Nuevas protestas en Kandahar contra la quema del Corán

Barack Obama ha condenado la profanación del Corán por ser es «un acto de intolerancia»

Cientos de personas volvieron hoy a salir por segundo día a las calles de la ciudad de Kandahar, en el sur de Afganistán, para protestar contra la quema de un ejemplar del Corán en una iglesia estadounidense. "La Policía afgana ya ha sido desplegada en la zona y está controlando a la multitud", dijo el portavoz del Gobierno regional de Kandahar, Zalmai Ayobi. Ayer Obama condenó la "profanación del Corán" y dio sus condolencias a las familias de los muertos en las protestas.

Según Ayobi, que calificó la protesta como "pacífica", por el momento han resultado heridos un policía y dos civiles. Ayer, al menos nueve manifestantes murieron por disparos de la Policía en la ciudad, en el marco de las protestas contra la quema pública de un ejemplar del Corán el pasado 20 de marzo en una iglesia de Florida (EEUU).

Las autoridades han afirmado que las protestas se han vuelto violentas debido a la participación de insurgentes, aunque el movimiento talibán ha negado tener nada que ver con los hechos.

Kandahar, bastión de los talibanes, es una de sus áreas de influencia tradicionales y ha sido escenario en el pasado de varios ataques y atentados contra las tropas internacionales.

Los disturbios, sin embargo, comenzaron en varias ciudades de Afganistán el viernes, y cobraron una dimensión especialmente grave en la ciudad norteña de Mazar-i-Sharif, donde una multitud asaltó la sede local de la ONU y acabó con las vidas de siete trabajadores.

Corán: "Acto de violencia"

El presidente estadounidense, Barack Obama, dijo hoy que "la profanación del Corán es un acto de intolerancia extrema" y extendió sus condolencias a las familias de las personas muertas en las protestas de los musulmanes en Afganistán.

"Los estadounidenses rinden honor hoy a quienes murieron en el ataque contra las Naciones Unidas en Mazar-e-Sharif", indicó el presidente en un comunicado distribuido por la Casa Blanca.

"Ninguna religión tolera la matanza y la decapitación de personas inocentes""La profanación de cualquier texto sagrado, incluido el Corán, es un acto de intolerancia extrema" añadió Obama quien, sin embargo, sostuvo que "atacar y matar a personas inocentes en respuesta es una afrenta a la decencia y la dignidad humanas".

"Ninguna religión tolera la matanza y la decapitación de personas inocentes, y no hay justificación para tal acto deshonroso y deplorble", afirmó Obama.

Once personas murieron el viernes, incluidos siete empleados de la ONU, cuando estallaron las protestas musulmanas por la quema del Corán en una iglesia de Florida. Otras nueve personas murieron el sábado en nuevas manifestaciones en la ciudad afgana de Kandahar.

Terry Jones, el pastor de la iglesia Dove World Outreach, de Gainesville, Florida, donde se llevó a cabo la quema del libro sagrado de los musulmanes, afirmó por su parte a la televisión que no se siente responsable por la violencia en Afganistán emanada de semejante acto.

La ira por la quema del Corán causa más muertos

Diez víctimas en otro día de protestas en Afganistán

"A menos que los responsables de la quema del Corán sean severamente castigados, veremos violencia y protestas, no sólo en Afganistán, sino en todo el mundo". Esta es la advertencia que lanzó Mullavi Qyamudin Kashaf, jefe del Consejo de Ulemas de Afganistán, ante la situación de violencia que está viviendo el país centroasiático los dos últimos días como consecuencia de la quema de un ejemplar del Corán el pasado 20 de marzo en una pequeña iglesia de Gainesville, en Florida, EEUU, por parte del pastor fundamentalista Terry Jones.

Las protestas comenzaron el viernes, día festivo para los musulmanes, en la ciudad norteña de Mazar-i-Sharif, donde murieron siete empleados de la ONU, y se han propagado rápidamente por todo el país; pero es en la ciudad de Kandahar, tradicional feudo talibán, donde han ocurrido los incidentes más graves.

Según informa el corresponsal de la agencia de noticias afgana AIP, cientos de manifestantes se echaron a las calles de esta ciudad sureña de Afganistán gritando consignas en favor de los talibanes y en contra de Estados Unidos para protestar por lo que consideran una ofensa a todo el mundo islámico. "Las protestas se están produciendo en varias zonas de la ciudad contra la quema de un Corán en América. Se han oído disparos", informaba la agencia.

El ultraje del libro sagrado del islam por un pastor en EEUU desata la violencia

La Policía intentó primero dispersar a los manifestantes y disolver la protesta mediante cargas y disparos al aire. Algunas fuentes aseguran que los agentes dispararon contra la multitud, mientras otras sostienen que algunos de los manifestantes portaban también armas de fuego. La batalla campal y el tiroteo se saldaron con diez muertos, dos de ellos policías, y con 73 heridos de diversa consideración y graves destrozos en varios comercios y en diversos vehículos que se encontraban estacionados en la calle.

"Han sido los talibanes quienes han levantado al pueblo para que proteste por la quema del sagrado Corán. Ellos han incitado a la muchedumbre a que ataque a la Policía e incendie varios coches", ha asegurado el gobernador de la ciudad.

Estas violentas protestas vienen precedidas por el cruento ataque del viernes a la Misión de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) en la ciudad de Marzar-i-Sharif. Un grupo de fanáticos infiltrado en una manifestación de protesta contra la quema del Corán en la iglesia norteamericana asaltó con gran violencia la sede del organismo y asesinó a siete miembros de la delegación local de la ONU y a cinco civiles.

Las autoridades afganas acusaron con prontitud a los talibanes de estar detrás de este ataque. El portavoz talibán Zabiullah Mujahid envió un mensaje de texto a la agencia Associated Press en el que negaba que la insurgencia fuese la responsable de matar a los trabajadores de la ONU. El último ataque contra Naciones Unidas en Afganistán se produjo en 2009 en su sede de Kabul, donde murieron ocho personas.

Los talibanes niegan las acusaciones del Gobierno de estar detrás de los actos

Hasta el viernes, Mazar-i-Sharif se encontraba entre las localidades más seguras de todo el país, razón por la cual será de las primeras que pasen a estar bajo control de las Fuerzas de Seguridad de Afganistán. La mayoría de sus habitantes son tayikos y uzbekos y en los nueve años de contienda los atentados no han sido numerosos.

La ONU ha solicitado al presidente afgano, Hamid Karzai, que "lleve a los responsables ante la Justicia". También ha pedido al Gobierno de Kabul que, con la cooperación de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), las autoridades afganas "tomen todas las medidas necesarias para la protección del personal de Naciones Unidas y de sus instalaciones".

Asalto a la OTAN en Kabul

Si el atentado en Mazar-i-Sharif se sale de la norma, los ataques en Kabul siguen siendo moneda corriente. A primera hora de la mañana, antes de las siete, cuatro terroristas suicidas, de los que al menos tres iban ataviados con burkas azules, disfrazados de mujer, intentaron penetrar en Camp Phoenix, una base militar de la OTAN en el este de la capital.

Dos de los hombres lograron inmolarse, mientras que los otros dos, uno de ellos el conductor del vehículo, fueron tiroteados. La explosión sólo logró echar abajo la puerta blindada que da acceso al recinto, pero tres miembros de los servicios de seguridad de la OTAN en el complejo resultaron heridos. Zabiullah Mujahid, el portavoz talibán, sí reconoció que su grupo ha sido el responsable de este ataque, en una declaración reproducida por la agencia afgana de prensa AIP.

Soldados estadounidenses y agentes de seguridad afganos inspeccionan el lugar del atentado insurgente en una base militar estadounidense en Kabul.- S. Sabawoon (EFE)

Archivos de imagen relacionados

  • Ataque afganistan4 P
Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...