Para el arzobispo de Valencia es peor abortar que abusar de un menor

«Todas las cosas están mal pero es muy distinto quitar la vida a alguien que abusar de alguien»

La Iglesia ha vuelto a caminar sobre hielo quebradizo con una nueva comparación entre aborto y abusos sexuales a menores. Esta vez fue el arzobispo de Valencia, Carlos Osoro, quien ponderó la interrupción del embarazo con el terrible delito, para concluir que es peor la primera porque “le quitas la vida a alguien”. “Todas las cosas están mal pero es muy distinto quitar la vida a alguien que abusar de alguien, del que no hay derecho a abusar, naturalmente, pero no le quitas la vida”, espetó ayer en los Desayunos de Efe en Madrid. “Las varas de medir han sido duras para ambas cosas y me remito a lo dicho al respecto por el Papa Benedicto XVI. No tiene comparación una cosa con la otra”, agregó.

Quien abrió la veda comparativa entre el aborto y el abuso sexual a menores fue el cardenal prefecto de la congregación por el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Antonio Cañizares, que en mayo pasado aseguró que la interrupción del embarazo “no es comparable a lo que haya podido pasar en unos cuantos colegios”, en relación a los miles de niños abusados sexual y físicamente en instituciones católicas irlandesas.

Aborto, pero que abusos
Ahora Osoro ha vuelto a la carga, mostrándose tajante respecto al aborto: “es de las cosas más graves que pueden existir en este mundo” y es peor incluso que los abusos a menores porque “es muy distinto quitar la vida a alguien que abusar de alguien”. Cabría recordar que ya en la polémica con Cañizares, la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, dio un paso al frente al considerar que “comparar los abusos sexuales con el aborto es irresponsable y completamente inadecuado”.

La comunión a Bono
Volviendo al arzobispo de Valencia, éste también terció en la polémica del presidente del Congreso, José Bono, un católico socialista que votó a favor de la Ley de plazos en el Congreso y que, según las indicaciones del portavoz de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, no podría recibir la comunión. Osoro dijo que “Bono es amigo y le conozco. Y si es un cristiano que en conciencia reconoce que defiende la vida, sí” le daría la comunión. “Lo que pienso es lo mismo que piensa la Iglesia” continuó, y el socialista también “sabe cuál es la doctrina de la Iglesia”.

“Crimen de los más graves”
En su opinión, el aborto es “un crimen” de los más “absurdos y graves” que existen ante el cual “ningún cristiano puede objetivamente defender lo contrario” ya que es parte de una “cultura de la muerte” sin “presente ni futuro”. “Ningún cristiano puede defender que el aborto no es un crimen”, sentenció.

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