Paraguay: Obispo pide a jóvenes involucrarse en la verdadera política que está siempre de acuerdo con las enseñanzas de Dios y de la Iglesia»

La homilía de la misa matinal del octavo día del novenario a la Virgen de Caacupé estuvo marcada por un disimulado cuestionamiento al clima electoralista que cierne al país con las internas partidarias.

Es por eso que el celebrante de la eucaristía, monseñor Pastor Cuquejo, llamó a los jóvenes a involucrarse en la «buena política» para hacer el bien y promover la justicia.

En contrapartida, sin dar nombres ni precisar a los destinatarios de su crítica, habló de que existen jóvenes que solo «miran hacia la presidencia» o hacia otros cargos públicos.

«Nuestra patria es un país bendecido con muchísimos jóvenes que miran adelante y forjan un futuro lleno de luz. Pero también, hay otros jóvenes que miran en el futuro y no quieren contribuir para nada para ese futuro. Están los jóvenes que miran hacia la Presidencia de la República u otros cargos públicos, algunos están preparados y podrán responder a las necesidades del pueblo. A otros no les importa, solamente les importa lo que ellos van a atraer para sí mismos, van a juntar para sí mismos, para su propia vida», sostuvo el veterano arzobispo.

Señaló que Dios realiza esta invitación «para que los jóvenes tomen en serio el valor de la justicia»; que todo sea tratado con justicia en virtud a que ella –refirió– es «señal del amor» de Dios.

«La justicia premia a los inocentes, la justicia castiga a los culpables. Pero ese castigo es un remedio ejemplar para poder construir una vida sana. Una vida de provecho para el prójimo, para el país», indicó.

Futuro. El prelado persuadió a los jóvenes a involucrarse y estudiar la política en vista a que serán ellos los próximos en pugnar por un lugar en la administración pública.

«En pocos años, los tendremos a ustedes jóvenes luchando por un puesto en la dirigencia política, en la dirigencia pública (…) Estudien la política y sepan cuál es la verdadera política que está siempre de acuerdo con las enseñanzas de Dios y de la Iglesia», remarcó.

Exhortó a los presentes a no temer a la política que busca el bien común. «No le tengan miedo a esa política que quiere ensalzar la imagen del país, que quiere luchar por los pobres todo nuestro territorio. La política que significa implantar la justicia de Dios en nuestro corazón, para que ella salga benéfica para todos», apuntó y dijo que en esta tarea están invitados todos sin excepción.

Están invitados, créanse o no, los que toman la droga. Los drogadictos, los que viven toda clase de corrupción de su cuerpo, de su mente y de su alma. Son todos jóvenes hijos de Dios y él no los puede desatender», remató.

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