Page (PSOE) y el Corpus. Segunda parte

LOS GESTOS CONFESIONALES DE GARCÍA-PAGE para MOLINA, líder de PODEMOS en Castilla La Mancha, NO son cuestionables: “Prefiero que los gestos de Page vengan por cosas más urgentes” afirmó en declaraciones a los medios de comunicación, según publica La Tribuna de Ciudad Real.

MOLINA defiende “…que las administraciones públicas deberían ser extremadamente cuidadosas para no dar la impresión de que se están favoreciendo unas confesiones sobre  otras”Podemos apuesta por un modelo de administración que sea escrupulosamente cuidadoso con estas cosas”, añadió el líder regional de la formación ‘morada’, “sabiendo de la tradición de nuestro país y de la región, aunque apostamos por cierta separación”.

¿A qué se refiere con cierta separación? ¿Y a qué tradiciones se refiere?

Según MOLINA Este gesto de Page “…no entorpecerá las conversaciones para cerrar el acuerdo de investidura del líder socialista a la Presidencia de la región, prefiero que los gestos de Page vengan por cosas que me parecen mucho más urgentes”. “Tenemos un modelo de cómo debería ser la relación de la Administración con las creencias, pero ahora mismo hay cosas mucho más importantes y urgentes de las que hablar y que tienen que ver con la regeneración democrática, los servicios públicos y el rescate de la ciudadanía”

Según Molina: “Estamos en un Estado laico y que institucionalmente se privilegie a algunas confesiones sobre otras no nos parece adecuado”

Afirmación totalmente errónea, desgraciadamente. Si estuviéramos en un Estado laico estos “gestos” simbólicos no se producirían, al igual que otros en materia simbólica, tributaria, educativa, política…etc.

De estas declaraciones, de ser veraces, se desprende que el líder de PODEMOS en Castilla-La Mancha, al parecer, confunde Estado laico, con Estado multi-confesional. Por cierto, nada nuevo en el panorama político español. –Para muchos políticos: “Siempre hay otras prioridades antes que construir el Estado laico”. Tampoco nada nuevo.

Desconocer que los fundamentos de la democracia y de la justicia social pasan por la estricta laicidad de las instituciones del Estado y de los poderes públicos. Confundir multi-confesionalidad, con pluralidad de convicciones es grave. Ello tiene que ver con el apoyo estatal (en mayor o menor grado) a las corporaciones y entidades religiosas organizadas, a las que pertenecen sólo creyentes y/o fieles seguidores, en suma apoyo al comunitarismo religioso, a sus dogmas particulares e, incluso, a sus integrismos y fundamentalismos…

La pluralidad de convicciones tiene que ver con la persona, una a una. Que será creyente o no. Que será -entre otras miles de convicciones-: librepensadora, atea, agnóstica…e, incluso, deísta, es decir creyente que no pertenece a ninguna entidad religiosa.

Por ello, por respeto a todas las personas que pertenecen o no a organizaciones religiosas, la neutralidad del Estado ante la cuestión religiosa ha de ser una prioridad.

Por lo tanto, la participación activa en un acto o ritual religioso, por parte de cualquier cargo público, en representación de una institución pública, vulnera el 16.3 de la Constitución. Por lo tanto podríamos estar ante delitos políticos.

Y si desde una supuesta nueva forma de hacer política no se defiende esa neutralidad, sin paliativos, ni es una prioridad, estaremos ante una misma situación. Nada nuevo.

Por supuesto que la regeneración democrática, los servicios públicos y el rescate de la ciudadanía, etc. entre otros muchísimos problemas… son una prioridad como expresa MOLINA: ¿Cómo no vamos a estar de acuerdo?

Pero precisamente la neutralidad del Estado ante las religiones, forma parte importante de la regeneración política, que afecta al Sistema Educativo, a la gestión tributaria, a la democracia, a las libertades, entre ellas el derecho a la libertad de conciencia, los derechos de las mujeres y de los niños… etc.etc. También la construcción del Estado laico es urgente, después de más de 35 años de democracia formal e imperfecta, que ha otorgado enormes e injustos privilegios a la Iglesia católica, reducto del nacional-catolicismo que perdura con gestos como los de Page, entre otros. No es cosa banal.

Esperamos que sólo hayan sido unas declaraciones desafortunadas de MOLINA. Y no sea una “línea política”, ya harto conocida de la “vieja política”.

José García Molina. Podemos CLM

José García Molina. Podemos CLM

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