Orio: Las obras de la iglesia parroquial marchan según el ritmo previsto

En la restauración participa el Ayuntamiento y otras administraciones

La iglesia San Nicolás de Bari seguirá cerrada para los fieles como mínimo hasta mediados de noviembre. El sacerdote Unai Manterola cree que las obras de rehabilitación que se vienen efectuando en el interior de la iglesia desde el pasado mes de julio estarán concluidas para esa fecha, con la idea de proceder a la inauguración para las fiestas de San Nicolás. Mientras tanto, todas las ceremonias religiosas -incluidos funerales- se vienen celebrando en la nueva Ikastola, exceptuando las funciones semanales que se llevan a cabo en el salón contiguo a la parroquia. «La Ikastola, cuando comenzó su andadura hace 40 años, lo hizo en los locales de la parroquia y ahora somos nosotros los que hemos tenido que solicitar a la Ikastola su salón de actos», señala el párroco zumaiarra Unai Manterola, responsable desde hace seis años de las parroquias de Orio y Aia.
El párroco y a sus ayudantes Angel Lizaso y Joxe Mari Gozategi siguen el día a día de las obras, están encima de todo lo que se hace, como lo está el arquitecto oriotarra Javier Lertxundi, encargado del proyecto de reforma y quien acude igualmente casi a diario para ver la marcha de estas obras que ejecutan una docena de trabajadores de Elizalde Errustikoak.
Todavía la iglesia está 'patas arriba', pero los avances ya son significativos. Ya se han retirado los andamios tras la limpieza de las paredes. Esta semana han comenzando a colocar las baldosas del suelo en el pasillo de la iglesia. Mientras tanto, un equipo de una veintena de voluntarios ha adquirido la responsabilidad del lijado y adecentado de todos los bancos de madera de la iglesia, trabajo que desarrollan en Botaleku. Los asientos, una vez finalizadas las obras, serán ubicados por el mismo grupo de voluntarios. La electricidad en toda la instalación también será novedad y en este sentido el reloj parroquial ya funciona con normalidad. La puerta lateral será asimismo reformada, con el acceso más cómodo, sin barreras arquitectónicas para las personas en silla de ruedas.
El presupuesto global de todo el proyecto de reforma asciende a unos 540.000 euros, 240.000 euros de la iglesia, mientras que los 300.000 euros restante son de la reparación del órgano. «Lo hemos llevado a Torquemada (Palencia), a Organeria Acitores. Es un trabajo totalmente artesanal. Ten en cuenta que son 1.900 tubos a revisar, uno a uno».
Para financiar todas estas obras, Unai Manterola confía en poder pagarlo con la colaboración de la Iglesia, la aportación de los fieles, el Ayuntamiento e instituciones «y alguna puerta más que tenemos que tocar». Una vez colocado el órgano, se reforzará también el coro. También destacan cuatro pequeñas nuevas ventanas.
Las obras transcurren según los plazos establecidos. Lo más complicado ya está superado y, si no hay novedad, para primeros del mes de diciembre, coincidiendo con las fiestas de San Nicolás, se procederá a la inauguración.
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