Ni humanismo laico, ni primarias, ni matrimonio homosexual: más reformas económicas

Ni rastro de la propuesta de elegir a los candidatos electorales y dirigentes de forma directa por todos los militantes, ni huella de la aceptación del "matrimonio homosexual" institucionalizado por el zapaterismo y nada de "descristianizar" la definición ideológica del partido. El XVII Congreso Nacional del PP rechazó todas las enmiendas "rompedoras" que habían llegado a la asamblea propuestas por destacados militantes con cargos como es el caso de Cristina Cifuentes, delegada del Gobierno en Madrid.

Las bases no tenían interés alguno en tocar el cuerpo doctrinal del partido, pero sí en animar al Ejecutivo a seguir con las reformas económicas. La ponencia correspondiente, ya de madrugada, incluyó 200 enmiendas, dirigidas la mayoría a insistir en que es necesario agilizar la reforma del sector financiero con el fin de que fluya el crédito, impulsar cuanto antes una ley para apoyar a los emprendedores, diseñar un modelo energético más seguro, apoyar el sector turístico o defender los intereses de los agricultores.

El apoyo a la política económica del Gobierno y a la reforma laboral no puede ser más contundente. El PP anima al Ejecutivo de Rajoy "a continuar en la senda de las reformas iniciadas en el ámbito laboral y a incidir en aquellos cambios que promuevan el mantenimiento y la creación de empleo ante la grave crisis que vive nuestro país".

Mucho menos tardaron los compromisarios en descartar cambios en la definición de los principios ideológicos del partido. Rechazaron por unanimidad la idea de suprimir la palabra "cristianismo" como pedía Cifuentes. El PP cita "el humanismo cristiano" como una de sus referencias de pensamiento político, igual que la mayoría de los partidos del centro derecha europeo, sin que ello le convierta en una formación confesional, según se argumentó en la reunión de la ponencia. Simplemente se cita el origen de la civilización occidental. Tampoco se conoce en los textos de pensamiento político el concepto de "humanismo laico".

La ponencia social sí incluyó una enmienda para dejar claro que el Partido Popular reconocer el derecho a recibir "de manera equilibrada" la enseñanza en el idioma oficial del Estado, el español, además de en las lenguas cooficiales en cada Autonomía. El "equilibrio" es la forma de dar la satisfacción a una mayoría del partido, favorable a garantizar en Cataluña y el País Vasco que la enseñanza en castellano deje de estar proscrita, y a otros sectores de la formación que prefieren no molestar a los nacionalistas catalanes, irreductibles en la imposición del catalán como lengua única en todos los ámbitos oficiales de Cataluña.

En el caso del "matrimonio homosexual" el texto de la ponencia también se queda como entró en el XVII Congreso, es decir sin cita alguna. Se defiende el principio de "no discriminación", sin más precisiones sobre si las uniones entre homosexuales se pueden considerar matrimonios o familias. Lo mismo ocurre con el sistema de elección interno tanto para cargos orgánicos como con el de los candidatos electorales: se quedan como están.

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