Organizaciones católicas levantan la voz contra el «laicismo extremo» de los autobuses ateos

Culpan a Zapatero de «propiciar» el ambiente para este tipo de campañas

Como era de esperar, las asociaciones católicas no han tardado en alzar la voz en contra de la campaña impulsada por la Unión de Ateos y Librepensadores (UAL) para llevar hasta los autobuses de Madrid los carteles publicitarios con el lema “Probablemente Dios no existe, deja de preocuparte y disfruta de la vida”. Tanto el arzobispado de Barcelona, donde la campaña se pondrá en marcha el próximo 12 de enero, como organizaciones religiosas han puesto el grito en el cielo, asegurando que se trata de una campaña de “laicismo extremo” para sembrar “una imagen negativa de Dios”.

“La fe no es motivo de preocupación ni tampoco obstáculo para gozar honestamente la vida”, lamentó el arzobispado de Barcelona al conocer que el “bus ateo” recorrerá las calles de la ciudad a partir del próximo 12 de enero. La Unión de Ateos y Librepensadores (UAL) ha puesto ya en marcha las diligencias para trasladar la campaña también a los autobuses de Madrid y han pedido presupuesto en Valencia. La intención de los grupos ateos es llevarla también a Sevilla, Bilbao y Zaragoza y no han dejado de recibir donativos y aportaciones económicas desde que se pusieron en marcha.

Por culpa de Zapatero
Sin embargo, las asociaciones católicas han puesto el grito en el cielo al conocer la iniciativa: según informó ABC, el Centro Jurídico Tomás Moro culpó al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero de “propiciar” el ambiente para poner en marcha este tipo de campañas. “Hace muy pocos años no había ningún problema de este tipo”, aseguró su representante, Javier María Pérez-Roldán, que advirtió que la iniciativa “atenta contra todas las religiones, es un ataque a lo sagrado”.

"Proselitismo de la negación"
Para Pérez-Roldán, el bus ateo “es una provocación” con la que los ateos “intentan boicotear las creencias de los demás”, gracias a que el Gobierno “ha creado un ambiente de beligerancia” con lo religioso. Por su parte, Pablo Molinero, del Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia, calificó de “agresiva” la campaña y afirmó que “no tiene sentido hacer proselitismo de la negación” con un “mensaje destructivo”, ya que “el mensaje de los católicos es positivo”.

"Un rostro falso de Dios"
Desde el Observatorio de Antidifamación Religiosa, Antonio Alonso Marcos señaló que “estas campañas demuestran que hay gente interesada en mostrar un rostro falso de Dios, una careta”. A su juicio, la iniciativa no es respetuosa con las confesiones religiosas, sino una muestra de “laicismo extremo” que pretende sembrar “una imagen negativa de Dios”.

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