Ni la Iglesia quiere leer la Biblia

La Iglesia católica de El Salvador se opuso hoy a una medida aprobada por el Parlamento que establece la lectura de pasajes de la Biblia en los colegios del país, como una forma para prevenir la violencia, al advertir que puede causar "división y lucha religiosa".

"La lectura bíblica obligatoria en las escuelas no promoverá la paz como se cree, sino la división y la lucha religiosa", declaró el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar Alas, al leer en una conferencia de prensa un documento del Episcopado.

Los obispos reaccionaron a un decreto aprobado por la Asamblea Legislativa en la sesión plenaria del pasado jueves, que dispone la lectura "diaria y sistemáticamente" de pasajes de la Biblia, hasta siete minutos, previo al inicio de las actividades académicas, "sin entrar a ningún comentario religioso, sectario ni denominacional".

La entrada en vigor de la "Ley para Autorizar la Lectura de la Biblia en el Sistema Educativo", que contó con el aval de 46 de 84 los diputados y fue rechazada por el gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda), depende de la sanción del presidente Mauricio Funes, quien también podrá observarla o vetarla.

"De la manera más atenta y con todo el respeto que nos merece, pedimos al señor presidente de la República que vete este dicho decreto", sostuvo Escobar Alas.

Opinó que "la palabra de Dios no puede ser parte del juego político- partidista, no debe estar sujeta a compromisos de partidos y grupos religiosos", porque "está por encima de dichos intereses".

El arzobispo capitalino, quien no dudó "de la buena voluntad" de los diputados, argumentó que la medida es inconstitucional porque "vulnera el derecho de los niños de ser educados en la fe de sus padres", y señaló que "es verdaderamente inconveniente para la paz y la reconciliación" de la sociedad.

El prelado manifestó su preocupación ante la dificultad que puede plantear la selección del pasaje bíblico y cómo será leído por maestros que pertenezcan a una religión distinta a la de sus alumnos, a la vez que vio la necesidad de que se expliquen los textos.

Consideró que en caso de que la medida sea sancionada por el Ejecutivo, esta deberá ir a la Corte Suprema de Justicia para que se determine si es o no inconstitucional.

Llamó también a católicos y evangélicos "a estar vigilantes" y levantar sus voces para no permitir que se imponga "una ley que venga a provocar más división".

Funes declaró este viernes a periodistas que está de acuerdo con la decisión "si eso va a contribuir a la reconstrucción del tejido de valores que se ha dañado en los últimos años".

"No vacilaría en sancionar ese decreto, si eso contribuye a tener un ambiente de mayor armonía y convivencia social", añadió Funes, aunque aseguró que la Corte Suprema deberá establecer si la medida viola o no el principio de libertad de culto.

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