Oídos sordos al campanazo de los obispos

El Gobierno andaluz evita polemizar con la Iglesia católica tras su crítica al Estatuto

Los 10 obispos andaluces han dado el campanazo con un comunicado en el que expresan su posición oficial ante la reforma del Estatuto de Autonomía. El beligerante pronunciamiento aborda temas en los que la Iglesia católica siempre hace oír su voz (educación o familia), pero también se adentra en polémicas que forman parte de la pugna política pura y dura (la necesidad del consenso para aprobar el nuevo Estatuto o la censura a la inclusión de la expresión realidad nacional para definir a Andalucía) y en las que sus tesis están muy cerca de las defendidas por el PP.

Ante este ataque en toda regla a la reforma, el Gobierno de Manuel Chaves ha hecho oídos sordos y ha evitado entrar en polémica con la cúpula de la Iglesia andaluza. Tal es así, que ni siquiera de forma discreta ha intentado contactar con los obispos para conocer el porqué de esta actitud o para enviarles algún mensaje, según fuentes del Gobierno andaluz.

No obstante, en el Ejecutivo autonómico sí han llamado la atención dos cosas del comunicado. Primero, la fecha elegida para su difusión pública. La asamblea de los obispos se celebró el 18 de mayo, pero el comunicado no se hizo público hasta el 23, justo el día en que el Congreso de los Diputados debatía la admisión a trámite del proyecto de reforma. Un portavoz de los Obispos del Sur (Odisur) ha asegurado que esta circunstancia es "pura coincidencia". Sea así o no, para el Gobierno autonómico se trata de una "coincidencia muy desafortunada".

Pese a que ya el día 18 se supo que los obispos estaban "preocupados" por el contenido de la reforma, lo cierto es que el comunicado de 11 puntos no se conoció en su integridad hasta el pasado martes. De hecho, el presidente de la Junta se enteró del mensaje episcopal una vez acabada la sesión del Congreso en el que se aprobó la tramitación del Estatuto.

La segunda cuestión que ha sorprendido al Gobierno de Chaves es el hecho de que la nota de los obispos no dé tregua al proyecto de reforma. Todo es crítica desde el principio hasta el fin. El comunicado asegura cosas como que la inclusión de realidad nacional en el preámbulo del Estatuto "relativiza un bien moral indudable como es la unidad históricamente lograda de España como nación durante siglos". Otro párrafo dedicado al supuesto intervencionismo del Estatuto acaba con una reflexión en la que se dice que cuando se restringen las iniciativas de la sociedad civil, ésta "se ve abocada al totalitarismo estatalista de las Administraciones públicas".

El Gobierno andaluz entiende que esa visión exclusivamente negativa del Estatuto, sin matices, supone "un pronunciamiento político" que se aleja de lo que debe ser la posición de la Iglesia. "El comunicado es desequlibrado. El no reconocer nada al rival es propio del debate político. ¿No hay nada bueno o positivo en los 246 artículos del Estatuto?", destacan fuentes del Ejecutivo autonómico.

El Gobierno de Chaves confía en que el ataque de la jerarquía de la Iglesia al Estatuto sea flor de un día y que no haya consigna para que desde los púlpitos se predique en contra de la reforma. De momento, la única pista que han dado los obispos es el comunicado, en que animan a los católicos a oponerse al Estatuto.

Pese a este llamamiento, la Junta dice estar tranquila sobre la influencia que los obispos puedan tener sobre sus feligreses, en un país, como España, en el que el 76,6% de sus ciudadanos se declara católico, según el barómetro del Centro de Estudios Sociológicos (CIS) del pasado mes de marzo.

El Gobierno andaluz, además, recuerda que el cardenal de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo, estuvo citado para comparecer en el Parlamento andaluz para opinar sobre el Estatuto andaluz. Finalmente, Amigo Vallejo renunció a ir a la Cámara después de que expertos en Derecho Constitucional cuestionasen su presencia para opinar sobre la reforma.

Desde los partidos, el que se ha mostrado más comprensivo con la posición de la Iglesia ha sido el PP, que coincide (o al revés) con los obispos en varios puntos del comunicado (la necesidad de consenso o la oposición a realidad nacional).

Los dirigentes del PP han pedido a Chaves que cesen los "ataques" a la Iglesia católica, aunque desde las filas socialistas lo más que se ha hecho ha sido mostrar extrañeza o sorpresa ante el comunicado episcopal.

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