir testó en San Sebastián con fecha 23 de noviembre de 1913 sus últimas voluntades, entre las que incluía prolongación en el tiempo de la fundación antes mencionada y, además, prohibía que la Iglesia tomara parte en su entierro y dejó escrito que los restos de su hijo fueran enterrados, junto con los de él, en el panteón que mandó construir en el cementerio civil de Berrobi. La Banda Municipal de Tolosa estuvo presente en el cementerio y dejó en el testamento una paga de tres pesetas para los obreros que trabajaran en el entierro con una condición: debían ser republicanos o socialistas. La que fue su última voluntad sobre el parque infantil no pudo llevarse a efecto, en su momento, pues las circunstancias políticas que acaecieron no lo permitieron, quedando en suspenso la creación de dicha escuela laica y dado que dicho solar no pudo ser objeto de ninguna transacción, a lo largo de los años, las autoridades municipales lo reconvirtieron en uso público, dándole la finalidad por todos conocida por parque infantil y como tal ha llegado a nuestros días. Ahora parece ser que necesita ser rubricado con un nombre propio. Por tal motivo hemos creído oportuno dar a conocer a la opinión pública sus orígenes y reivindicar el nombre de parque Muñagorri en homenaje a aquel benefactor que en su día tuvo a bien pensar que dicho lugar merecía ser «por y para» el disfrute de las sucesivas generaciones de niños.

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