Obispos uruguayos piden que colegios católicos no contraten homosexuales

Los obispos uruguayos aprobaron un documento dirigido a los colegios católicos del país en el que les recomiendan no contratar profesores homosexuales o divorciados por no corresponder con el "proyecto religioso" que deberían tener las escuelas, informó hoy la prensa local.

En el documento, emitido por la Conferencia Episcopal del país suramericano, se subraya que los colegios deben tener un "proyecto evangelizador" y transmitir los valores de la Iglesia, más allá de denominarse católicos.

Esto fue interpretado por la Asociación Uruguaya de Educación Católica (Audec), en el sentido de que "no es saludable" que homosexuales y divorciados sean docentes en sus aulas, lo cual no fue desmentido por el episcopado.

Bajo el título "Criterios orientadores para la pastoral educativa en Uruguay", los obispos buscan así por vez primera que todos los establecimientos tengan un criterio único de valores y sobre el catolicismo en la educación, informó la emisora El Espectador.

Según los censos de la Audec, en 2008 existían en Uruguay 163 colegios católicos con 58.957 alumnos y 10.023 trabajadores docentes y no docentes, la mayoría de los cuales son laicos debido al descenso de vocaciones de curas y monjas en el país.

En el documento se señala que para definir el criterio religioso de un centro educativo no basta con agregar el calificativo católico a su denominación, sino que debe haber "identidad, adhesión, pertenencia y, sobre todo, comunión" con las directrices de la Iglesia Católica.

Así, los responsables de los centros deberán diseñar "criterios para la selección del personal y elaboración de itinerarios formativos del mismo, contemplando estrategias, contenidos y metodologías para los educadores que integran a nuestras comunidades, teniendo en cuenta todas las dimensiones de su persona", dice el texto.

El presidente de la Audec, Marcelo Fontona, declaró al semanario Búsqueda que la contratación de personas divorciadas u homosexuales para labores educativas en un colegio católico sería "ponerlo en un conflicto, ya que está distante de lo que es el pensamiento de la Iglesia".

"No sería saludable y además no es lo que los padres buscan" cuando envían a sus hijos a un colegio católico, dijo Fontona.

"Yo creo que no es discriminación porque el respeto de las opciones pasa tanto por el que hace una opción de fe como por el que hace una opción sexual, creo que todos nos debemos el respeto", dijo.

Por su parte, el presidente de la Conferencia Episcopal, Carlos Colazzi, apuntó que el documento no hace mención específica a la homosexualidad, si bien en ningún momento corrigió la interpretación hecha por la Audec y aclaró que los colegios tienen que hacer las contrataciones convenientes dentro de su dimensión evangelizadora.

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