Obispos: «Ningún partido político va a defender la clase de Religión»

Los responsables de enseñanza de la Iglesia están dispuestos a «defender los derechos civiles de los católicos» si el próximo Gobierno plantea eliminar del currículo escolar la asignatura de Religión.

La clase de Religión católica no es una historia de las religiones, sino la exposición del mensaje de Jesús y de la doctrina de la Iglesia

«Incertidumbre y preocupación, pero también ganas de echar el resto». Así definen algunos de los delegados de Enseñanza de las diócesis españolas la reunión a puerta cerrada que mantuvieron la pasada semana en Madrid. Unas jornadas de formación que anualmente organiza la Comisión de Enseñanza de la Conferencia Episcopal, y que este año han estado especialmente centradas en la situación de inestabilidad política generada tras las elecciones, y en la posibilidad de que se alcance un acuerdo de Gobierno que saque la enseñanza religiosa del currículo escolar.

Hora de dar la talla

A su llegada, los delegados comentaron en corros de pasillo cómo algunos gobiernos autonómicos van poniendo trabas a la labor social de la Iglesia (el más reciente, el de Castilla La Mancha, que en virtud de un acuerdo entre PSOE y Podemos ha fijado en sus presupuestos «reducir progresivamente la financiación de la escuela concertada» y la asistencia religiosa en los servicios sanitarios). Empezó a hablar entonces el primero de los ponentes, el cardenal Fernando Sebastián, que cogió el toro por los cuernos. «Vienen tiempos duros –afirmó–, es una época difícil, pero puede convertirse en una época heroica, en la que surjan grandes personalidades». Sin caer en dramatismos, el arzobispo emérito de Pamplona alertó a los responsables de la enseñanza religiosa de que «estamos perdiendo la fe de nuestro pueblo, se está desangrando la Iglesia en España y no podemos ir con tiquismiquis ni con falsas beaterías que quieran compensar una mediocridad educativa. Nos ha llegado la hora de dar la talla, porque en las dificultades es donde crecemos los cristianos».

«No podemos renunciar a ella»

La pregunta es: ¿qué hará la Iglesia si el próximo Gobierno elimina la clase de Religión? Según ha podido saber Alfa y Omega, la Comisión de Enseñanza de la CEE «no se plantea ese escenario, porque sería una ilegalidad». Así que trasladamos la cuestión al cardenal Sebastián, que respondió con contundencia: «No podemos renunciar a la clase de Religión. No es un regalo, es un derecho, y hay que hacer que los padres tomen conciencia de que tienen que defender sus derechos civiles. ¡Los católicos no somos menos ciudadanos! No podemos esperar que un partido político defienda por nosotros la asignatura de Religión».

Insistimos: ¿Y si la quitan? «Si la quitan clamaremos contra la injusticia, iremos hasta donde haga falta a defender nuestros derechos, pero no renunciaremos a ella. Si no nos dejan darla en los colegios, tendremos que darla en las parroquias hasta que se cumpla la ley. Pero no podemos renunciar a la clase de Religión, porque es nuestro derecho».

Frontera de evangelización

La determinación de Sebastián no estuvo exenta de autocrítica. Ante 70 responsables de la enseñanza religiosa que representaban a 52 diócesis, el cardenal afirmó que «entre los que van a centros concertados y los que eligen Religión en los públicos, por nuestras manos pasa el 70 % de los alumnos. Y si la tasa de permanencia en la Iglesia es tan lamentable, es que no lo estamos haciendo bien». Además, señaló que «la clase de Religión católica no es una historia de las religiones, sino la exposición del mensaje de Jesús y de la doctrina de la Iglesia. Y eso no es adoctrinar». Lo que ocurre «es que la clase de Religión es una primera frontera de evangelización porque cuando esa exposición se hace bien, suscita el deseo de conocer más y es una vía para llegar a la fe. Por eso la atacan. El mensaje de Jesús no es cualquier cosa, sino que es el mensaje de la salvación de Dios para todos los hombres».

Y concluyó: «Tenemos que ser responsables, volcarnos con alma, vida y corazón, y tener imaginación y dinamismo. Podemos cambiar el ritmo de empobrecimiento moral de nuestro pueblo. Es nuestra obligación como discípulos de Jesús; si no lo hacemos nosotros, no lo hará nadie».

delegados ensenanza conferencia Episcopal 2016

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...