Noche de terror en Niza

Un camión arrolla a una multitud durante los fuegos artificiales del 14 de julio causando al menos 84 muertos, 10 de ellos niños

Niza ha vivido la noche de este jueves escenas de auténtico pánico después de que sobre las 22.30 horas un camión arrollara en un tramo de 2 kilómetros a la multitud congregada en pleno centro cuando se celebraba la fiesta nacional del 14 de julio. Según el último balance ofrecido por el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, ha habido al menos 84 muertos -10 de ellos niños- y 18 heridos se encuentran en estado crítico. El presidente francés,François Hollande, no ha dudado de que se trata de un ataque terrorista y ha anunciado que el estado de emergencia se prolongará tres meses.

La plaza Masséna, próxima al famoso Paseo de los Ingleses, fue el epicentro del ataque cometido por un conductor a bordo de un camión blanco de 15 metros de largo que arremetió contra la gente a 90 kilómetros por hora arrasando contra todo lo que encontraba a su paso.Según algunos testigos, hubo un intercambio de disparos entre el individuo y la policía, que acribilló el camión a balazos y abatió al atacante. En el interior del vehículo se han hallado armas pesadas, según el presidente del Consejo regional de Alpes-Costa Azul,Christian Estrosi.

Algunos medios han informado de que la policía científica ha encontrado un carné de identidad que correspondería a un hombre franco-tunecino de 31 años. Sin embargo, la Fiscalía antiterrorista de París, encargada de la investigación, no ha ofrecido ningún dato sobre el autor del ataque, que de momento no ha sido reivindicado.

La masacre se ha producido en pleno periodo estival, con la ciudad de la costa azul francesa llena de turistas y cuando miles de personas habían acudido al paseo marítimo para ver los tradicionales fuegos artificiales que clausuran en la mayoría de las ciudades francesas el 14 de julio. Al espectáculo suelen ir muchas familias con niños y entre las víctimas hay menores, según ha señalado el presidente Hollande. El ataque se produjo cuando los fuegos habían terminado.

Zona acordonada

En la zona se estableció un perímetro de seguridad para facilitar la labor de los servicios de emergencia, que iban derivando a las víctimas a los diferentes hospitales de la región, y permitir el trabajo de la policía científica, que trata de averiguar si el conductor actuó sólo o tuvo la ayuda de algún cómplice.

Como la operación policial seguía abierta, las autoridades han pedido a la pobloación permanecer a cubierto y no salir de sus casas. El presidente francés regresó a París desde Avignon, donde estaba en un acto privado, nada más conocer la noticia. En la capital francesa presidió la reunión de la célula interministerial de crisis coordinada por el primer ministro, Manuel Valls, en el ministerio del Interior. Mientras, Bernard Cazeneuve viajaba a Niza.

Hollande reunirá un Consejo extraordinario de Defensa y Seguridad a las 9 horas de este viernes en el Elíseo, que deberá examinar las medidas adoptadas por el presidente para reforzar el nivel de seguridad y hacer frente a la amenaza terrorista.

Fuerte amenaza

Desde los sangrientos atentados del pasado 15 de noviembre en París, Francia mantiene activado el estado de emergencia que François Hollande pretendía levantar el próximo 26 de julio, una vez terminado el Tour de Francia y que ahora se prorrogará tres meses más.

Hasta el momento, nadie ha reivindicado la autoría del ataque pero hace tiempo que los servicios antiterroristas tenían la sospecha de que la amenaza era muy fuerte en las grandes ciudades francesas y Niza formaba parte de los objetivos potenciales. El sur de Francia concentra además un gran número de redes yihadistas.

El director general de los servicios de Seguridad Interior, Patrick Calvar, había alertado del peligro yihadista que se cierne sobre el país cuando el pasado 10 de mayo compareció a puerta cerrada ante la comisión de Defensa de la Asamblea Nacional. “Sabemos que Daech prepara nuevos ataques y que Francia está claramente amenazada”, dijo.

El máximo responsable de la lucha antiterrorista advirtió de que, si la matanza del pasado noviembre en París fue obra de kamicazes armados de kalasnikov cuyo objetivo era causar el mayor número de víctimas, ahora no había que descartar “una nueva forma de ataque”. Habló de una campaña terrorista con artefactos explosivos en lugares donde se congregan grandes multitudes, un tipo de acción que se multiplica para crear un clima de pánico.

Un método defendido por el Estado Islámico

Aunque no ha sido reivindicado por ninguna organización, el ataque perpetrado en Niza encaja con la estrategia defendida por el sirio Abu Mohammed Al-Adnani, portavoz oficial del autoproclamado Estado Islámico a quien los servicios de inteligencia occidentales llaman “el ministro de los atentados”. Mohammed Al-Adnani suele pedir a sus militantes actuar en sus países de origen.

“Levantaos, monoteístas, y defended vuestro Estado desde vuestro lugar de residencia, donde quiera que esté. Atacad a los soldados de los tiranos, a sus policías y sus fuerzas de seguridad, sus servicios de inteligencia y sus colaboradores”, decía en un largo mensaje difundido en septiembre del 2014, en el que animaba a los “soldados del califato” a usar “cualquier arma disponible” .

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